
Disparatada trama de terror futurista
1 minuto de lectura'
"Jason X. Maldad suprema" ("Jason X", EE.UU.-Canadá/2000). Dirección: Jim Isaac. Con Kane Hodder, Lexa Doig, Lisa Ryder, Jonathan Potts y otros. Guión: Todd Farmer. Fotografía: Derick Underschultz. Música: Harry Mandredini. Presentada por Distribution Company. Duración: 90 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.
Nuestra opinión: regular.
La saga de "Martes 13" dejó indeleble en la pantalla grande a Jason Voorhees, su diabólico personaje central, siempre dispuesto a revivir y reiterar sus sangrientos planes, que, en definitiva, se resumen en el tendal de víctimas que deja a su paso.
Como Jason es muy difícil de suprimir del mundo de los vivos, los productores tienen campo libre para insertarlo dentro de cualquier trama, por más disparatada que ésta sea. Y aquí tenemos otra vez a ese enmascarado que, atrapado por un grupo de científicos, es caldo de cultivo para experimentar con su cuerpo y con su mente. Pero la tecnología suele tener terribles fallas, y Jason y una estudiosa de su increíble inmortalidad quedan atrapados en un laboratorio que sólo es descubierto en 2455.
El film se entronca entonces entre el terror y la ciencia ficción. Jason y la doctora Rowan llegan con sus cuerpos crionizados hasta una colonia habitada por hombres y mujeres que huyen de un planeta Tierra en extinción , y como era de presumir Jason retorna a la vida. Y lo hace para seguir eliminando todo lo que se le pone al paso.
Lo remanido y lo sabido
"Jason X. Maldad suprema" no aporta ninguna novedad a un género ya demasiado remanido. En esta oportunidad la historia se debate entre un suspenso muy elemental, ríos de sangre que bañan la pantalla, alaridos espeluznantes y un poco de humor entre tanta adrenalina. Sin duda Jason sigue siendo un cheque en blanco para los productores norteamericanos que, aquí asociados con los canadienses, imaginaron un film de clase B adornado con luces multicolores, efectos visuales bien delineados y música y fotografía puestas al servicio de un guión que no necesitó de Todd Farmer, su responsable, demasiada imaginación.
Para el olvido
El director Jim Isaac trató de ser sagaz y sólo fue repetitivo en sus guiños, en tanto que el elenco hizo lo que pudo, que no es mucho, en esta pesadillesca historia que acaparará, sin duda, la atención de un público joven dispuesto a dejarse seducir por un terror que no alterará la digestión de los copos de maíz y de la gaseosa que lo acompañarán en esta aventura cinematográfica.
Los productores de la película, en tanto, ya prometen en la poco sutil escena final de la película, que este Jason será convocado otra vez para que, en cualquier siglo y dentro de la más insólita historia, corte cabezas, se reponga al instante del impacto de cualquier arma de fuego y rompa a puñetazos los más sólidos muros de acero. Hay que admitir que Jason no muere nunca. El público, en cambio, puede en cualquier momento cansarse de su fuerza destructiva y saludarlo para el olvido con la sonrisa más puritana del mundo.
1
2Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
3Quién es Luján Saez: la joven diseñadora detrás de los looks de las hijas de las famosas
4Robbie Williams regresa a la Argentina después de 20 años con un show en el Movistar Arena: cómo conseguir las entradas



