
Monica Bellucci: de bomba sexy a santa
La italiana Monica Bellucci, la última tentación del cine, encarna a María Magdalena en el polémico film de Mel Gibson sobre Jesús
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EL PAIS/TENTACIONES.- A las nueve de la noche, una sombra atraviesa el hall de un céntrico hotel madrileño. Gafas negras, pantalón negro, camisa negra, bolso negro, pelo negro, pestañas negras... Monica Bellucci pone su cuerpo delante de la fachada y obedecen las puertas. Se encamina al ascensor y los cuellos de los empleados del hotel y de unos cuantos ejecutivos de camisa a rayas obedecen. ¿Será el mismo dispositivo para puertas y pescuezos? A pesar de tanto esfuerzo por pasar inadvertida, aparece y todas las miradas se ponen en fila detrás de un cuerpo enroscado a una anatomía puro veneno. "Estoy cansadísima. Todo el día rodando", dice a modo de saludo.
Esta italiana de 34 años llegó a Madrid para continuar el rodaje de la película "Agentes secretos", de Fréderic Schoendoerffer, después de varias promociones. "Sí, la verdad, viajo mucho. Paso más tiempo en el avión que en casa" (se ríe).
Está de racha. Lejos queda su debut con un pequeño papel de vampiresa en "Drácula", de Coppola. Entonces, mordía a Keanu Reeves. Ahora, se atreve con él en "Matrix: recargado", con Bruce Willis (con el que acaba de presentar "Lágrimas del sol"), con Mel Gibson (a cuyas órdenes ha encarnado a María Magdalena en "La Pasión", ver recuadro en página 2)... y con quien sea. Tras rodar por Suiza, Francia y Marruecos, una semana más en España, y Bellucci sumará a su carrera un nuevo personaje: el de agente secreto.
-Ahora hace de espía, ¿quiere decir esto que dentro de poco se comerá a James Bond?
-No, por favor, soy un agente secreto, pero nada que ver con James Bond. No tengo nada en contra de él, pero es otra cosa. Mi personaje es una espía que intenta abandonar su trabajo y no la dejan. Digamos que es un trabajo psicológico y no de efectos especiales, como las películas de 007.
-Se publicó que estuviste haciendo unas pruebas para ser la próxima chica Bond. Es más, se dijo que Pierce Brosnan quedó entusiasmado contigo después de rodar una prueba en la cama.
-Yo también lo leí y es todo completamente falso.
-¿Qué más cosas de las que se dicen de ti no han ocurrido jamás?
-Muchísimas. La más fuerte es cuando se comentó hace un año que mi marido (el actor francés Vincent Cassel) y yo nos habíamos separado (se ríe) . Es todo falso.
-¿Dónde está él ahora?
-Llega mañana. Siempre que viajo, él hace lo posible por encontrarse conmigo.
-Hace poco Cannes, hoy Madrid, luego París... ¿Dónde vives?
-Vivo en Londres, Italia y Francia. Tengo casa y amigos en cada uno de los sitios.
-Un proverbio dice: quien tiene dos casas, pierde el corazón.
-En mi caso, tengo tres corazones. Italia es mi patria y, por eso, vuelvo ahí siempre que puedo. Mi familia, mis padres, mis primos... todos están ahí, en la región de la Umbría (nació en un pueblo cerca de Perugia) . Por lo demás, también me encantan Londres, que es un puente entre América y Europa, y París. Esta ciudad me ha dado mucho, me ha dado hasta un marido.
Cuestión de besos
- ¿Cómo fue el larguísimo beso con Keanu Reeves en "Matrix: recargado"?
-Mi personaje en la película, Perséfone, es el de una mujer peligrosa y sensual. Besa y asesina. Representa a Eros y a Tánatos, amor y muerte. Es mala, aunque más que mala, está desesperada. Vive a la búsqueda constante de sensaciones que ya no tiene. Es trágico.
-Me he perdido...
-Quiero decir que "Matrix" es una película de efectos especiales, pero que al final vuelve, como casi todo lo importante, a los temas antiguos, a la antigua Grecia.
-Y eso de besar y matar, ¿es posible? ¿Has matado alguna vez a alguien de...?
-¡De un beso!, no. En el cine se interpreta, nada más. Parece verdad si lo haces bien. Y yo intento que parezca real.
-Te has vuelto a encontrar con Keanu Reeves ocho años después de que coincidieras en "Drácula", ¿ha cambiado mucho la situación?
-Sí, claro, cuando trabajé con Coppola era una modelo que hacía un pequeño papel y él ya era una estrella. Ahora los dos hemos crecido, tanto profesionalmente como en la vida.
-¿Quién ha cambiado más?
-Los dos. Es un gran actor, un tipo excelente con un gran corazón y sigue pareciendo muy joven.
-Y besa bien...
-Entre actores besarse es normal, se hace todos los días. Sí es cierto que él es un poco especial. El rodaje del beso duró dos días, pero eso era porque los directores querían muchos ángulos distintos. Pero que quede claro que un beso es una forma de interpretar y que se diferencia poco de, por ejemplo, un grito.
-¡Besar y gritar, lo mismo! Creo que has acabado con tu profesión.
-No exactamente. Cuando besas tienes que tener intimidad. Es más fácil besar a alguien con el que te encuentras bien que a uno que apenas conoces. Desde este punto de vista, fue fácil besar a Keanu. Ya lo conocía. Las mujeres me tienen que envidiar: es un tipo fascinante.
Un film en arameo
-Tu personaje es la tentación; en "La Pasión", de Mel Gibson, interpretas a María Magdalena...
-Sí, pero la película sólo se ocupa de las doce últimas horas de la vida de Jesucristo. No es la Magdalena pecadora: ya está redimida.
-La película, que no se ha estrenado, ha levantado cierta polémica en la comunidad judía.
-Está rodada en arameo y se va a estrenar con subtítulos, como si fuera una cinta muda. Pero, pese a lo que se ha publicado, no se dice nada en contra del pueblo judío. Quizás el problema es la situación política que se vive ahora en Israel. Pero la controversia no es negativa: hace que se hable de las películas.
-Lo mismo que ocurrió con "Irreversible" (donde la escena de una violación levantó controversias) ...
-Esta película fue muy bien recibida en todos los lados, menos, precisamente, en España e Italia.
-¿Y por qué crees que fue así?
-Porque son países muy católicos.
-¿Eres creyente?
-He recibido una educación católica, como todo el mundo en Italia.
-¿Cómo recibió tu familia la noticia de que querías ser actriz?
-Mi familia siempre me ha dejado desde pequeña hacer lo que he querido. Estudié letras, fui a la Universidad a hacer derecho y, por último, me convertí en modelo; un trabajo de ensueño gracias al cual podía dar la vuelta al mundo. La vida que llevaba me parecía interesantísima, porque era joven y ya vivía como una adulta.
-¿Y el cine?
-Era algo que siempre había soñado. Piensa que procedo de una pequeña provincia. El cine era algo muy lejano de mi realidad. Pero todo vino por pura casualidad. No hice nada por forzarlo. Me llamó Coppola y, desde ahí, mi sueño empezó a hacerse realidad.
-¿Recuerdas la primera película que viste?
-He nacido con Fellini, Rossellini, Visconti, De Sica... Es mi cultura. Loren, Cardinale, Lollobrigida...
-¿Con cuál de ellas te comparas?
-Las comparaciones me hacen reír. Es imposible. Las miro, me inclino y me inspiro.
-¿Ayuda ser guapa?
-No sé, depende de quién hable. Hay actrices que dicen que es negativo. Al inicio, quizá sí fue un obstáculo. Venía del mundo de la moda. Pero eso se cura cuando envejeces. Ahora me siento más libre. Por ejemplo, para la última película que he hecho en Italia he engordado. Incluso en esta película que estamos haciendo me he dejado estropear un poco, porque el papel es fuerte. No estoy lo que se dice guapa, guapa. Mi cuerpo no es más que un vestido. Si tengo que envejecer o añadirme arrugas, lo hago.
- ¿Hay vida más allá del cuerpo?
-La belleza es un estado de ánimo. Todos te pueden decir que eres bellísima, pero si no te sientes guapa, no eres bella. Depende de cómo te sientas. Es un sentimiento.
-¿Notas que te miran por la calle?
-En cada sitio es diferente. En Italia es muy particular. Allí me quieren. Los franceses, sin embargo, son muy reservados. Te sientes muy libre en París. América es otra cosa, nuevo para mí. Por lo demás, no vivo mucho eso de la fama. No sé qué es la relación con el público. No voy con dos guardaespaldas. Lo único diferente es que tomo el avión mucho.
- ¿Te has operado?
-No, no he usado nunca la cirugía estética. Pero pienso que la vida es dura y si una persona se siente mejor retocando las partes de su cuerpo, debe hacerlo.
-¿Y si esa persona eres tú?
-Me encantaría ser fuerte para no retocar nada de mi cara.
- ¿Temes llegar a vieja?
-Tengo tanto miedo como cualquiera. No quiero morirme.
-No quería ser trascendente: me refería a que para mujeres mayores hay menos papeles que para jóvenes.
-Quizás eso ocurra en América. En Europa es diferente, la ley es menos dura. Hay muchos ejemplos de actrices mayores que siguen trabajando más que antes: Charlotte Rampling, Fanny Ardant... Trabajan a morir.
Vidas paralelas
- Jesús redimió a María Magdalena, una mujer de vida pecaminosa. Acompañó a María durante la crucifixión. Según los Evangelios, fue la primera en descubrir el sepulcro vacío de Jesús tras su resurrección.
- Monica Bellucci tiene 34 años y este año ya la vimos en tres films: "Matrix: recargado", "Irreversible" y "Lágrimas del sol" .





