Film que llega tras múltiples demoras
1 minuto de lectura'
"Luca vive" (Argentina/2002). Dirección: Jorge Coscia. Con Daniel Ritto, Tom Lupo, Valeria de Luque, Lorena Damonte, Emir Omán Chabán, Adriana Pérez y Ana Quiñones. Guión: Carlos Polimeni, Daniel Ritto y Jorge Coscia. Fotografía: Jorge Coscia. Dirección de arte: Guillermo Palacios. Música: Mauro Lázzaro. Edición y animación: Norman Ruiz. Presentada por Distribution Company. Duración: 111 minutos.
Nuestra opinión: regular
Tras múltiples demoras, enfrentamientos e inconvenientes legales, se estrena finalmente la primera aproximación cinematográfica a la figura de Luca Prodan, un inclasificable artista nacido en el seno de una familia acomodada de Italia y formado en el Londres del estallido punk de los años 70, que llegó a Buenos Aires para intentar escapar de su adicción a la heroína y -sin proponérselo- terminó reinventando el rock nacional a partir de su labor como líder del grupo Sumo, en la primera mitad de la década del 80.
Así como "Tango feroz", de Marcelo Piñeyro, intentó con suerte dispar recuperar la figura de Tanguito sin poder apelar a sus canciones, aquí Coscia y compañía tampoco contaron con el apoyo de los herederos o de los músicos que acompañaron a Prodan y se vieron obligados entonces a reconstruir el "espíritu" de sus temas a partir de nuevas composiciones.
Pero el principal problema de "Luca vive" no es la falta de canciones originales o de imágenes de sus shows (aunque esa ausencia se siente) sino la incapacidad de Coscia para retratar en términos dramáticos y cinematográficos a un contradictorio y fascinante personaje que encarnó una extraña mezcla entre Discépolo y Bukowski. Más allá de la explicitud de ciertas imágenes o el didactismo de algunos diálogos, en el Prodan cinematográfico no se alcanzan a percibir los raptos de genialidad que llevaron a este poeta urbano a escribir varias de las letras más desgarradoras del rock argentino ni tampoco la riqueza de ese querible filósofo de café que solía monologar ante cualquier amigo o extraño con un infaltable vaso de ginebra Bols en la mano.
Entre héroe y profeta
Es cierto que la figura de Luca -una combinación entre héroe, profeta, mártir y mito que se ubicó en el altar de la escena local por encima incluso de otras estrellas que también quedaron abrazados por la triste máxima rockera de "vivir rápido y morir joven" como Miguel Abuelo o Federico Moura- es, en muchos sentidos, inabarcable, pero la película apuesta a un patchwork estético y temático que tampoco ayuda a concentrar la mirada en algunos aspectos esenciales de su personalidad.
Basada ligeramente en el libro de Carlos Polimeni y en la obra que éste coescribió con el actor Daniel Ritto, la película alterna diversos tiempos narrativos, aunque siempre queda claro que el final de ese viaje autodestructivo que emprende el personaje no puede ser otro que la muerte temprana. En esa estructura premeditadamente caótica (en sintonía con la existencia desenfrenada y anticonvencional que eligió Prodan) se acumulan vivencias que inspiraron sus letras y trabajadas aquí como una sumatoria de viñetas: una charla en el programa radial "Tom Lupo Show", una Navidad en el hospital Borda en compañía de los internos, las veladas en bares de Hurlingham o del Abasto, sus relaciones con diversas mujeres (casi todas groupies o fans de Sumo) en un conventillo de la calle Alsina al 400, o los shows en Cemento y otros centros del underground porteño.
A partir del material obtenido en video digital, Coscia elabora un complejo entramado de imágenes en color y en blanco y negro muchas veces distorsionadas gracias a la utilización de una batería de efectos especiales, así como clips oníricos y animaciones que sirven para describir las experiencias sexuales, los viajes lisérgicos, los efectos del alcohol, los ataques de pánico, la creciente paranoia y el permanente coqueteo con la muerte que marcaron especialmente los últimos tiempos del protagonista, fallecido en diciembre de 1987.
Anacronismo
Si las fuentes de inspiración de Coscia resultan evidentes (desde los recursos visuales propios del videoarte hasta la estética de "The Wall", pasando por homenajes a "La ley de la calle" y a "Ultimo tango en París) no se alcanzan a comprender ciertas decisiones artísticas como apelar por un lado lisa y llanamente al anacronismo (las imágenes callejeras transcurren en el Buenos Aires contemporáneo y no en el de hace dos décadas), mientras sí se intenta recrear el espíritu contracultural y contestario que se reflejaba en los habitués y en las performances que se ofrecían en los años 80 en Cemento o en el ya desaparecido centro Parakultural. Coscia también abruma por momentos al reiterar una y otra vez imágenes de Prodan participando en una ronda de las Madres de Plaza de Mayo o siendo protagonista de pesadillas que lo obsesionaban y lo mortificaban.
El principal logro de "Luca vive" hay que buscarlo en la actuación y caracterización de Daniel Ritto. El actor, creador de un unipersonal que se convirtió en un gran éxito del off-Corrientes, no sólo imita con solvencia la particular dicción, los movimientos, la gestualidad y la forma de cantar de Prodan, sino que al mismo tiempo supo sortear buena parte de los clisés y estereotipos a la hora de interpretar a una estrella de rock en decadencia.
La música y los temas compuestos por Mauro Lázzaro intentan imitar las melodías y las letras de los clásicos de Sumo y, si bien alcanzan a transmitir el poderoso espíritu de aquella banda, no son más que dignas reformulaciones. Coscia, que se expone con una obra audaz y ambiciosa en su propuesta, consigue especialmente en la primera mitad algunos pasajes de genuina sensibilidad, mientras que a nivel técnico resulta bastante logrado el trabajo de ampliación del video original a 35 milímetros, un recurso que no siempre ha dado buenos resultados en el cine argentino. Atributos de una acercamiento biográfico (pre)destinado para el debate encarnizado y la polémica que siempre rodea a los grandes mitos del rock.
- 1
2“Una pesadilla”: el film basado en un héroe de los 80 que fue el punto más bajo en la carrera de un actor y que hoy es de culto
3Junto a Gastón Pauls y Leticia Brédice, el Festival de Málaga reconoció la obra de Fabián Bielinsky
4Violeta Kreimer, la productora argentina que compite por un Oscar: de cómo nació su proyecto al apoyo de dos grandes actrices



