Oviedo confirmó que su intención es regresar a Paraguay

El ex general ya está libre en Brasil
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19 de diciembre de 2001  

SAN PABLO.- El ex general paraguayo Lino Oviedo, liberado ayer después de que la Corte Suprema brasileña le negó al gobierno de Paraguay la extradición del ex militar, confirmó que volverá a Paraguay.

"Nací en Paraguay y voy a morir en Paraguay", dijo. "Voy a volver a Paraguay, así sea a la prisión o a una jaula, como dijeron mis detractores", afirmó, aunque no confirmó que sea en marzo, como había trascendido a través de uno de sus voceros.

Luego se rectificó y negó que pretenda volver a cualquier costo. "Estoy a la espera de una recomendación de mis abogados que estudian una estrategia legal que me permita defenderme de las acusaciones que lanzaron mis enemigos", explicó.

Oviedo sueña con un retorno a la actividad política, a pesar de que las autoridades paraguayas amenazan detenerlo apenas pise suelo paraguayo, para que cumpla la pena de 10 años que tiene pendiente por el intento de golpe de Estado contra el ex presidente Juan Carlos Wasmosy, y para someterlo a juicio por la supuesta autoría intelectual del asesinato del vicepresidente Luis María Argaña -ocurrido en 1999-.

Mientras prepara su regreso, Oviedo permanecerá en Brasilia. Estará alojado en la casa de su primo, el empresario brasileño Roque de Oliveira, en la cuadra 16, conjunto 3, casa número 3, barrio Lago Sul. Allí estuvo alojado algunos meses atrás, cuando uno de los jueces de la Suprema Corte brasileña le concedió arresto domiciliario. Pocas semanas después esa condición fue anulada y Oviedo tuvo que volver para la celda que ocupó desde junio del 2000, cuando fue detenido en Brasil con documentación falsa.

Stroessner y Cubas

Por las vueltas del destino, a menos de tres kilómetros de su nueva dirección vive el ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner, que el propio Oviedo ayudó a derrocar. Stroessner permanece asilado en Brasil desde 1988, sin realizar declaraciones políticas y protegido por dos guardaespaldas. Se mantiene recluso y sale de su mansión apenas para caminar hasta el lago, en torno del cual se encuentra la mayoría de las embajadas extranjeras y residencias diplomáticas de la capital federal brasileña.

También permanece en Brasil el ex presidente oviedista Raúl Cubas Grau, asilado con su familia, frente al mar, en un departamento en Camboriú (Santa Catarina).

Oviedo dejó ayer al mediodía su prisión en el Tercer Batallón de la Policía Federal cargando unas pocas pertenencias que lo acompañaron durante su reclusión, en la que solía recibir visitas constantes de sus aliados políticos paraguayos. Antes de dirigirse para la casa de su primo, donde lo esperaba su hijo, tuvo que cumplir con la regla de pasar por el Instituto de Medicina Legal para un análisis médico.

El ex general Oviedo quedó en libertad después de que la Suprema Corte de Justicia del Brasil le negara al gobierno paraguayo el pedido de extradición. Con un fallo unánime, que consideró que había "razones políticas" por detrás del pedido del gobierno paraguayo, la Corte negó la extradición y emitió simultáneamente la orden de liberación del ex general.

Uno de los argumentos usados por la defensa, que surtió efecto en los jueces brasileños, fue la declaración de un ministro de Defensa paraguayo que había prometido exhibir a Oviedo dentro de una jaula, como años atrás hizo el presidente peruano Alberto Fujimori con Abimael Guzmán, el líder de Sendero Luminoso.

Al liberar a Oviedo, la Corte fue en contra de la opinión del fiscal general de la República, Geraldo Brindeiro, que había elevado su posición afirmando que los crímenes cometidos por el ex general eran comunes y no políticos, y que debería ser extraditado para ser juzgado en Paraguay. La Corte también contrarió al gobierno paraguayo y al Comité Nacional de Refugiados del Brasil, organismo con integrantes de Naciones Unidas, Caritas y el gobierno brasileño.

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