Cinco películas para ver antes o después de Tres anuncios por un crimen

Fargo, una de las películas que muestran otra cara de los Estados Unidos
Fargo, una de las películas que muestran otra cara de los Estados Unidos
(0)
31 de enero de 2018  • 09:51

La furia de la gente blanca de clase media: podría ser una descripción de uno de los factores que llevaron a Donald Trump a la presidencia pero también funciona como sinopsis de Tres anuncios por un crimen. Discriminación, machismo, pobreza y violencia familiar en el interior de los Estados Unidos, sectores donde la corrección política no parece haber llegado. Aquí, nuestra selección de películas para conocer al “verdadero Estados Unidos”.

One False Move (1992)

One false move

01:22
Video

Tres personas escapan luego de cometer un asesinato brutal en un suburbio de Los Ángeles y la acción pasa a Star City, Arkansas. El protagonista es el policía local Dixon (Bill Paxton) que siente admiración por los detectives de traje de Los Ángeles que, mientras aceptan la hospitalidad de Dixon, se burlan a sus espaldas de sus ansias de sofisticación y del respeto que tiene por ellos. Dixon se refiere a los asesinos como dos “niggers” y un “white trash”. Los prófugos son dos hombres (Billy Bob Thornton y Michael Bleach) y una mujer se hace llamar Fantasía (Cynda Williams) que es una de las claves para entender las relaciones entre los protagonistas con el machismo y los conflictos raciales. La película no descansa en los estereotipos ni los presenta como parodia: es un relato tenso que nunca abandona el camino del género policial.

Fargo (1996)

Trailer de la película Fargo

02:18
Video

Una de las referencias más obvias para la película de Martin McDonagh es Fargo, el clásico de los hermanos Coen sobre la miseria, la mediocridad y el heroísmo en la nevada ciudad de Brainerd, Dakota del Norte. Ambas comparten protagonista: Frances McDormand, aquí como la detective embarazada que debe atrapar a los responsables de un secuestro, con un acento muy marcado (“You betcha’, ya!”). William H. Macy es Jerry Lundergard (que el actor definió como el mejor rol de su carrera) es el patético vendedor de autos que planea secuestrar a su esposa con ayuda de dos criminales, interpretados por Steve Buscemi, el asesino que no para de hablar, y Peter Stormare (el actor sueco amante de Shakespeare y fetiche de Ingmar Bergman: pero reconocido como “el rubio de Fargo”). La película es uno de los hitos más altos de los hermanos Coen (obtuvo siete nominaciones al Oscar), Frances McDormand, Carter Burwell (el mismo compositor de Tres anuncios por un crimen) y el director de fotografía Roger Deakins.

A sangre fría (1967)

A Sangre Fría

02:56
Video

“El señor Clutter me pareció un muy buen caballero. Pensé eso justo antes de cortarle la garganta”. Richard Brooks filmó en blanco y negro y con actores desconocidos la adaptación de la novela de Truman Capote, considera la obra maestra del género de no-ficción. El resultado no defrauda: hay momentos de singular belleza, como cuando el asesino Perry relata sus “sus sueños fracasados, grandes y vacíos” mientras la lluvia que cae por una ventana se refleja en su cara. No hay que confundir a esta película con Capote (2005), el “detrás de escena” sobre la creación del libro. Esta es la historia de Perry Smith y Dick Hickock, los jóvenes que deciden robarle a una familia de Kansas y terminan matando a todos, solo para conseguir 50 dólares. La principal referencia es El tesoro de Sierra Madre, el clásico donde Humprey Bogart está atrapado por la “fiebre del oro”. Curioso: el protagonista, Robert Blake, además de haber interpretado a un niño en la película de John Houston, fue acusado de asesinar a su esposa en el año 2001.

Malas tierras (1973)

Malas tierras

02:52
Video

Otro relato de “jóvenes sin rumbo” que cometen asesinatos y escapan por el interior de Estados Unidos (el título tiene doble sentido porque sirve para denominar un espacio geográfico difícil de transitar y seco). Martin Sheen y Sissy Spacek funcionan como una revisión del relato de Bonnie & Clyde. Ella es una adolescente enamorada de la figura de él, que copia la estética de James Dean en Rebelde sin causa, el arquetipo de “chico malo”. Esta fue la primera película de Terrence Malick, el director de Días de gloria y El árbol de la vida, y parte de la American New Wave que renovó Hollywood en la década de los ’70. The New York Times denominó a esta película como “ferozmente americana”: el relato no deja de ser nunca la historia de amor entre los jóvenes alienados, embebidos en una road movie de asesinatos. La crisis existencial y de identidad se puede encontrar hasta en el eslogan de la película: “En 1959 mucha gente mataba el tiempo. Holly y Kit mataban gente”.

Un plan simple (1998)

Un plan simple

02:27
Video

“Para cumplir el sueño americano hay que trabajar: no se roba”, alecciona un hombre (Bill Paxton) que parece vivir ese sueño, cuando encuentra un bolso con 4 millones de dólares junto a sus amigos (Billy Bob Thornton, nominado al Oscar, y Brent Briscoe). Él es el que mejor posición tiene entre los tres (graduado universitario, casado, con familia) y resiente que su hermano viva una vida solitaria y cuya única aspiración sea convertirse en granjero. El dinero provoca sospechas, desconfianza y el despertar de viejos rencores entre los viejos amigos. Sam Raimi (Evil Dead, El hombre-araña) dirigió esta película que aprendió todas las enseñanzas del maestro del suspenso, Hitchcock, para retratar a la clase media rural de Minessota.

Sin nada que perder (2016)

Sin nada que perder

02:31
Video

"Acá no vendemos 'trucha'. Nadie ordena nada más que bistec y papas al horno, salvo un idiota que vino desde Nueva York en 1987". Esa es la advertencia de una camarera en Sin nada que perder, otra historia de hermanos que buscan escapar de la pobreza de Texas robando bancos. Calor, gente cansada y armada: una película de género que pone en primer plano el desencanto y el rencor de los sectores olvidados y marginados: primero los aborígenes a manos de los blancos y luego los blancos, a manos de “los bancos”.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?