Una integrante de la realeza emiratí quedó inconsciente en plena calle en Londres y dejó a un niño en peligro
Mahrah Al Nahyan fue encontrada inconsciente en Londres mientras un chico de tres años jugaba junto a una calle transitada; deberá cumplir dos años de libertad condicional
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LONDRES.– Una integrante de la familia real gobernante de Abu Dhabi fue encontrada inconsciente en una calle del oeste de Londres tras haber consumido cocaína, mientras un chico de tres años que estaba a su cuidado jugaba descalzo junto a una calle transitada, según informaron medios británicos.
Mahrah Al Nahyan, de 32 años, admitió el martes su culpabilidad por negligencia infantil ante el Tribunal de la Corona de Southwark y fue condenada a dos años de libertad condicional, con la obligación de participar en un programa de rehabilitación.

El episodio ocurrió en junio, cuando Al Nahyan fue hallada desplomada contra unas barandas, cerca de un hombre que también estaba inconsciente. Mientras ambos permanecían tendidos en la vía pública, el chico quedó solo, acompañado por algunos juguetes, entre ellos un monopatín y un avión de juguete. Vecinos y transeúntes intervinieron para protegerlo hasta la llegada de la policía.
Según relató Rio Pahlavanpour, fiscal del caso, varios testigos advirtieron que el menor estaba descalzo y muy cerca del tránsito. En un momento, el chico corrió hacia la calle mientras perseguía un pedazo de papel, hasta que una persona que pasaba por el lugar logró detenerlo.
Al Nahyan permaneció inconsciente durante aproximadamente media hora. Cuando recuperó el conocimiento, reaccionó de manera errática y cuestionó la intervención de quienes se habían acercado para asistirla. “Esto no es un matadero, ¿por qué les importa tanto? ¿Por qué están tan preocupados?”, gritó, según el relato presentado ante el tribunal.

De acuerdo con The Times, cuando los agentes la registraron encontraron elementos relacionados con el consumo de drogas, aunque no hallaron sustancias ilegales entre sus pertenencias.
La palabra del juez
El caso volvió a poner bajo la lupa la situación personal de una integrante de una de las familias gobernantes más poderosas del mundo. Al Nahyan forma parte de la familia real de Abu Dhabi por matrimonio, según los antecedentes del caso. La dinastía gobernante de ese emirato, perteneciente a los Emiratos Árabes Unidos, acumula una enorme fortuna vinculada, entre otros factores, a las reservas de petróleo y a sus inversiones internacionales. Algunas estimaciones sitúan su patrimonio en 332.000 millones de dólares.
Durante la audiencia, la defensa sostuvo que la mujer atraviesa un proceso de recuperación de su adicción. Stephen Vullo, su abogado, afirmó que Al Nahyan ingresó en julio en el centro de rehabilitación Priory, en Woking, Surrey, y que desde entonces dejó de consumir drogas.

El letrado aseguró que su clienta demostró “un arrepentimiento significativo y determinación para superar su adicción”. También sostuvo que no había consumido drogas el día del incidente, aunque se encontraba muy cansada por haber tomado cocaína durante los días anteriores.
“En lo inmediato, su intención es completar todas las etapas de un programa de tres meses, que finalizará a fin de este mes”, explicó Vullo. Después, según detalló, Al Nahyan planea alquilar una propiedad en la zona de Guildford y continuar el tratamiento de manera ambulatoria, con asistencia a reuniones de Narcóticos Anónimos.
“Ese día cometió un grave error y lo sabe”, afirmó el abogado ante el tribunal.
El juez Jeremy Charles Johnson impuso a la mujer una condena de dos años de libertad condicional, acompañada por la obligación de participar en un programa de rehabilitación. Además, le ordenó pagar una multa de 5000 libras esterlinas (unos 6630 dólares) y otras 1000 libras (aproximadamente 1330 dólares) en concepto de costos judiciales. Durante la audiencia se informó que Al Nahyan recibe una asignación mensual de 8000 libras (unos 10.610 dólares).
Al fundamentar la sentencia, el magistrado cuestionó la conducta de la acusada y las consecuencias que podría haber tenido para el menor. “Al dejar que el chico jugara descalzo en la calle mientras usted estaba bajo los efectos de las drogas, demostró una conducta imprudente y un desprecio por su seguridad”, sostuvo.
El juez señaló que el pequeño estuvo expuesto a distintos peligros mientras los adultos que debían cuidarlo permanecían inconscientes. Además del riesgo de que fuera atropellado, advirtió que podría haberse alejado sin que nadie lo advirtiera, haberse perdido o haber sido víctima de un secuestro o de agresiones por parte de un desconocido.
“De no haber intervenido unos desconocidos, habría existido un riesgo grave de que sufriera lesiones de gravedad o algo peor”, afirmó Johnson. También consideró el posible impacto emocional que la situación podría haber provocado en el chico, que pudo haberse angustiado al ver a Al Nahyan y a su acompañante inconscientes en la calle.
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