Emulo de James Bond
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"Austin Powers en Goldmember" ("Austin Powers in Goldmember", EE.UU./2002). Dirección: Jay Roach. Con Mike Myers, Michael Caine, Beyoncé Knowles, Fred Savage y otros. Guión: Mike Myers y Michael McCullers. Fotografía: Peter Deming. Música: George S. Clinton. Presentada por Distribution Company. Duración: 94 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 13 años.
Nuestra opinión: bueno
Austin Powers, ese alocado émulo del agente James Bond, llega por tercera vez a la pantalla grande. Y lo hace con más sutileza e ingenio que en sus anteriores apariciones. Los seguidores de este personaje saben de su audacia para conquistar a bellas mujeres, de su astucia para voltear enemigos y de sus planes para convertirse en salvador del mundo.
Saben, además, que su archirrival Evil siempre lo estará esperando para enfrentarse en algún insólito duelo enmarcado por luces psicodélicas y por extravagantes escenografías. En esta nueva aventura el Dr. Evil y su compinche Mini Mi escapan de una prisión de máxima seguridad y, en sociedad con el misterioso Goldmember, idean un plan para viajar en el tiempo y apoderarse del mundo.
Pero cuando hace su aparición el caricaturesco Austin Powers nada será fácil para los malos de turno. La trama se entronca entonces con la picardía -a veces muy cercana a lo escatológico-, con el dinamismo visual y con una serie de gags que, sin esfuerzo, hacen blanco en la risa del público.
Relatar lo que ocurre en este film sería derrumbar una de sus ofertas más contundentes: la sorpresa. Baste señalar que quien está en peligro esta vez es el padre de Austin Powers, encarnado con total simpatía por Michael Caine, y que una inteligente y sensual espía pondrá lo suyo para que el héroe salga indemne de tanto estropicio y de tanta ansiedad.
Picardía y absurdo
Cabe añadir que el film se pone a total disposición de Mike Myers, un cómico que si bien no posee ninguna agudeza visual ni gramatical, tiene en cambio un gran poder de convocatoria entre esa franja de espectadores que están pasando de la adolescencia a la juventud.
El director Jay Roach entendió muy bien la propuesta que le brindaba Mike Myers como coguionista y protagonista, y con una generosa producción combinó armoniosamente el absurdo con el suspenso y la simpatía con el dinamismo. Como si esto fuese poco, reunió en torno de ese espía internacional imbatible a un elenco que, en pequeños papeles, configuró un abanico de populares nombres de Hollywood. Entre otros están Tom Cruise, Gwyneth Paltrow, John Travolta, Danny De Vito, Kevin Spacey y Britney Spears, que logran divertir y divertirse con sus caricaturescas apariciones.
Los rubros técnicos se sumaron a los aciertos. Una muy buena fotografía, una música de alocado ritmo y una coreografía tan justa a las disparatadas andanzas de Austin Powers disimulan algún atisbo de procacidad que destila la insólita aventura. Sin duda, Austin Powers posee todavía mucha cuerda para continuar sus hazañas en la pantalla grande. Y, por supuesto, sus productores no dejarán que el dinámico espía deje de hacer travesuras.




