
Aplausos para la argentina Plan B
La ópera prima de Marco Berger se centra en un triángulo amoroso y tiene como protagonista a Manuel Vignau
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ROMA.- Una gran recepción tuvo ayer en el Festival de Roma la película argentina Plan B , primer largometraje de Marco Berger, joven cineasta de la escuela de Julio Chávez.
Muy aplaudida en su estreno mundial, la película, que compite por el Marco Aurelio de Oro, narra la historia de Bruno (Manuel Vignau) que, dejado por su novia, decide, para recuperarla, hacerse amigo de su nuevo chico, Pablo (Lucas Ferraro), con el fin de sabotear la relación. Bruno, que esporádicamente ve a su ex, una mujer moderna, vislumbra un plan B, que parece ser más efectivo, pero que se le saldrá de las manos y que pondrá en juego su propia sexualidad.
Con excelentes actores, Plan B está ambientada en un barrio anónimo de clase media-baja de Buenos Aires, que casi no se muestra. Construida en forma distinta, con una estética y una fotografía muy cuidadas, buen guión y largos silencios, toca en forma inteligente y púdica el tema de la homosexualidad. "La película explica que el amor no es algo simple como para jugar y que una relación entre dos varones no es tan grave", dijo Berger en una conferencia de prensa que hubo después de la proyección, en la que también explicó por qué abundan los tiempos largos en su ópera prima.
"Hay que darle tiempo al espectador para que procese lo que le está pasando al protagonista. La película se cocina a fuego muy lento, pero seguro, porque al final la gente se queda contenta porque entiende lo que yo quiero explicar", afirmó. " Plan B , de hecho, empieza como una comedia tonta en la que un varón le va a robar la novia a otro varón, pero el juego se confunde y se mete en su propia vida", agregó.
<b> Trailer de <i> Plan B </i></b>
Intimidad
Para crear un clima muy íntimo, que gira alrededor de lo que les pasa a los dos protagonistas, en Plan B -que es también un canto a las amistades de la infancia, más sinceras y sin tabúes-, no hay teléfonos ni computadoras ni iPods, es decir, un mundo más humano.
Al contestar preguntas sobre la homosexualidad en la Argentina, Berger, a punto de cumplir 32 años y gay , como contó sin pelos en la lengua, hizo una distinción.
"Está todo bien con los homosexuales en el mundo del teatro, de la cultura, en los ambientes educados, de elite, pero en el ámbito popular, en la cancha, en el fútbol, no es algo tan aceptado", aseguró.
"Si la homosexualidad fuera un problema solucionado, habría actores gay en la Argentina, cosa que no ocurre, porque no hay actores gay declarados", agregó.
Acompañado por sus dos productores, Mariano Contreras e Iván Bein, Berger contó que Plan B , película totalmente independiente, fue hecha a pulmón.
Fue filmada en diez días durante los fines de semana, con un trabajo muy fuerte de preproducción para que el rodaje fuera lo más rápido posible, por una cuestión de costos.
Berger, que trabaja en Mariposa , su segundo largometraje, contó que Plan B irá ahora a Londres y que, si todo va bien, se estrenará en la Argentina el año próximo, en marzo o abril.





