
Virgin
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Aparentemente, cada año en que U2 no saca disco nuevo, hay una banda dispuesta a hacer ese trabajo. El resultado no tiene por qué ser bueno, y en general no lo es. Coldplay lo hizo un año, Kings of Leon otro. En 2013 parece que le tocó a 30 Seconds to Mars. El trío liderado por Jared Leto se las arregló para combinar la grandilocuencia de varios discos de U2 con nada de su encanto en Love Lust Faith + Dreams, un álbum lleno de sintetizadores estridentes y tartamudos, interjecciones y percusión exagerada junto con ese "te lo digo en serio" de la voz de Leto. El título promete temas importantes, pero los resultados son pura espuma sin fuerza. "¡Esta es una lucha hasta la muerte!", canta Leto en "Conquistador". Si vos lo decís, chabón, todo bien.
Por Joe Gross



