"El gobierno de Barak tuvo buena voluntad"
El nuevo embajador israelí fue recibido por De la Rúa
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Tarde o temprano, unos y otros deberán volver al diálogo, según el nuevo embajador de Israel en la Argentina, Benjamin Oron. "El gobierno de Barak tuvo buena voluntad -dijo-. Terminaremos en la mesa de negociaciones." No es una profecía, sino el desenlace deseado de todo enfrentamiento en el Medio Oriente, por más que en el camino quede siempre el golpe de otra oportunidad perdida.
En aras de evitarla en esta ocasión, Ehud Barak y Yasser Arafat llegaron ayer a un principio de acuerdo, en París, en presencia de la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright.
Casi al mismo tiempo, en Buenos Aires, poco después de presentar sus cartas credenciales al presidente Fernando de la Rúa, Oron decía a La Nación : "Es un poco difícil entender por qué pasa todo esto mientras se desarrollaba un proceso de paz y de negociaciones. Es cierto que había divergencias en algunos puntos. Pero había acuerdos y estábamos próximos a tomar decisiones. Al final del día tendremos que negociar".
-¿Es lo que desea o lo que cree que sucederá?
-Es lo que más deseo. En el pasado tuvimos situaciones de gran tensión que terminaron en la mesa de negociaciones.
-Pero en esta ocasión está en disputa Jerusalén.
-Este gobierno (Barak) tuvo la mayor apertura en el proceso de paz. Puso sobre la mesa los programas más difíciles, incluyendo Jerusalén. Es la última gestión que había quedado pendiente y, repentinamente, estalla una violencia innecesaria.
-¿Quién tiró la primera piedra?
-Lo que uno ve en la prensa es que la visita de Ariel Sharon (líder del opositor Likud) a la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén, fue el elemento de la explosión. Eso parece un poco extraño, porque ese lugar está bajo administración musulmana desde 1967 y cualquier turista puede comprar el boleto y visitarlo. Sería muy extraño que un gobierno prohibiera hacerlo a un líder de la oposición.
-¿Sabía Sharon las consecuencias que podría tener su visita?
-No puedo hablar en nombre de él ni conozco sus intenciones.
Problema complejo
Oron, de 60 años, comenzó su carrera diplomática en 1963. Fue secretario de las embajadas en Bogotá y en Santiago, Chile, y consejero en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). También ocupó cargos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en Jerusalén, y actuó como embajador en Lisboa. Está casado; tiene tres hijos.
"El problema de Jerusalén es naturalmente el más complejo, el más cargado de sentimientos y de tensiones religiosas y demográficas -dijo en la entrevista-. Se trató de encontrar una fórmula que permitiera un modus vivendi ."
-No cayó bien esa actitud, ¿cierto?
-Frente a los palestinos, el gobierno de Barak tuvo apertura y buena voluntad con tal de llegar a compromisos más dolorosos que cualquier gobierno anterior.
-Con gran oposición.
-Esa es la prueba de la apertura de este gobierno. Perdió su mayoría parlamentaria y tiene una oposición no pequeña en la opinión pública. Pero está dispuesto a tomar decisiones, aunque no sean populares.
-¿Será respetada la decisión que adopte Barak?
-Los dos gobiernos han tomado decisiones fundamentales y, bueno, todas las posiciones han sido aceptadas. Los acuerdos firmados con los palestinos no tuvieron un gran apoyo parlamentario en Israel, pero el gobierno siguió adelante con el proceso. Naturalmente, un acuerdo del gobierno será llevado a referendum.
-¿Cómo ve la actitud de los palestinos?
-Hay que diferenciar varios sectores. Todos están organizados y son respetuosos de las instrucciones, pero el mensaje que viene de arriba, del liderazgo, es un poco dual.
-¿Teme usted una guerra total, como el secretario general de la ONU, Kofi Annan?
-Las cosas pueden mejorar o empeorar, pero, al final del día, tendremos que negociar.




