EE.UU. no ratifica el Tratado para la Prohibición de Pruebas Nucleares

Aunque no impide el funcionamiento del "Sistema de Vigilancia Internacional" previsto en el mismo, aunque sí la entrada en vigor del documento
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23 de agosto de 2001  • 12:48

La negativa de Estados Unidos a ratificar el Tratado para la Prohibición de Pruebas Nucleares (CTBT) no impide el funcionamiento del "Sistema de Vigilancia Internacional" previsto en el mismo, aunque sí la entrada en vigor del documento.

Wolfgang Hoffmann, secretario ejecutivo de la Organización del CTBT (Cbtbo), señaló en Viena que el nivel de cumplimiento de pagos de todos los países firmantes es muy alto y que incluso aquellos que no lo ratificaron, como EEUU, también pagan para poder participar en ese "instrumento".

Se trata de una red mundial de 321 estaciones de medición que registra cualquier explosión en el planeta, sea en la superficie, en la atmósfera, en el lecho marino o subterráneo, así como un banco de datos que recibe toda la información para que sea analizada por los expertos y enviada luego a los gobiernos de los países.

"Hemos creado hechos concretos que son también hechos políticos. Podemos detectar explosiones nucleares. Podemos también negar que hayan ocurrido cuando otros así lo afirman. Es un instrumento (aún en construcción) que los Estados quieren usar, independientemente de la entrada en vigor del acuerdo", explicó Hoffmann.

El secretario ejecutivo se mostró convencido de que la administración de Washington mantendrá la moratoria contra pruebas atómicas, aunque "no tiene por el momento la intención de ratificar el CTBT", pues, dijo, "todos los responsables con quienes he hablado en EE.UU. están de acuerdo en ello".

Consultado sobre la posibilidad de que el planificado escudo antimisiles al que da prioridad el gobierno norteamericano pueda implicar explosiones nucleares en el espacio ultraterrestre, señaló que la prohibición estipulada en el tratado (que no está vigente) "es global", por lo que abarca también el espacio más allá de la atmósfera.

Pero reconoció que la red de control no llega hasta allí, aunque está previsto que el banco de datos de Viena reciba, con el avance de las tecnologías, otras informaciones, como las provenientes de satélites, que podrían registrar esas explosiones.

Respecto al estado financiero del proyecto, se mostró satisfecho de que el 84 por ciento de las contribuciones previstas para este año se haya pagado ya, pues "éstas son cifras fantásticas para una organización internacional".

Asimismo, manifestó su confianza en el futuro del proyecto, pese a que será necesario aumentar las contribuciones y existen ciertas dificultades por parte de algunos países, como la Argentina, que debido a la crisis económica por la que atraviesa planteó a la Cbtbo los problemas que tiene para afrontar este gasto en su presupuesto.

Aunque ha sido firmado por 161 Estados y ratificado por 79, el CTBT no puede entrar en vigor hasta que lo ratifiquen 44 Estados que tienen programas nucleares militares, comerciales o de investigación, entre los que se encuentran las cinco potencias nucleares declaradas.

En estos momentos faltan trece ratificaciones, entre las que destacan, además de la estadounidense, la de la potencia nuclear China y las de Corea del Norte, India y Pakistán, tres países que, a diferencia de los anteriores, ni siquiera han firmado el documento.

En la segunda conferencia de la Cbtbo, que se celebrará en Nueva York del 25 al 27 de septiembre bajo la presidencia de México, se instará a los países que aún no lo han hecho a ratificar el acuerdo.

"El anuncio de que muchos ministros de Asuntos Exteriores participarán en la conferencia es una señal prometedora", dijo Hoffmann.

Por su parte, el presidente de turno de la Cbtbo, el indonesio Rhousdy Soeriaatmadja, destacó la "muy buena cooperación" de los Estados signatarios, pese a que no se divise la entrada en vigor de la prohibición de pruebas nucleares.

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