James Coburn fue un "duro" en tierra de indios y vaqueros
Murió ayer, a los 74 años, de un infarto
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LOS ANGELES (ANSA).- El actor James Coburn, ganador de un premio Oscar por su actuación en "Días de furia" (1999) y famoso por varios de sus films de acción en una trayectoria que duró más de cuarenta años, murió ayer a los 74 años víctima de un ataque cardíaco. Coburn sufrió el infarto mientras escuchaba música clásica junto a su esposa en su residencia de Beverly Hills.
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Dueño de una silueta delgada, de un rostro en el que solía aparecer una sonrisa que se alternaba entre el cinismo y la simpatía y una personalidad y un talento que le permitían ponerse en la piel de los más dispares personajes, James Coburn nunca desechó las oportunidades que, constantemente, le brindaban los productores cinematográficos.
Así, con enorme paciencia y trabajó, logró un lugar preponderante en el séptimo arte de Hollywood a partir de 1959, cuando integró el reparto de "El secreto del jinete", su primera película, en la que compartió el reparto con el entonces legendario Randolph Scott.
Coburn había nacido el 31 de agosto de 1928 en Laurent, Nebraska. La depresión económica de la época dejó a su padre sin su estación de servicio, y el pequeño James debió emigrar con su familia a Compton, California, donde el futuro actor cursó sus estudios secundarios.
Al graduarse en el City College de Los Angeles, Coburn también ganó el premio por su coactuación en la versión escolar de la obra "Country Girl". El arte escénico ya había prendido en él como una inextingible llama, y poco después se unió a otros tres aspirantes a protagonistas dramáticos en un viaje semipedestre hasta Nueva York, donde llegó con 23 dólares y un deseo enorme de hacerse un lugar en el mundo del espectáculo.
En su primer fin de semana neoyorquino Coburn conoció a una muchacha amiga que, a su vez, estaba relacionada con un director de reparto. Esta fue su primera oportunidad artística, ya que apareció en una breve secuencia de una serie televisiva. La fortuna le volvió a sonreír cuando los fabricantes de una popular máquina de afeitar eléctrica decidieron hacer varios comerciales para la pantalla chica, lo que le valió lograr su afiliación a la Asociación de Actores.
Con lentitud pero con firmeza Coburn fue recorriendo su camino dentro de la floreciente industria de la televisión, ya que apareció en los populares programas "Studio One", "G. E. Thetre" y "Robert Montgomery Presenta".
Poco después, y ya con una amplia experiencia como actor, regresó a Hollywood, lo dieron un caballo y un personaje algo siniestro y le brindaron su oportunidad en el cine. Fue en "El secreto del jinete", y esta intervención le dio lugar para conseguir otros papeles televisivos y éstos, a su vez, le brindaron la oportunidad para lograr otro papel, esta vez en "Foes of the Fugitive", junto a Fred MacMurray, no estrenada en la Argentina. Un trabajo empezaba a llevar a Coburn a otro, y las deudas que él había contraído pudieron ser pagadas.
Los siguientes años le abrieron al ya consolidado intérprete actuaciones que se alternaron entre la televisión y los estudios cinematográficos. En 1965 se lució en "Juramento de venganza"; en 1973, en "Billy the Kid"; 1975 en "El peleador callejero", y en 1966 desempeñó su papel más significativo en "Flint, peligro supremo". Con una filmografía de más de cincuenta títulos, Coburn logró en 1999 el Oscar al mejor actor secundario por "Días de furia", donde encarnó al padre alcohólico de Nick Nolte.


