Crudo retrato de los chicos de la guerra
1 minuto de lectura'
"Voces inocentes" (Idem, México/2004). Dirección: Luis Mandoki. Con Carlos Padilla, Leonor Varela, Gustavo Muñoz, José María Yazpik y otros. Guión: Oscar Torres. Fotografía: Juan Ruiz Ancia. Música: André Abujamra. Presentada por 20th. Century Fox. Hablada en español. Duración: 118 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.
Durante la década del ochenta, El Salvador se había convertido en un país invadido por el terror y por la muerte. Por un lado, el ejército imponía el rigor de las armas y arrasaba con hombres, mujeres y niños en su esfuerzo por mantener el poder gubernamental, en tanto que por el otro los campesinos, escondidos en míseros poblados, deseaban conservar el derecho sobre sus tierras heredadas por años de sus humildes ancestros.
En ese marco de miedo, de balas y de constante tableteo de ametralladoras transcurre la infancia de Chava, un niño de once años que, en su pobre casa del aún más pobre pueblo de Cuscatazingo, vive junto a su madre y a sus hermanos. Cuando su padre deja el hogar para enrolarse en las filas de la guerra civil, Chava sabe que nunca lo volverá a ver e intuye que él deberá convertirse en el "hombre de la casa" y amparar a los suyos en medio de una lucha cotidiana que se le hace eterna.
Entre juegos y sueños de paz y de solidaridad, Chava sabe, también, que cuando cumpla doce años las fuerzas armadas lo reclutarán y lo retirarán de su escuela y de la ternura de los suyos para entrenarlo como un soldado más dispuesto a dar su vida por una causa que no entiende ni desea entender. Así, entre las sorpresas de los ataques militares, de la furia de los campesinos y de los efectos desoladores de la violencia diaria, la vida de Chava se convertirá en una apuesta a la supervivencia. No faltarán tampoco en su existencia el deseo nunca satisfecho de hallar trabajo para ayudar a su madre ni la dulzura del primer amor inserta en una compañera de clase ni una pequeña radio que, como compañera inseparable, emite canciones que hablan de reconciliación entre los hombres y los pueblos.
El director mexicano Luis Mandoki, que pisó firmemente en la industria cinematográfica de los Estados Unidos en 1987 con "Gaby: una historia verdadera", volvió con "Voces inocentes" a trasplantarse a su tierra adoptiva para recrear una trama de dolor y de intolerancia vista a través de un niño ajeno a los avatares de la política y a los deseos de poder del hombre en armas y del terror constante para sólo intuir que el día que se vive puede ser el último de la existencia.
Mandoki contó con un guión de Oscar Torres inspirado en su niñez y adolescencia en El Salvador de la época revolucionaria, y en torno de este entramado teje y desteje las vivencias emotivas de Chava en un momento de transición de su vida. Con indudable acierto, el realizador no tomó partido por ninguno de los dos bandos en pugna -los militares cumplen su macabra misión de reclutamiento y exterminio; los campesinos elaboran estrategias para escapar de las trampas de sus opositores- y con calidez y humanidad puso su mirada y su acento en ese niño, espejo de todos los niños de El Salvador de esos años, y con estos elementos construyó un cuadro a veces reiterativo pero siempre dramático de un pueblo sumido en la desprotección y el miedo constante de las balas que, desde una u otra franja de resistencia, pueden hacer blanco en cuerpos sin culpa.
Chava fue reclutado y volvió con su familia seis años más tarde. Pero esta es otra historia, ya que la que le interesó a Mandoki se resume en los días de terror de ese "pequeño gran hombre" que, en la mirada, en los gestos y en la emoción de Carlos Padilla logra recrear un personaje de enorme ternura y elocuente verosimilitud. A su lado, Leonor Varela, Gustavo Muñoz, José María Yazpik y el resto del elenco apostaron a la sinceridad, en tanto que la fotografía, la música y los demás rubros técnicos se unieron con enorme fervor a este relato que asocia la dureza con la poética en un canto a la paz y a la inocencia.
Compromiso
- "En esta película vamos a ver cómo las personas que son protegidas por el derecho humanitario son víctimas de las hostilidades de un conflicto armado. Eso les ocurre especialmente a los niños, cuya vulnerabilidad reclama una protección muy especial", dijo anteanoche Michel Manning, delegado regional para el Cono Sur de la Cruz Roja Internacional -institución que acompañó el lanzamiento local de "Voces inocentes"-, en ocasión de un preestreno del film organizado por el Cine Club Núcleo, que tuvo lugar en el Gaumont.





