
Rubio afirma que Islandia es un “bastión estratégico” para Estados Unidos en plena disputa por el Ártico
El secretario de Estado visitó Reikiavik para reforzar la cooperación en defensa, energía y comercio, en un contexto de creciente competencia por el Ártico y de tensiones por las ambiciones de Trump sobre Groenlandia
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REIKIAVIK, Islandia.– El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este martes que Islandia es un “bastión estratégico” fundamental para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados, durante una visita a Reikiavik destinada a reforzar los vínculos militares y comerciales con el país nórdico y, al mismo tiempo, disipar las inquietudes provocadas por la política de Donald Trump en el Ártico.
“Durante décadas, esta nación, Islandia, ha ocupado una posición estratégica fundamental para nuestra seguridad colectiva y eso sigue siendo cierto hoy más que nunca”, afirmó Rubio, quien destacó el papel de la isla para “supervisar comportamientos clandestinos y disuadir a nuestros adversarios”.
⚡️Marco Rubio:
— War Intel (@warintel4u) October 6, 2026
The world has changed over the last 20 years. Our focus has changed.
I think Iceland and its location plays a critical role in the defense of Europe and the homeland of the United States… pic.twitter.com/Fjv52OsFKy
La visita se produce en un momento de creciente competencia estratégica en el Ártico, donde Estados Unidos, Rusia y China buscan ampliar su influencia a medida que el deshielo abre nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a recursos naturales.
Islandia, situada a unos 290 kilómetros de Groenlandia, ocupa una posición privilegiada en el Atlántico Norte y forma parte de la OTAN, aunque no cuenta con un ejército permanente. Su defensa depende de la alianza atlántica y de un acuerdo bilateral con Estados Unidos firmado en 1951.
Rubio llegó el lunes a Reikiavik y mantuvo reuniones con la primera ministra, Kristrún Frostadóttir, y con la ministra de Relaciones Exteriores, Thorgerdur Katrín Gunnarsdóttir. Las conversaciones incluyeron cuestiones de seguridad, energía geotérmica, centros de datos, industria farmacéutica y cooperación comercial.
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que Washington no pretende hacer nada en territorio islandés sin el consentimiento del Gobierno de Reikiavik y afirmó que ambos países comparten el objetivo de mantener un “Ártico seguro”, fortalecer los vínculos energéticos y comerciales y profundizar la cooperación en defensa.
“Tenemos un enorme respeto por este pueblo. Respetamos al país por el papel que desempeña, y lo ha hecho durante muchísimo tiempo”, dijo Rubio.
La sombra de Groenlandia
El viaje tiene lugar después de que Trump haya alterado el equilibrio estratégico del Ártico con sus reiteradas amenazas de comprar o incluso anexar Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca.
A finales de septiembre, Estados Unidos alcanzó un acuerdo de seguridad con Dinamarca y Groenlandia que permitirá ampliar la presencia militar estadounidense en el territorio y establecer allí dos nuevas bases, acercando aún más a Groenlandia a la órbita de Washington.
Aunque el acuerdo parece haber reducido la presión de Trump para obtener el control de Groenlandia, sus declaraciones anteriores generaron preocupación también en Islandia.

A principios de septiembre, el presidente estadounidense compartió un mapa generado mediante inteligencia artificial que mostraba a América del Norte, el Caribe, Groenlandia e Islandia bajo los colores de Estados Unidos. Reikiavik convocó entonces al embajador estadounidense, Billy Long, y calificó la publicación de “totalmente inapropiada”.
“Seguimos centrados en el futuro”, afirmó Gunnarsdóttir después de reunirse con Rubio, quien buscó restar importancia al episodio. “No estoy aquí para hablar de publicaciones en redes sociales”, respondió el secretario de Estado.
Marco Rubio on Trump posting maps showing Iceland as part of the U.S.:
— Clash Report (@clashreport) October 6, 2026
We’re not talking about social media posts. I’m here, we’re here meeting with a country we work very closely together on.
We do a lot of things together, and everything’s very positive in our relationship. pic.twitter.com/PVDWHSwS7h
La relación diplomática también se vio afectada por declaraciones anteriores de Long, quien antes de asumir como embajador había bromeado con que Islandia debería convertirse en el estado número 52 de Estados Unidos y que él debería ser su gobernador. Posteriormente se disculpó.
Islandia tampoco tiene ejército propio. Desde su independencia en 1944, el país ha basado su defensa en la OTAN y en el pacto bilateral con Washington. Estados Unidos mantuvo además durante décadas una presencia militar permanente en la base de Keflavik, cerca de Reikiavik, hasta que la cerró en 2006.
Rubio señaló que las prioridades estratégicas han cambiado desde entonces y dejó abierta la posibilidad de conversar sobre una eventual mayor cooperación militar, siempre a pedido del Gobierno islandés.
Un nuevo mapa estratégico
El acercamiento entre Washington y Reikiavik se produce mientras el Ártico gana importancia por el deshielo, la apertura de nuevas rutas marítimas y la competencia por recursos naturales y posiciones militares.
Islandia se encuentra en una zona clave para vigilar el Atlántico Norte y las rutas entre América del Norte y Europa. Su ubicación también la convierte en un punto relevante para las operaciones de la OTAN y para controlar los movimientos navales en una región donde Rusia mantiene una importante presencia militar.
La isla, sin embargo, mantiene una política exterior estrechamente vinculada a Europa. En agosto, los islandeses rechazaron en un referéndum, por 52,8% contra 47,2%, reanudar las negociaciones para ingresar en la Unión Europea, congeladas desde 2013.
Tras su paso por Islandia, Rubio viajó a Atenas, donde participará en un diálogo estratégico con Grecia centrado en seguridad y energía. Washington considera a ese país un socio importante para impulsar la exportación de gas natural licuado estadounidense hacia el sureste y el centro de Europa.
Agencias AP y AFP


