Wim Wenders recorre los Estados Unidos
Llega su film más reciente, con Sam Shepard
1 minuto de lectura'

"¿Para qué todo ese zigzagueo? Podés encontrar todo Estados Unidos en el estado de Texas." Esa fue la respuesta que Sam Shepard le dio a Wim Wenders hace algo más de dos décadas, cuando el director alemán le contó al aplaudido autor de "Crónicas de motel" su primera idea en torno a lo que más tarde se convertiría en la película que hizo de Wenders uno de los cineastas más decisivos de entonces: "París, Texas" (1984).
Aquella charla, según recordó Wenders en una oportunidad, nació cuando el realizador le dijo a Shepard, que iba a ser su guionista en ese film, que tenía la intención original de hacer una película "del camino" cuyo protagonista viajara por buena parte del territorio norteamericano, desde Alaska hasta Texas, pasando por el Medio Oeste y California. "Yo no conocía Texas tan bien, pero confié en Sam. Viajé por Texas durante un par de meses y me di cuenta de que tenía razón. Todo lo que yo quería estaba ahí, en Texas: América en miniatura", evocó Wenders hace unos años.
Dos décadas después, director y guionista volvieron a encontrarse para llevar adelante un segundo viaje, no muy lejos del anterior y, quizá, con el propósito de reverdecer los últimamente algo ajados pergaminos de un realizador cuya influencia parecía haberse devaluado en forma considerable a partir de sus últimos trabajos.
Nuevo punto de referencia
Muchos de los que admiran a Wenders -que el 14 de agosto próximo cumplirá 61 años- y valoran su obra afirman que el errático camino cinematográfico por el que transitó en los últimos años el realizador nacido en Düsseldorf se detiene en su película más reciente. Y que "La búsqueda" ("Don t Come Knocking"), cuyo estreno local anuncia Alfa Films para el próximo jueves, podría significar el hallazgo de un nuevo punto de referencia. "No una trayectoria, sino un lugar, un punto donde vanamente se busca un origen posible", según la visión del crítico argentino Eduardo A. Russo ("Wim Wenders o el cine a la deriva", Ediciones El Amante) a propósito de "París, Texas".
En este reencuentro entre Wenders y Shepard, el nuevo lugar tiene un par de nombres propios, hacia los cuales se dirige Howard Spence (interpretado por el propio Shepard), un actor que supo disfrutar en el pasado su etapa de gloria como protagonista de exitosos westerns y hoy, ya sesentón, sobrelleva su ocaso entre patéticos films del Oeste que no hacen más que degradar su imagen y excesos de toda clase con drogas, alcohol y prostitutas.
Spence abandona a caballo uno de esos rodajes y sin avisarle a nadie viaja primero hacia Elko (Nevada), donde todavía vive su anciana madre (Eva Marie Saint), junto a quien descubre que una de sus conquistas juveniles le dio un hijo al que todavía no conoce, situación no muy lejana de la que experimenta Bill Murray en la reciente "Flores rotas", de Jim Jarmusch.
Para encontrar la respuesta, Spence llega a la bucólica Butte, situada en el corazón de Montana, donde había filmado el western que lo consagró. Una ciudad que Wenders había descubierto leyendo un viejo reportaje a Dashiell Hammett, donde el gran autor de la serie negra decía que la ficticia ciudad de Poisonville, en la que ambientó su novela "Cosecha roja", no era otra que Butte. Cuando Wenders llegó allí, en 1978, quedó deslumbrado con lo que definió como "una ciudad fantasma de proporciones extraordinarias".
Allí se reencontrará con Doreen (Jessica Lange) y con varias explicaciones sobre su pasado y un entorno familiar lleno de complicaciones, en el que aparecen personajes encarnados por la canadiense Sarah Polley (la notable actriz de "Mi vida sin mí", de Isabel Coixet) y Fairuza Balk.
"Esta es una película sobre el amor y los vínculos familiares, pero por sobre todo habla de las oportunidades perdidas, del arrepentimiento y de la tragicomedia que cualquier persona vive al reconocer demasiado tarde al amor de su vida", describe Wenders en una entrevista acercada a LA NACION por la distribuidora local del film.
Rodada a un costo de 11 millones de dólares con el apoyo financiero de nueve productoras independientes de Alemania, Francia y Estados Unidos (entre las cuales se encuentra Reverse Angle, de la que forma parte el propio realizador), "La búsqueda" tuvo, según el realizador, una producción más demorada de lo previsto debido, justamente, a problemas financieros.
"Estuvimos a punto de hacer la película en 2002, pero distintas postergaciones nos dieron la oportunidad de rever el guión y aportarle alguna brisa más fresca. Creo que, como los buenos vinos, esta historia se hizo más disfrutable con el tiempo. Dejamos de lado algunas cosas y agregamos nuevos colores", dice Wenders, para quien esa pausa (durante la cual rodó la todavía inédita entre nosotros "Land of Plenty") también ayudó a consolidar el renovado vínculo de trabajo junto a Shepard.
"Nuestra colaboración para hacer «París, Texas» resultó tan fuerte y exitosa que tratamos a conciencia durante más de 20 años de no repetirla. Creo que los dos teníamos miedo, quizás por razones supersticiosas, de destruir algo que resultó muy bueno tratando de repetir una experiencia que había sido única. Pero 20 años de autocontrol creo que son suficientes y cuando sentí que las cosas estaban claras comenzamos a trabajar en esta nueva historia. Nos llevó casi tres años hacerla", relata Wenders.
El realizador quedó, según su confesión, todavía más satisfecho cuando supo que Shepard aceptaba de buen grado encarnar al protagonista. "Hace 20 años llegué a rogarle de rodillas que fuese Travis en «París, Texas», pero como es un hombre testarudo se mantuvo siempre en la negativa. Por suerte, mi remordimiento se acabó cuando apareció Harry Dean Stanton. Esta vez, no bien empezamos a trabajar en el proyecto, el propio Sam me dijo que quería encarnar a Howard Spence."
Wenders no puede quejarse de su fortuna, ya que también se aseguró para la composición de la decisiva banda sonora a T-Bone Burnett, cuya contribución -según se anticipa- es casi equivalente al expresivísimo modo con que la guitarra de Ry Cooder acompañaba en "París, Texas" los viajes del protagonista. Veinte años después, de nuevo junto a Sam Shepard, Wim Wenders vuelve a recorrer la América profunda quizás en busca de un horizonte más claro, después de haber perdido la brújula y extraviado el rumbo durante un largo tiempo.


