El juego del terror
Diego Peretti será Elmer van Hess, en El hombre que volvió de la muerte , remake de la famosa serie que protagonizó Narciso Ibáñez Menta, y que se estrena el miércoles
1 minuto de lectura'

"No le temo a la muerte", dice el hombre de negro, mientras deambula por su guarida tan ominosa y oscura como él. Alcanza una mirada para ver que en este lugar pasan cosas raras, malas. Sobre una mesa descansan un par de manos hechas de arcilla, algunos dedos sueltos de repuesto y, en un costado, un vaso contiene una colección de dientes postizos. Sobre una repisa, un frasco muestra un líquido azul de orígenes inciertos. Pelucas, sombreros, tubos de ensayo llenos de una sospechosa sustancia roja y, en medio de todo, el hombre de vestimenta negra y máscara plateada de ojos rasgados y grito eterno; ese que dice que no le teme a la muerte porque lo cierto es que ya estuvo allí y la muerte lo envió de nuevo para que pudiera vengarse.
"Todo es muy oscuro", dice Diego Peretti, con una mirada que abarca tanto el escenario en el que acaba de grabar como la historia que protagonizará desde el miércoles, a las 22, por Canal 13. Se trata de la adaptación de Pol-ka del clásico del terror televisivo, El hombre que volvió de la muerte. Aquel programa protagonizado por Narciso Ibáñez Menta que emitió Canal 9 en 1969 y del que, como muchos hitos de la pantalla chica argentina, no quedan más que los recuerdos de quienes pasaron miedo viéndolo.
"Se perdieron todos los registros, pero cuando supe que iba a trabajar en este ciclo hice un llamado a la solidaridad en la radio para ver si alguien tenía algo. Y apareció Carlos Cardone, un fanático del programa, que me pasó un resumen de toda la serie, fotos y las síntesis que aparecían en la TV Guía de la época", cuenta el actor, en un alto de la grabación que lo tiene conversando con el padre Camilo (Gabo Correa), uno de los pocos que sabrá por el infierno que pasó su personaje, Elmer van Hess.
Con esa información de archivo, Peretti comenzó una investigación que lo acercó a aquel programa que sus padres veían mientras él, asustado, lo espiaba desde abajo del sillón.
"Me enteré de que Ibáñez Menta se pasaba cinco horas poniéndose las máscaras en su casa y, después, así como estaba, se tomaba un taxi para ir hasta Canal 9 a grabar; leí también que Boris Karloff dormía con la cara entre dos libros para conservar el maquillaje de un día de filmación para el otro. Hay un montón de historias de las que me enteré, sobre maquillajes y caracterizaciones a partir del armado de este personaje", dice entusiasmado Peretti, que vuelve a la televisión para encabezar esta miniserie de 15 capítulos que se anima al terror, un género que desde el reinado del príncipe de las tinieblas catódicas, el asustaniños Ibáñez Menta, pocos se atrevieron a realizar.
Laboratorio del miedo
"Este es un ciclo de terror fantástico y estamos tratando de ser dignos de producir un programa así en la TV. Es complicado porque el ojo del televidente se desacostumbró a este tipo de proyectos. Los guiones escritos por los hermanos Slavich son muy entretenidos; la trama es ágil. Al no ser realista, el maquillaje, el vestuario y el sonido tienen una importancia enorme. Por ejemplo, estoy haciendo una voz, que se retocará en posproducción, que es más grave de lo habitual y para eso charlo mucho con la gente de sonido. El arte es importantísimo para que se entienda la historia y sea creíble. Es que en el momento en que veas algo muy realista o costumbrista se cae todo", explica el actor que trabaja codo a codo con Andrés Parrilla para crear cada una de las máscaras que necesitará Van Hess, tarea en la que también colabora la maquilladora Gabriela Mabromata. "Narciso lo hacía todo él; yo, no", aclara Peretti, que, de todos modos, aplicó algo de sus conocimientos médicos (es psiquiatra) para armar a este hombre en permanente estado de emoción violenta.
La trama del ciclo que dirigen Jorge Nisco y Jorge Bechara comienza con Elmer a punto de casarse con Erika (Nancy Duplaá), la mujer de su vida, y planeando un futuro como el de todo el mundo. Pero eso durará poco. Acusado de un crimen que no cometió, el hombre irá preso y allí será sometido a los experimentos del doctor Mortensen (Luis Machín).
"El doctor investiga con una droga que potencia las capacidades psicológicas y motrices, pero los experimentos provocan efectos agresivos colaterales. La idea es revolucionar las fuerzas productivas del mundo porque una persona podría hacer el trabajo de veinte. Cuando Mortensen está a punto de realizar la última fase de su trabajo con Elmer, él se escapa del laboratorio, incendia todo y se quema. Y a partir de ahí, después de unos años, aparece y comienza la venganza", resume Peretti, cuidándose de no revelar mucho de la trama y, al mismo tiempo, ansioso por contar lo que sucederá con su criatura: "A causa de las drogas, no reflexiona; no siente culpa; no es religioso. Para él, no existen los prejuicios ni el miedo ni los arrepentimientos. Es una persona que está dedicada a vengarse para poder vivir. Si no puede saciar su venganza, le agarran unas crisis de furia que lo obligan a meterse en una celda para evitar la matanza indiscriminada de inocentes", dice muy serio el actor, al tiempo que promete posar en su celda para las fotos. Y sonríe. "Como te darás cuenta, estoy totalmente de la cabeza con todo esto", aclara, sin que haga falta.
El vengador del pasado
Aunque no parezca, aunque a veces quede oculta por las escenas sangrientas y las sorpresas que harán saltar al espectador de su asiento, la de El hombre que volvió de la muerte es unahistoria de amor. "Elmer perdió a la mujer de su vida; por eso toda su venganza estará atravesada por la historia romántica", resume, y resulta inevitable oír allí los ecos de El conde de Montecristo . Y algo de eso hay.
Según Peretti, en las ediciones traducidas al alemán del libro de Alejandro Dumas, el personaje de Edmundo Dantés, el verdadero nombre del conde de Montecristo era Elmer van Hess. Las coincidencias se repiten en los elementos esenciales de la trama: la historia del amor frustrado y la transformación del héroe en una especie de monstruo que busca venganza mientras pena por la mujer perdida.
"Aquí nos basamos en el programa que escribió Abel Santa Cruz para Ibáñez Menta, y es evidente que ellos pensaron en Montecristo ", dice Peretti, que parece tener muy en claro cuáles son los objetivos de esta ficción, una de las más esperadas en este año que tan necesitado está de ellas.
"Charlando con Adrián [Suar], me dijo que quería que fuera un programa pochoclero en el mejor sentido: entretenido y atrapante. Hacer eso es muy difícil. Narciso Ibáñez Menta armaba unos cortes de tanda impecables; te dejaba gritándole al televisor. Si, en una mínima medida, logramos eso, va a ser bueno", termina diciendo Peretti, mientras se levanta para mostrar, como un padre orgulloso, como si de Van Hess se tratara, su celda de castigo. Por unos segundos, da miedo seguirlo.
El hombre que volvió... comparado
Original de 1969
- Elmer van Hess, condenado a muerte que vende su cuerpo para ayudar a su familia.
- Escrita por Abel Santa Cruz.
- Las máscaras eran realizadas por el protagonista, Narciso Ibáñez Menta.
- La historia ocurría en un fantaseado año 2000, imaginado desde finales de los años 60.
Versión actual
- Elmer van Hess, acusado de un crimen que no cometió, es sometido a experimentos.
- Adaptada por Marcelo y Walter Slavich.
- Las máscaras son creadas por Andrés Parrilla, el mismo de Gran cuñado.
- Ocurre en la actualidad, pero muy lejos de una mirada realista.
- 1
2A un año de la muerte de Jorge Lanata, Elba Marcovecchio habla sobre el duelo, el peso de la exposición y su legado
3Mel Gibson y Rosalind Ross anunciaron su separación, luego de nueve años juntos
4Relaciones secretas, romances escandalosos y pasiones que marcaron una época: cinco amores que hicieron historia

