Tenía 38 años y se hacía pasar por una nena de 12 años para que una familia la cuidara
La mujer fue descubierta después de nueve años viviendo con distintas familias a quienes les hacía creer que era una menor con autismo
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Todos los que alguna vez vieron La huérfana, la película dirigida por Jaume Collet-Serra, quedaron aterrados con la idea de que un niño fuera, en realidad, un adulto que quisiera controlar sus vidas. Pero esto acaba de suceder en la vida real y la mujer detrás de esta vil mentira fue encarcelada.
Todo ocurrió en el país vecino de Brasil, donde una mujer llamada Amanda Maria Souza de Oliveira estafó a una familia haciéndoles creer que tenía 12 años, cuando en realidad tenía 38 años.
Según consta en el expediente de la causa iniciada por quienes la adoptaron, la mujer comenzó un mecanismo de fraude y suplantación de identidad el pasado 2 de junio. Para ganarse la confianza de sus entonces tutores, les contó que había sufrido abusos sexuales en su infancia, que su madre la había abandonado y que le habían diagnosticado autismo.

A diferencia de Esther, la niña rusa de la película La huérfana, que sí poseía una contextura física y aspecto aniñado, Amanda no contaba con ninguna de estas ventajas. Por eso, para justificar su altura y rasgos, les dijo a todos que durante muchos años fue obligada a consumir hormonas de desarrollo.
Amanda llevó su personaje tan lejos que incluso decidió cambiarse el nombre y todos la conocían como Gabriele Ferreira dos Santos. Contenta con su cometido, comenzó a recibir gran cantidad de regalos. Sin embargo, defendiéndose en el estrado, la mujer habría dicho que nunca estuvo en sus intenciones estafar a alguien haciéndose pasar por una adolescente, sino que lo que más anhelaba era tener una familia.
Su abogado, Lucio Sousa, afirmó que sus acciones fueron simplemente una forma de “sobrevivir”. “Fue la manera que encontró para sobrevivir. Pero ha sido una persona vulnerable durante más de 20 años”, argumentó el letrado. Debido a la difusión que tuvo en los medios nacionales esta historia, aparecieron otras personas que sumaron su testimonio y que aportaron pruebas de que no era la primera vez que llevaba adelante este juego perverso.

En 2017, supuestamente utilizó el nombre de Karolina cuando vivía con una trabajadora social llamada Delma Soares en Belo Horizonte. También se dice que usó los nombres de Duda y Emily. La nutricionista Renata Magalhaes dijo que conoció a Duda en Río de Janeiro en 2023 y que también le había dicho que era una adolescente autista.
A partir de las pericias de su celular, los investigadores descubrieron que durante meses había recolectado información para comportarse, hablar y hasta dibujar como un menor con estas dificultades. “Su teléfono estaba lleno de búsquedas. Investigó cómo se comporta una persona autista y cómo hacer dibujos para conmover a los evangélicos”, indicó Renata Magalhaes.
“He visto a mucha gente riéndose y haciendo bromas en internet, pero ella es una estafadora, una narcisista, una mujer peligrosa. Es una persona que se pone un personaje como si fuera un abrigo y crea una historia totalmente falsa”, explicó la nutricionista al tratar de concientizar a la población sobre la gravedad del caso.

Según informó el Departamento de Justicia de Santa Catarina, Amanda Maria Souza de Oliveira fue condenada a un año, seis meses y 10 días de prisión, con cuatro meses y 18 días de detención, y deberá cumplir la pena en régimen semiabierto inicial. La sentencia mantuvo la prisión preventiva de la acusada, negándole el derecho a interponer un recurso de apelación.



