Walken, un malvado querible
En "Click", estreno del jueves, el actor se anima a la comedia
1 minuto de lectura'
LOS ANGELES (Page Up/The New York Times News Service).- En Hollywood ya son una institución los "momentos de Christopher Walken". Y todos los que tuvieron la oportunidad de trabajar junto a este múltiple y aplaudido actor guardan el recuerdo de alguno de esos momentos.
A la lista acaba de sumarse Adam Sandler, protagonista de la comedia "Click", el más reciente trabajo para el cine de Walken, que antes de ser dirigido por Frank Coraci pasó por las manos del realizador argentino Juan José Campanella. "Lo pasé muy bien en el rodaje, pero lo mejor de todo estuvo cada vez que estaba con Christopher Walken y tenía que presentárselo a alguien. ¡El miedo que aparecía en los ojos de esa gente! Como si no supieran qué sería de ellos a partir de ese momento", dice Sandler.
Otra de las estrellas del film, Kate Beckinsale, también tiene algo para decir al respecto. "Cuando mi hija menor estuvo de visita en el rodaje, abrió los ojos bien grandes, volvió donde yo estaba y me dijo en voz baja: «Mami, acabo de ver a un hombre que no me gusta nada». Después, cuando pudo conocerlo, enseguida se encariñó con él. Todavía no entiendo del todo por qué hay gente que parece tenerle miedo. Es una persona adorable", dice la actriz.
El propio Walken, que fuera de los sets se expresa casi en susurros, transmite el mismo desconcierto cuando habla de estas cuestiones. De sus ojos (uno azul y el otro de color avellana) se desprende un gesto meditabundo mientras bebe un sorbo de café en un hotel de Beverly Hills. "Soy nada más que una persona que trabaja duro. Lo que quiero decir es que cuando empecé en esta profesión no sabía absolutamente nada. Yo era bailarín y me convertí en actor casi por accidente", señala el actor.
En "Click", Walken es una especie de científico loco que logró inventar un control remoto de aspecto cósmico. En las manos del hiperactivo arquitecto que interpreta Sandler, el aparato le permite al personaje adelantar, retroceder o frenar los acontecimientos de su propia vida.
Para Walken, trabajar en "Click" resultó especialmente disfrutable, porque siente que la película le brindó la oportunidad de tomar distancia de sus papeles más habituales. En el cine, lo común es ver a este actor personificando a seres con algún componente malvado, monstruoso o diabólico. "Como para mí hacer de villano es muy fácil cada vez que me convocan para una comedia siento que estoy frente a un desafío mucho más exigente. Sé muy bien que puedo lucir sin problemas como un malvado, pero tengo que convencerme a mí mismo de que también puedo ser una persona muy graciosa", afirma.
Desde que debutó en 1969 con "Me and My Brother", Walken apareció en más de 90 películas con un ritmo de trabajo que no parece dispuesto a abandonar. "Yo trabajo para los otros actores, para el director, porque me encanta la posibilidad de viajar a algún lugar exótico y porque siempre puedo encontrar algo bueno en cada rodaje. También, por supuesto, trabajo para recibir un buen cheque. Trato de conseguir los mejores papeles y no quedar aprisionado en alguna especie de nicho. Por eso, cada vez que aparece la posibilidad de hacer algo más o menos diferente y capaz de sorprender, acepto", dice Walken, que raramente rechaza una oferta de trabajo.
Casado desde 1969 con una especialista en casting, Walken disfruta su escaso tiempo libre relajado en su casa y viendo alguna película de zombis. "Esta clase de cine es el más interesante porque puede hacerse con mucho dinero y también por nada. Hay pocas cosas que me gusten más que eso."
- 1
2Una batalla tras otra vs. Pecadores: el último round antes de la gran noche de los Oscar
- 3
De Timothée Chalamet a Jessie Buckley, cómo funcionan las campañas de desprestigio que cambian el rumbo de los premios Oscar
4“Una pesadilla”: el film basado en un héroe de los 80 que fue el punto más bajo en la carrera de un actor y que hoy es de culto


