
Juicio por el crimen de Martín Aramburú: un perito psicológico habló sobre “trastornos psicosomáticos” de los acusados
El psiquiatra Daniel Zagury realizó un nuevo perfil sobre Loïk Le Priol y Roman Bouvier; también hizo hincapié en el “odio verbal”
4 minutos de lectura'

Este jueves por la mañana comenzó en la Corte de Asís de París la novena jornada de audiencias en el juicio por el crimen de Federico Martín Aramburú, el rugbier de 42 años asesinado a balazos en marzo de 2022. Con nuevos testimonios de peritos psiquiátricos, la sesión se enfocó en detallar el perfil y la personalidad de Loïk Le Priol y Roman Bouvier, los dos principales acusados.
El psiquiatra Daniel Zagury, en primer lugar, habló sobre el vínculo entre los dos implicados en el asesinato. “Es como si Le Priol fuera el lado oscuro de Bouvier”, dijo. Ambos se conocieron durante su tiempo en el movimiento estudiantil de ultraderecha Groupe Union Défense (GUD).
El especialista continuó con el perfil de Le Priol, quien es el único que tiene una patología previa diagnosticada: estrés postraumático derivado de las operaciones militares durante su servicio como comando en África. Esto, sin embargo, no lo exime de la responsabilidad en la muerte de Martín Aramburú, aclaró el psiquiatra en información consignada por L’Equipe.
“Tiene una gran necesidad de expresarse, es poco dado a la introspección, se posiciona del lado de la moralidad”, definió Zagury y añadió: “Tiene una tendencia a manipular situaciones en su beneficio, lo cual es diferente de mentir”. El profesional habló sobre una supuesta “necesidad de recuperar el control de sus acciones”, de “trastornos psicosomáticos”, un “rechazo a la humillación” y un “comportamiento arrogante”. Le Priol, por su parte, se mantuvo sentado frente a él con la cabeza baja, mientras escribía.

El doctor Zagury también hizo hincapié en el “odio verbal” proferido por Le Priol contra el argentino y su amigo, Shaun Hegarty, quien se encontraba junto a él en el bar Le Mabillon antes de que comenzara la pelea que derivó en el ataque. Según relató un testigo en la jornada del miércoles, Le Priol se dirigió de manera despectiva a otras dos personas que se encontraban en el lugar y luego se acercó a la mesa de los exrugbiers y les dijo: “O se callan o ‘los fumo’ [”significa matar", aclaró el testigo] y me voy a cog... a su madre”.
El psiquiatra destacó la importancia de tener en cuenta que todo ocurrió en un contexto de alto consumo de alcohol: las pericias realizadas al argentino arrojaron que tenía 1,93 g/L de alcohol en sangre. Le Priol y Bouvier estaban prófugos, por lo que no fueron sometidos a la prueba, pero se estima que también habían tomado en el bar.
La pericia psiquiátrica también analizó a Bouvier. Según Zagury, el punto central es la relación con su padre biológico (a quien no reconoció) y, por ende, el vínculo que mantenía con Le Priol, con quien podría haber fortalecido su relación para “compensar la falta inicial de afecto paternal”. Por lo demás, explicó el psiquiatra, no detectó ninguna patología en él.

Por último, el especialista le dedicó unos minutos al perfil de Lyson R., pareja de Le Priol, quien se encontraba con los dos hombres al momento de la pelea en el bar y luego manejó la camioneta Jeep en la que persiguieron al argentino. La joven ahora está imputada por complicidad en tentativa de asesinato, alteración de la escena del crimen y ocultación de pruebas.
Describió a la pareja de Le Priol como “modesta y reservada”, sin patologías ni antecedentes y, por lo tanto, “responsable de sus actos”. Zagury destacó su “neutralidad emocional”, que caracterizó como “reserva”. Respecto de su vínculo con el acusado, observó un “apego genuino, pero no excesivo”.



