Según Israel, el conflicto puede durar un año

Elisabetta Piqué
(0)
25 de octubre de 2000  

JERUSALEN.- Al margen de que ayer hubo más violencia en Cisjordania y la Franja de Gaza -con cuatro muertos más del lado palestino, algo ya dramáticamente rutinario-, la convicción de que lo que está por venir es aún peor domina el ambiente, y el ejército israelí advirtió que se prepara para que el conflicto dure un año. Esa es la idea que los militares, así como el gobierno -que ha formalmente congelado el proceso de paz hace unos días-, están enviando a la población, que está cada vez más asustada, ve cada vez más policías y soldados en las calles, más controles, y más patrullas antiexplosivos en estado de alerta por posibles atentados.

Según el título principal del diario Haaretz, el más serio en este país, el estado mayor de las fuerzas armadas israelíes estima que el conflicto con los palestinos durará varios meses más, cerca de un año. Pero no sólo eso: también cree que la frontera con el Líbano volverá a ser "caliente".

Fuentes militares citadas por el diario Maariv, por otra parte, señalaron que temen que Cisjordania se transforme en un nuevo Líbano, ya que los palestinos podrían adoptar técnicas de lucha de los guerrilleros libaneses del Hezbollah: emboscadas y atentados explosivos contra convoyes, medios israelíes o asentamientos judíos.

Como si esto no alcanzara para preocupar hasta al más optimista, el brigadier general Ron Kitrey, un vocero militar, afirmó que las tropas se preparan para un "largo conflicto", y admitió: "No estamos hablando de una aventura de corta duración".

Por su parte, el jefe de la seguridad palestina en Cisjordania, Jibril Rajub, apoyó con sus palabras las declaraciones del general Kitrey.

"Me temo que lo peor está todavía por llegar", dijo Rajub.

Lo que sucedió ayer sobre el terreno, otro día de violencia, no hizo más que confirmar las sombrías estimaciones que circulan aquí.

Más choques

Pese al frío y la lluvia, los enfrentamientos callejeros que se originaron anteanoche continuaron ayer por la mañana en Cisjordania, donde un palestino de 55 años murió en su casa de Hebrón de un balazo en la cabeza.

Más tarde, los palestinos se enfrentaron a pedradas con los soldados israelíes en la ciudad autónoma de Jenin, donde un palestino murió al protestar frente a un puesto del ejército israelí. Los enfrentamientos también se reanudaron en la Franja de Gaza, donde las autoridades palestinas informaron sobre dos muertes más. Un joven palestino murió a balazos en el cruce fronterizo de Erez, y otro de 13 años falleció como consecuencia de un balazo en la cabeza que recibió hace unos días en las afueras de Gaza. Con estas muertes, ya son 137 las personas que perdieron la vida en esta oleada de violencia.

"Es evidente que en las últimas 24 horas están pintando una imagen negra de la situación. El gobierno le está diciendo al pueblo, que ya sale menos de su casa, que se empiece a acostumbrar a que esto durará un tiempo largo", dijo a La Nación Emanuel Adler, profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de Jerusalén. Para este académico uruguayo el gobierno israelí ha decidido preparar al pueblo para lo peor: "Nos están diciendo que no se trata de una nube negra que descarga su chaparrón y luego sale el sol, sino que es una tormenta muy grande".

Al afirmar que "éste es un terremoto, no solamente físico", ya que se están rompiendo todas las concepciones que se habían ido instaurando desde la firma de los Acuerdos de Oslo, en 1993, Adler consideró que "es posible una escalada".

"Puede abrirse otro frente con Líbano y Siria, que es algo que puede dar una oportunidad a Saddam Hussein, que está esperando una ventanita", sostuvo. "Las cosas se están dando de manera muy rápida y sorpresiva: hace un mes estábamos a punto de firmar la paz, y ahora estamos en el medio de un terremoto", reiteró, al explicar que hace tan sólo cuatro semanas muchos israelíes pensaban que se encontraban "en la última curva antes de la paz".

La separación

Ahora todo ha cambiado. Sin contar que la violencia no cede, el primer ministro israelí, Ehud Barak, tiene en su agenda la separación física de Israel de los territorios palestinos, por medio de una retirada forzosa y unilateral.

Según Adler, ésta es una alternativa que siempre existió de no prosperar las conversaciones de paz. "Ahora se derrumbó Oslo, y si el 15 de noviembre Yasser Arafat proclama unilateralmente el Estado palestino, a Israel no le queda otro remedio que establecer fronteras, antes que ellos", explicó. Aunque también señaló que Barak utiliza el plan de separación física unilateral como "un globo de ensayo".

"Barak todavía no llegó al límite y antes del réquiem a Oslo -sostuvo-, está enviando un mensaje tácito a Arafat de que los palestinos tienen mucho que perder si siguen con la violencia." Aludió en este aspecto a que "todo pasa por intermedio de Israel" en los territorios palestinos, que no sólo en lo económico, sino también en lo que tiene que ver con la luz y el agua, dependen del Estado hebreo. "Por eso, les conviene declarar su Estado sobre la base de acuerdos y en forma amigable", explicó.

Para Adler, que como el gobierno israelí cree que Arafat si quiere puede detener la confrontación, se trata de una guerra "muy rara". "En vez de matar al enemigo, ésta es una guerra donde querés que te maten. Arafat quiere que las cámaras de la CNN y la BBC muestren la matanza." "Acá hay un juego; por ejemplo, si el ejército defiende el barrio judío de Gilo, que están atacando, está haciendo lo que ellos quieren. Si no dispara, se trata de un acto de debilidad, e incita a que disparen más", añadió.

Todo esto, según el politicólogo, en una estrategia tendiente a aprovechar el descontento de los palestinos para que haya una intervención de la ONU y de la comunidad internacional. "A Arafat le hizo efecto la intervención en Kosovo", destacó.

La paradoja es que el origen remoto de este "terremoto" fueron las conversaciones de Camp David, en julio último, cuando se decidió poner sobre la mesa el conflictivo tema del status final de Jerusalén -Ciudad Santa que tanto palestinos como israelíes pretenden como capital-.

"Eso fue la pólvora: el conflicto cambió porque fue reconstruido alrededor del tema religioso, que es un factor muy profundo y muy fuerte en el mundo árabe. Lo religioso siempre estuvo, pero bajo la alfombra. Lo que hizo Camp David fue sacar la alfombra".

Dichos y hechos

  • Submarinos listos. Como consecuencia de la tensa situación en Medio Oriente y del riesgo de un conflicto regional, la marina israelí está acelerando los tiempos de entrada en servicio operativo de los tres nuevos sumergibles de la clase Dolphin.
  • Construidos con fondos del gobierno alemán, el último de los sumergibles, el Tekuma, alcanzó el puerto de Haifa días atrás, mucho antes de la fecha que se estableció en un principio. Los submarinos podrían lanzar misiles Cruise, que pueden incluso estar equipados con cabezas nucleares.

    ***

  • Detrás de los olivos. Colonos judíos arrancaron ayer unos 300 olivos de campos pertenecientes a palestinos cerca de Belén, Cisjordania, alegando que los palestinos se escondían detrás de estos árboles.
  • Los olivos fueron arrancados de raíz en los campos de los poblados de Taquh y Asakra, en el este de Belén, afirmó el alcalde de la primera localidad, Suleimán Abú Mefreh. Los colonos afirman que palestinos se escondían en los campos para disparar contra el asentamiento de Teqoa.

    ***

  • Marcha. Al menos 12 mil jordanos participaron ayer de la "Marcha del Retorno" desde la capital, Amman, a la aldea de Shuna, en el Valle del Jordán, para manifestar su apoyo al derecho de regreso de los refugiados palestinos, de los cuales 1,57 millones viven hoy en Jordania.
  • ***

  • Alerta. El Pentágono confirmó ayer que dispuso la "alarma roja" para las fuerzas norteamericanas con base en el Golfo Pérsico, tras interceptar comunicaciones secretas del terrorista Osama ben Laden con sus agentes. La amenaza es considerada tan grave que el Pentágono evalúa " atacar preventivamente" los santuarios de Ben Laden en Afganistán, aunque por ahora "no se ha adoptado decisión alguna".
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.