Adiós al "poeta de la luz"
Murió Henri Alekan, grande del cine
1 minuto de lectura'
Quienes conocen la obra de Wim Wenders seguramente no olvidarán la secuencia final de "Tan lejos, tan cerca", en la que los ángeles que el director alemán hizo aparecer por primera vez en "Las alas del deseo" se desplazan en un barco junto a quienes los acompañaron en sus aventuras terrestres.
Llevando el timón de esa embarcación estaba Henri Alekan, uno de los más reconocidos directores de fotografía del cine europeo, que acaba de fallecer en Auxerre (Francia), a los 92 años, debido a un cuadro de leucemia.
Al otorgarle ese papel de capitán, Wenders no había hecho más que rendir un homenaje en vida a quien supo ganarse el calificativo de "poeta de la luz" a lo largo de casi 130 films, entre los cuales sobresalió su trabajo junto a Jean Cocteau en "La bella y la bestia".
Nacido en París de una familia de origen búlgaro, sobreviviente de un campo de concentración nazi y activo militante de la Resistencia, Alekan comenzó a trabajar en 1941 como director de fotografía, tras una etapa de formación como asistente de cámara y de iluminación en clásicos como "El muelle de las brumas".
Para Alekan, su trabajo dependía, ante todo, "de la curiosidad que pueda experimentarse frente a la naturaleza". A partir de allí se valía de la luz para dominarla en su estado natural o para reinventarla al servicio de un film. "Hay que servirse de la luz para dar no solamente una imagen física, sino para crear fundamentalmente un clima psicológico", afirmaba.
Alekan sabía adaptar su estilo a los directores con los que trabajaba. Lo pudieron comprobar, además de Cocteau, realizadores como Yves Allegret, André Cayatte, Julien Duvivier, Abel Gance, William Wyler y Jules Dassin.
Fue bastante escéptico en su momento con relación a las posibilidades que podían ofrecer algunas alternativas vanguardistas. "No creo en el video, al menos en lo inmediato. La manuabilidad del video es una ilusión: es más fácil tener una cámara pequeña", dijo en 1981.
El talento visual de Alekan se puede apreciar en obras tan diversas como "Topkapi", "L a princesa que quería vivir", "Mayerling" y "El sol rojo", hasta que Wenders, que lo había convocado por primera vez para fotografiar en blanco y negro "El estado de las cosas", eligió ponerlo frente a las cámaras, tal vez para que el público reconociera en carne y hueso a quien tanto logró con la luz a través de una carrera impar, cerrada en 1993 con "Golem", de Amos Gitai.
M.S.
- 1
2“Una pesadilla”: el film basado en un héroe de los 80 que fue el punto más bajo en la carrera de un actor y que hoy es de culto
3Junto a Gastón Pauls y Leticia Brédice, el Festival de Málaga reconoció la obra de Fabián Bielinsky
4Violeta Kreimer, la productora argentina que compite por un Oscar: de cómo nació su proyecto al apoyo de dos grandes actrices



