Donde vibra el alma de Brasil
Los pequeños reductos y las fiestas masivas para disfrutar los distintos estilos del país vecino
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"Mi samba no quiere verte tan triste /mi samba va a curar el dolor que existe... Mi samba es de vida y no de muerte/mi samba viene acá y trae la suerte... Mi samba va a llegar al infinito/ mi samba es de bossa y no de grito."
En esta suerte de manifiesto musical llamado "Samba Meu" ("Samba mío"), Maria Rita, hija de la gran Elis Regina, resume la mágica y casi inexplicable forma en la que los sonidos de su tierra se cuelan, sin pedir permiso, en las almas de propios y foráneos. Y, como no podía ser de otra manera, para "matar saudades" o compartir alegrías, la ecléctica Buenos Aires se reserva un lugar especial para el abanico de géneros que nos regala el país vecino. El samba (con sus famosas "rodas"), el tradicional choro, la bossa nova, el samba reggae y los clásicos de la MPB interpretados por voces locales son sólo algunas de las opciones que ofrece el circuito porteño, con propuestas que abarcan desde recitales en pequeños reductos hasta masivas fiestas, a puro baile y color.
Alegría "não tem fim"
El grupo de percusión Cafundó es una de las bandas argentinas que se apropiaron del samba reggae, una de las expresiones más características de la música bahiana.
"El batuque y la música brasileña percusiva entran directo en la sangre –explica Ezequiel Szusterman, uno de los integrantes y creadores de Cafundó–. Tocar bien, como en todo género, es difícil, pero para iniciarte es sencillo. Además, para la gente que lo escucha y lo ve es muy directa la manera de bailarlo. Pasa algo parecido a lo que pasa con la cumbia. Es algo súper ATP."
Cafundó presenta su música en un show híbrido entre fiesta y recital, generalmente en espacios de amplia capacidad, donde los 18 integrantes se mezclan con el público. "Cuando me empecé a acercar a la música brasileña me encantó eso de tocar y que la gente reaccione con una fiesta... Fueron muchos años de teatrito, y ya algo en mí estaba pidiendo otra cosa. Con esto siento que, a partir de lo que tocamos, se arma algo más", cuenta Szusterman.
Otro grupo con una propuesta similar es Malandragem, una banda que transita el circuito desde hace ya once años, abarcando un repertorio de samba tradicional de Río de Janeiro.
"Nosotros hacemos samba y pagode. Tocamos un samba muy tradicional carioca que abarca desde música de 1920 hasta canciones actuales que siguieron en la línea del samba de raíz. El pagode es una reunión donde se toca música, pero con el tiempo se llamó pagode al samba que se tocaba en esas reuniones. Nosotros usamos el significado original de la palabra y ofrecemos en el show una ambientación muy típica de Río de Janeiro –explica Guillermo Schneider, percusionista y segunda voz de Malandragem–. Yo me empecé a enamorar de la música brasileña porque las letras son alucinantes. Además, se mezclan toda la alegría y fuerza de la percusión con un virtuosismo muy interesante en las melodías."
También dentro del circuito hay quienes ofrecen viajar unos 140 años atrás, hacia las raíces mismas de la música brasileña: el choro. Este género, que surgió de la fusión entre la música de salón europea y la influencia cultural africana, es el que explora el grupo Mistura e Manda, con un repertorio que comprende a los compositores más emblemáticos del género, como Pixinguinha y Paulinho da Viola, y al que se suman composiciones originales de dos de sus integrantes: Gabriel Trucco y Esteban Ibáñez.
"Yo creo que siempre se consumió música brasileña en Buenos Aires, pero estaba muy acotado a la bossa nova y a la posterior MPB, con nombres como Toquinho, Caetano [Veloso], que venían mucho a La Fusa y tuvieron una influencia muy fuerte. Los argentinos que empezaron a tocar música brasileña arrancaron con eso", afirma Trucco.
Los integrantes de este cuarteto aseguran que son varios los rasgos que hacen al choro un género atractivo. "Me interesa la mezcla entre una música que es muy rica y que, al mismo tiempo, es popular. Te da la libertad de improvisar, pero, a su vez, las canciones están tan bien escritas que uno las puede tocar así como están", dice Ibáñez.
Brasil, con voz de mujer
Belén Pérez Muñiz y Adriana Rios son dos de los nombres femeninos que resuenan a la hora de trazar el mapa musical brasileño en Buenos Aires. La primera de ellas es argentina, la segunda es oriunda de Brasil y ambas son intérpretes de algunos de los compositores clásicos de la bossa nova y la MPB.
Pérez Muñiz, hija de los dueños del emblemático café concert La Fusa, por el que supieron pasar algunos compositores y cantantes míticos, como Toquinho, Vinicius de Moraes y María Creuza, tiene una larga trayectoria en la exploración de la MPB y sus exponentes. Con sólo quince años tuvo la oportunidad de cantar junto a Vinicius y fue él quien la apadrinó artísticamente y marcó su destino musical.
"Yo conocí a Vinicius cuando tenía 6 o 7 años. Cuando empecé a cantar profesionalmente, él me escuchó y me dijo que tenía que cantar en portugués; después hicimos una gira juntos, cuando yo tenía quince –recuerda Belén–. Lo que hago está más emparentado con el jazz. Me gusta mucho la bossa nova y elijo mucho el repertorio por los poetas."
Para la cantante, que vivió varios años de su vida en Río de Janeiro, son varios los factores que explican el atractivo que despierta la música brasileña en los argentinos. "La Música Popular Brasileña (MPB), en general, es ya un género universal. La bossa nova está un poco discutida porque cuando salió era más popular fuera de Brasil que adentro, pero es un género que recorre el mundo. Además, a la gente le gusta mucho lo bailable, lo alegre que es la música brasileña. Yo creo que el atractivo es ése: la alegría de la música, la armonía y el ritmo", asegura.
Adriana Rios vive en nuestro país desde 1987 y transitó varios escenarios junto al prestigioso Agustín Pereyra Lucena. En una suerte de repaso por su evolución, la cantante asegura que la relación musical entre ambos países tiene varias etapas. "En un primer momento, había gente muy importante que hacía música brasileña acá y mucho intercambio con los músicos formadores de la bossa nova –explica–. Después vino toda la onda de Vinicius y la MPB. Al mismo tiempo, había una comunidad brasileña que hacía la música más popular, pero esa gente no pasaba al mainstream. Y ahora esa música popular ha ganado un espacio enorme. La mayoría de los grupos de hoy hacen samba, axé, música de carnaval. En Brasil también se está dando ese resurgimiento. Lo que se ve, entonces, son grupos grandes, con mucha percusión y melodías sencillas y muy bailables."
Para la cantante, el impacto de la música de su país en el público argentino está vinculado al contraste con los géneros propios. "La música brasileña resulta atractiva porque es la antítesis del tango. Es el alma no melancólica, es la alegría. Aun en las canciones tristes, hay un optimismo final que yo creo que al argentino le atrae porque es muy ajeno a su alma. Y a nosotros nos sucede al revés con el tango."
Algunas de las propuestas
Fechas imperdibles para escuchar bossa, samba y choro
- Belén Pérez Muñiz
La intérprete de bossa nova se presenta junto a Leo Álvarez, Fabián Miodownik, Daniel Maza y el pianista Jorge Navarro. Mañana, a las 21, en La Biblioteca Café, M.T. de Alvear 1115. - Adriana Rios
Se presenta junto a Mariana Melero y Norma Iovino, hoy, a las 21.30, en Inboccalupo, Virrey Arredondo 2495. - Cafundó
El grupo de samba reggae actuará junto a 10 Orquesta, el 29 de noviembre, a las 22 en Groove, Santa Fe 4389. - Grupo Malandragem
La agrupación que abarca un repertorio de samba carioca se presenta los sábados (a partir del 17/11), a las 22.30, en el Club Entidad Española, Jaramillo 3055. - Mistura e Manda
El cuarteto de choro se presenta el 13 de diciembre, a las 19, en la embajada de Brasil, Cerrito 1350. Entrada libre y gratuita.






