No estoy loca: fallida comedia dramática disfrazada de feminismo
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No estoy loca (Chile / 2018). Dirección: Nicolás López. Guión: Nicolás López, Guillermo Amoedo Schultze. Fotografía: Antonio Quercia. Elenco: Paz Bascuñán, Marcial Tagle, Antonia Zegers, Josefina Cisternas. Duración: 113 minutos. Disponible en AppleTV y Google Play. Nuestra opinión: Regular.

"No estoy loca" repite Carolina (Paz Bascuñan) después de despertar en una clínica psiquiátrica, tras un intento de suicidio con el que cerró un día en el que su médico le comunicó que es infértil y su esposo la dejó por una de sus mejores amigas, que está embarazada.
Esta comedia dramática quiere convencer al público de su feminismo, narrando el proceso de autodescubrimiento de Carolina, impulsado por sus tragedias personales. Para hacerlo utiliza a las enfermedades mentales y algunas situaciones crueles como base de chistes que cometen el peor pecado de la comedia: no ser graciosos.
Hay algo que suena falso en esta historia de empoderamiento de una mujer que se adueña de su destino. El diablo está en los detalles, dicen. Que un personaje desleal y mala amiga lleve en una escena una remera que dice "Ni una menos", parece una burla. O tal vez sea un lapsus que confirma esa falsedad que se percibe.
La película tiene una puesta en escena correcta pero sin vuelo, diálogos algo trillados y un subrayado de la música en busca de una emoción que el film solo consigue por momentos gracias a la interpretación de Bascuñan. Más allá de sus problemas estéticos y del debate aún abierto sobre separar la obra del artista, resulta imposible que no afecte la lectura de No estoy loca saber que el director y guionista, que dedicó esta película y Sin filtro a la salud mental femenina, fue acusado en 2019 ante la justicia chilena por violación y abuso sexual a cinco mujeres.




