
Dura ofensiva de Chávez contra el Papa
El mandatario venezolano le pidió que se disculpe por sus dichos sobre la evangelización; Evo Morales criticó a la Iglesia Católica
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CARACAS.- A cinco días del fin de la primera visita a América latina de Benedicto XVI, el presidente venezolano, Hugo Chávez, y su aliado boliviano, Evo Morales, pronunciaron ayer fuertes críticas contra la Iglesia Católica, en una aparente reacción a las recientes advertencias del Papa sobre los "gobiernos autoritarios" de la región.
Chávez fue el primero en dirigirse a Benedicto XVI, a quien le exigió que pidiera disculpas a los pueblos indígenas por haber negado que la evangelización en América latina fue impuesta por la fuerza. El mandatario fue aún más lejos y sostuvo que la conquista y la cristianización de la región dieron origen a un "holocausto".
"Aquí hubo algo mucho más grave que el holocausto de la Segunda Guerra Mundial. Nadie puede negarnos esa verdad. Su Santidad el Papa no puede venir a negar el holocausto aborigen. Así como la Iglesia ha reconocido errores, yo sólo ruego a Su Santidad que ofrezca una disculpa a los pueblos de nuestra América, creo que es lo correcto", dijo Chávez en un acto transmitido en cadena de radio y televisión.
"Está terriblemente equivocado Su Santidad, ¿cómo va a decir [que no hubo ningún tipo de imposición], aquí en esta tierra, donde todavía deben estar calientes los huesos de los mártires indígenas que fueron masacrados por el imperio de los imperios europeos?", dijo Chávez, que recordó la llegada europea al continente "con las carabelas y los barcos, los arcabuses, y los vinieron a evangelizar [a los indios]".
En su discurso, el mandatario venezolano hizo referencia a los dichos del Pontífice, quien hace una semana, desde Brasil, sostuvo que la evangelización de América latina "no supuso en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas ni fue una imposición de una cultura extraña". Estas palabras de Benedicto XVI contrastaron con las pronunciadas por su predecesor, Juan Pablo II, quien en ocasión del quinto centenario del descubrimiento de América había expresado su dolor por los agravios y los excesos cometidos contra las poblaciones indígenas (ver aparte).
Ayer, en su réplica, Chávez dijo que con la llegada de Cristóbal Colón "aquí llegó el Anticristo" y se refirió a escritos de fray Bartolomé de las Casas en Historia de la destrucción de las Indias para señalar que en aquella época "decían que los indios no eran seres humanos, sino seres salvajes, y que no tenían derecho a nada, ni a la vida".
Durante su visita de cinco días a Brasil, el país con más católicos del mundo, el Papa había lanzado un enérgico mensaje indirecto en contra del gobierno venezolano y sus aliados. "Existen motivos de preocupación ante formas de gobierno autoritarias o sujetas a ciertas ideologías que se creían superadas", había dicho el Papa.
Estas palabras de Benedicto XVI, que abrieron un nuevo capítulo en los cruces entre Caracas y el Vaticano, también provocaron una fuerte reacción del gobierno de Morales, el principal aliado de Chávez en la región.
Religión o política
Morales sugirió a la Iglesia Católica que debía decidir entre hacer su trabajo eclesiástico o hacer política, lo que fue una respuesta no sólo a los dichos del Papa, sino también a las declaraciones del cardenal boliviano Julio Terrazas, quien, durante la conferencia episcopal a la que asistió Benedicto XVI en Brasil, sostuvo que el indigenismo andino "suscita posturas revanchistas, la incitación a confrontaciones y [...] resistencias armadas".
"Debe decir si va a rezar o hacer política", respondió Morales al periodista del diario boliviano La Razón, que le había preguntado qué mensaje le daría a la Iglesia Católica.
Consultado sobre las declaraciones del Papa acerca del "autoritarismo" en América latina, Morales respondió que su gobierno es incluyente y participativo, y como ejemplo señaló que "se ha garantizado la participación de las mujeres en la Asamblea Constituyente y la inclusión de mujeres en el gabinete como nunca en la historia de las gestiones presidenciales".
Así, La Paz concluyó una semana de acusaciones cruzadas con el Vaticano. Anteayer, el canciller boliviano, David Choquehuanca, anunció que había ordenado citar al nuncio en La Paz, Ivo Scapolo, para "tener una conversación" sobre el discurso del Papa pronunciado en Brasil.
"[Queremos] conversar sobre las declaraciones del Papa. Son declaraciones de la Iglesia. Nosotros las respetamos, [pero] desde luego nos preocupan, y por eso vamos a convocar, para hablar sobre este tema, al nuncio", explicó Choquehuanca.
El mea culpa de Juan Pablo II
- Durante los actos conmemorativos del quinto centenario del descubrimiento de América, el papa Juan Pablo II, presente en Santo Domingo, había pedido perdón por los sufrimientos infligidos a los indígenas. En una homilía pronunciada el 11 de octubre de 1992, Juan Pablo II pidió humildemente perdón por las ofensas sufridas por los indígenas de América. En esa ocasión, el papa polaco recordó "las palabras de Santo Toribio de Mogrovejo, patrono del Episcopado latinoamericano, cuando se declaró profundamente dolido [...] por los agravios y los excesos cometidos contra los indios en el pasado".



