
Desventuras de una diva adolescente
Es la actriz joven más solicitada de Hollywood, pero también la más criticada. Representa ala nueva generación de estrellas conocidas tanto por sus films como por sus escándalos
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Al principio, era una pelirroja de ojos brillantes, estatura pequeña y sueños enormes. Pero la infantil Lindsay Lohan no soñaba lo mismo que las chicas de su edad. La niña quería actuar y quería hacerlo con los grandes: con Robert De Niro, Al Pacino y Meryl Streep. Basta con apretar el botón de adelantar la cinta de esta vida diez años hacia el futuro para ver que ahora la pelirroja sólo lo es de a ratos y que comparte cartel con la gran Meryl en "Noches mágicas de radio", la más reciente película de Robert Altman, que se estrenará a fines de octubre en la Argentina. Pero si se usara un control remoto para recorrer la rápida vida de Lindsay Lohan, uno se perdería el camino que la llevó de niña actriz a adolescente talentosa, hasta la joven mujer que hoy, con veinte años, mezcla escándalos personales con trabajo como si fueran una y la misma cosa. Su nombre y su foto no tienen descanso. De la tapa de la revista Vanity Fairal seguimiento de todo paparazzi que pulule por Hollywood, la imagen de La Lohan, como la llaman quienes la tildan de imposible diva adolescente, cambia tanto como la de Madonna. Pero lo que a la reina del pop le lleva años de frío análisis de marketing a la actriz le ocupa apenas semanas. De su pelirrojo natural y las maneras de la primera Britney Spears, al rubio casi canoso inspirado en Nicole Kidman y el negro azabache que acompaña con poses atrevidas, la imagen de la actriz y cantante parece un imán para la feroz industria del chisme. Tanto se ocupan de la vida privada de la joven Lindsay los medios de su país que a veces es sencillo olvidar que se trata de una joven de 20 años que apenas está dando sus primeros pasos como actriz adulta. Es que aunque tiene mucha experiencia como intérprete infantil -a los 11 años fue la protagonista de una versión moderna del clásico de Disney "Juego de gemelas" interpretando a las hermanas idénticas separadas al nacer-, lo cierto es que recién empieza a despegarse de su fama de ídola adolescente. Mientras que sus fanáticas más fervientes son las nenas de siete a doce años que la siguen gracias a sus papeles en "Un viernes de locos", "Confesiones de una diva adolescente", "Chicas malas" y "Herbie, a toda marcha", su vida personal parece destinada al consumo de un público más adulto.
La primera vez que Lohan se transformó en un blanco por seguir fue gracias a su brillante actuación en el sorpresivo éxito del mencionado "Un viernes de locos", el film que coprotagonizó con Jamie Lee Curtis. De allí a una disputa pública nunca aclarada con su par Hillary Duff- una integrante bastante edulcorada de su generación- con la que se habría peleado por un noviecito, para saltar a las páginas de todas las revistas chismosas cuando empezó a salir con Wilmer Valderrama ("That 70 s Show"), uno de los actores más fiesteros de la TV norteamericana.
Temporada de caza
El romance adolescente terminó como tantos otros, pero nada en la vida de la bella Lindsay es como la de los otros. El final de su publicitada relación con Valderrama la encontró en el medio del rodaje de "Herbie, a toda marcha". Estresada, triste y no demasiado cómoda con su papel, la chica empezó a llegar tarde a la filmación y a faltar a sus citas de trabajo. La excusa era siempre la misma: el agotamiento físico y un asma que la tiene a mal traer desde chiquita. Pero esa era la versión oficial. La otra, la que se susurraba en los pasillos de la industria del cine, hablaba de una afición por las fiestas y un incipiente problema con la anorexia. Con el tiempo estos dos temas serían una constante en los títulos de las revistas del corazón, "preocupadas" por la suerte de la estrellita. Ella tenía su propios motivos para preocuparse. Mientras los paparazzi la perseguían implacables -uno llegó al extremo de provocar un choque contra el auto de la chica por para sacarle unas fotos a su cuerpo adelgazado-, sus padres se divorciaban de la manera menos amigable: su papá fue preso y de ahí derecho a una clínica de rehabilitación. Claro que Lohan, lejos de bajar su perfil ante semejante tormenta familiar, alimentó a las fieras. Como reacción hacia el arresto de su padre, la chica escribió e interpretó para su segundo disco el tema "Confessions of a Broken Heart" (Daughter to Father). El video de la canción mostraba escenas de su vida familiar en la que develaba la relación abusiva entre sus padres.
A partir de ese episodio sus andanzas quedarían en la vidriera. En una nota de tapa de la revista Vanity Fair, Lohan admitiría su anorexia sólo para negarla apenas la publicación se asomó en los quioscos; el relativo fracaso de "Herbie, a toda marcha" y la crítica de sus coprotagonistas por sus actitudes no profesionales se mezclarían con la pila de fotos de la chica en toda fiesta que se organizara en Hollywood, Las Vegas y Nueva York. Por un tiempo pareció que la carrera de la actriz era más redituable para las revistas que para el cine. Pero entonces llegó el pequeño papel en la película de Altman interpretando a la hija de Streep. Los elogios de la actriz con mayúscula le recordaron al mundo que alguna vez Lohan había sido la gran promesa de la pantalla grande. Pero el encantamiento duró poco.
Sobre llovido...
Después de esa experiencia, la joven actriz se tiñó el pelo de negro y decidió que, tal vez para hacer juego con su aspecto más sombrío, su carrera debía apuntar más al prestigio del cine independiente, semillero de premios, que a los dólares de las películas comerciales. Así, aceptó trabajar en el film "Georgia Rule" junto a Jane Fonda y Felicity Huffman. En junio, todo iba bien en la filmación hasta que la chica empezó a quejarse de malestares provocados por el intenso calor, a llegar tarde y a faltar al rodaje. Para justificar los faltazos Lohan mostró certificados médicos, pero su credibilidad sufrió un golpe cuando el productor James G. Robinson, director de Morgan Creek Productions, responsable de la película, le envió una carta para desenmascararla. "(...) estamos al tanto de que el motivo real de su agotamiento es que usted sale de fiesta toda la noche ... se ha mostrado descortés, irresponsable y poco profesional. Usted actuó como una niña maleducada y al hacerlo se distanció de muchos de sus compañeros de trabajo y puso en riesgo la calidad de esta película", escribió el productor. Pero Robinson no fue el único que atacó a la Lohan, que por estos días se pasea por el Festival de Venecia como parte del elenco de "Bobby". Fue justamente un compañero de ese elenco, William H. Macy ("Fargo"), el que también dijo basta: "No se puede llegar tarde. Es una falta de respeto. Ella se atrasaba mucho y no se daba cuenta de que no hay disculpas lo suficientemente amplias para conformar a 150 personas que por tu impuntualidad tienen que modificar todo su día de trabajo".
Por ahora, el futuro de Lindsay Lohan es incierto. Si hoy se adelantara el relato de su vida diez años hacia el futuro hay tantas posibilidades de verla con un premio Oscar en la mano como protagonizando un capítulo, con final infeliz, de "The E True Hollywood Story".
Alocada carrera
- El comienzo: a los 10 años, después de varias participaciones especiales, consiguió su primer papel fijo en la telenovela "Another World". A los once hizo su debut en cine con el doble papel de las gemelas de "Juego de gemelas", una película de Disney con Dennis Quaid y Natasha Richardson.
- Segundo acto: después de participar en un par de películas para TV, llegó la actuación que la dio a conocer: "Un viernes de locos". A partir de ese film, protagonizó un par de películas dirigidas al público infantil y adolescente: "Chicas malas" y "Confesiones de una diva adolescente". Después llegaría "Herbie, a toda marcha", versión aggiornada de "Cupido motorizado" y "Just my Luck", su primera película como actriz adulta.
- Tercer acto: el legendario director Robert Altman la convocó para interpretar a la hija de Meryl Streep en su película más reciente, "Noches mágicas de radio". Su personaje debía cantar. Lohan lo hizo y fue elogiada por la crítica especializada y por sus compañeros de elenco. A ese film lo siguió "Bobby", que se presentó esta semana en el Festival de Venecia, y donde interpreta a una mujer a punto de casarse el mismo día y en el mismo hotel dónde asesinaron a Bobby Kennedy. Ya terminó de filmar "Chapter 27", la historia de Mark Chapman, el asesino de John Lennon. En junio comenzó a filmar "Georgia Rule" junto a Jane Fonda, que interpretará a su excéntrica abuela. Pronto se unirá al ganador del Oscar Adrien Brody para protagonizar "Speechless" en la que interpretará a una mujer que intenta ayudar a un hombre extremadamente introvertido. Más tarde se animará a componer a un personaje de época en la película "Una mujer sin importancia" basada en la obra de Oscar Wilde. Allí compartirá cartel con Annette Bening y Sean Bean.





