
El infierno fílmico de Joaquin Phoenix
Hubo aplausos y perplejidad en la proyección del ¿documental? de Casey Affleck sobre el actor hollywoodense
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VENECIA.- ¿Verdad o ficción? Joaquin Phoenix perdido, trastornado; que toma cocaína; que se desespera porque no tiene marihuana; que busca prostitutas por Internet; que vomita; que le pega a un fan ; que se pelea con el mundo; que llora.
Este es el retrato brutal y despiadado del divo de Hollywood que se ve en I´m S till Here, el documental que se estrenó ayer fuera de concurso en la m ostra y sin la presencia de Phoenix, que llegó a Venecia para apoyar el film, pero que no quiso aparecer ante los flashes, para alimentar el mito que existe a su alrededor.
La película, que muestra el infierno en el que puede caer un ídolo, no resuelve la duda que carcome desde hace tiempo a medio mundo: ¿es verdad que el célebre actor -candidato al Oscar por su inolvidable Cómodo en Gladiador- se ha retirado para siempre de las tablas para dedicarse a la música hip hop, como anunció a fines de 2008?
Las grandes preguntas que se hacían muchos ayer después de ver el documental, realizado por su cuñado, Casey Affleck (hermano de Ben), de hecho, eran estas: ¿es un montaje? ¿Phoenix está actuando? Y si así es, ¿se ha superado a sí mismo?
Affleck, que tuvo con este film su debut como director, ayer pareció indicar que es todo cierto. "No es una broma o un engaño", dijo en una conferencia de prensa en la que prefirió no dar detalles "para no influir en la interpretación de los futuros espectadores". "Es un retrato empático de Joaquin. Mi película nunca quiso hablar de la fama ni del star system , que son factores en su vida, sino de la amistad, de las ambiciones, de los sueños y de los artistas en general, y pretende que estos temas hablen por sí solos", explicó.
Casey, que recibió una catarata de aplausos del público que copó la Sala Grande para ver su primera obra, contó que recibió la autorización de compartir todos los aspectos de la vida de su cuñado durante un año y medio, y que durante este tiempo él mismo tuvo un cambio. "Me cambió mucho la película, porque me encantó trabajar como director, que era algo que siempre había querido hacer, y aprendí mucho de todo eso", dijo Casey. "También Joaquin cambió durante la película, pero por las circunstancias de la vida... Si hubo un cambio en él, espero que tenga que ver con un proceso de redención: así como un hombre puede caer, también puede volverse a poner de pie", agregó.
En I´m S till Here Phoenix aparece muy distinto del divo de Hollywood que el público femenino adoró: está gordo, con barba larga y los ojos enrojecidos por el uso de estupefacientes. "No quiero actuar más de Joaquin Phoenix, un personaje en el que estuve atrapado durante toda mi vida... Quiero ser yo", dice el ex galán al principio del film, que dura 108 minutos. Allí también se ve su famosa aparición en el show televisivo de David Letterman, en 2009, con las manos temblorosas y balbuceando.
Ayer también dio mucho que hablar otra película fuera de concurso, la italiana Vallanzasca, gli angeli del male , de Michele Placido. El film de acción cuenta la vida de uno de los peores bandidos italianos, que en la década del 70 aterró con sus asaltos a la ciudad de Milán, pero que, más allá de los crímenes que le determinaron prisión perpetua, se convirtió en un personaje fascinante.





