Falleció Giorgio Strehler
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ROMA (ANSA).- El director teatral italiano Giorgio Strehler, fundador del Piccolo Teatro de Milán, murió al amanecer de ayer en su casa de Lugano, Suiza, víctima de un ataque al corazón, según lo anunció la dirección de ese teatro. Strehler, de 76 años, estaba ensayando la ópera "Cosi fan tutte", que tenía como fecha de estreno el 26 de enero en la nueva sede del Piccolo, cuya inauguración, después de 15 años de disputas, iba a concretarse con el debut de esa puesta. El deseo de sus amigos era trasladar los restos a Milán, para despedirlos en el escenario del nuevo Piccolo.
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Cuando era niño, Giorgio Strehler quería ser director de orquesta, pero después de ver una comedia del dramaturgo italiano Carlo Goldoni decidió que su vida era la escena, y a ella le dedicó toda su vida. Nacido en Barcola el 15 de agosto de 1921, hijo único de una violinista famosa y de un buen cornista que murieron cuando él era muy pequeño, Strehler descubre, cuando tiene quince años (vive desde hace cinco en Milán), el teatro por medio de Goldoni, un autor al que volvería una y otra vez. Finalmente, debuta como director escénico en 1942, con un tríptico de Pirandello en Novara, al oeste de Milán, y en 1943 se refugia en Suiza, donde podrá dirigir en Ginebra el estreno mundial de "Calígula", de Albert Camus. Autor de unos 250 espectáculos, Strehler se dio a conocer sobre todo por haber fundado el Piccolo Teatro de Milán, el 17 de mayo de 1947, una compañía estable que en realidad fue un modelo de hacer teatro para todo el mundo. El Piccolo abrió sus puertas con "El albergue de los pobres", de Máximo Gorki, y pocos días después estrenó uno de los espectáculos más conocidos y afortunados de Strehler: "Arlequino, servidor de dos patrones", que, hasta 1990, transitó casi sin cambios por los teatros de medio mundo de la mano de dos intérpretes de primera clase: Marcello Moretti, hasta 1960, y Ferruccio Soleri, en las tres décadas siguientes. En ese mismo año de 1947, Strehler debutó en la régie de ópera con "La Traviata", de Giuseppe Verdi, en La Scala de Milán. Ese montaje cambió completamente el concepto de puesta en escena operística de la última posguerra y abrió el camino a realizadores como Luchino Visconti y Franco Zeffirelli, entre otros, que harían de la función del régisseur un lugar de creación del espectáculo lírico y no un simple supervisor de los movimientos en escena. Strehler fue un director ecléctico, pero con un sistema, "una idea del teatro" (como llamó a una antología de sus ensayos), repasando una y otra vez la obra de algunos autores, como Bertolt Brecht, de quien fue amigo personal y el único que, hasta la muerte del dramaturgo alemán, tenía derecho a inventar su propia versión sin apelar a la "oficial" del Berliner Ensemble. El mismo interés le despertaron Shakespeare y Chejov. Así, fueron memorables sus puestas de "Galileo" y "El círculo de tiza caucasiano", "Rey Lear", "Macbeth" y "El jardín de los cerezos", entre otras. A lo largo del medio siglo en el que desarrolló su carrera, pudo trabajar con los últimos leones del viejo teatro italiano (Memmo Benassi, Renzo Ricci, Sergio Tofano, Salvo Randone), con los nuevos de la posguerra (Lilla Brignone, Gianni Santuccio, Tino Buazzelli) y con los jóvenes (Ottavia Piccolo, Mariangela Melato, Gabriele Lavia), así como con quienes son considerados sus descubrimientos, los cantantes Domenico Modugno, Massimo Ranieri, Milva y Ornella Vanoni. Pero el nombre de Strehler no sólo está vinculado para siempre con el Piccolo Teatro de Milán, sino también con el Teatro de Europa, que fue confiado por el presidente francés François Mitterrand, en 1985, y que, desde su sede en el Odeón de París, se abrió a todas las novedades de la escena contemporánea del Viejo Continente.
Las repercusiones en Europa
La cantante y actriz Milva, un "descubrimiento" de Giorgio Strehler, dijo "estar destruida de dolor" ante la muerte del director del Piccolo Teatro. Strehler relanzó la carrera de Milva al adjudicarle el papel de Jenny en "La ópera de dos centavos", de Brecht.
"Eramos muy amigos y la semana última fui a verlo mientras ensayaba "Cosi fan tutte", y me pareció verlo un poco cansado, pero al mismo tiempo atento al futuro", explicó Milva.
Según Milva, las dificultades con el Piccolo Teatro parecían estar por solucionarse y tenía muchos proyectos. "Me había escrito una larga carta, días atrás, contándome lo que íbamos a hacer juntos."
Por su parte, el ex ministro francés de Cultura Jack Lang se declaró "afectado" por la muerte de Strehler. "Su fallecimiento coincide con el momento en que el Piccolo Teatro recobraba su salud, vigor y esperanza".
"Era un hermano, un gran amigo, el compañero del mismo combate en favor del arte popular", dijo Lang, que lo calificó de "uno de los revolucionarios de la escena moderna". El ex ministro francés recordó que "tuve el honor y el privilegio de servir su obra y su acción cuando, por ejemplo, lo nombré director del Teatro de Europa, en el Odeón de París". El premio Nobel de Literatura 1997 Darío Fo afirmó que "nadie hizo espectáculos con tanta inventiva ni realizaciones tan valientes como él. Fue un grandísimo director, lo mejor que ha tenido Italia, un gran vehículo de saber y de cultura".
Más sorprendida aún se mostró Terry d´Alfonso, durante años asistente de Strehler en el teatro, que pasó la Navidad con él y "tres horas después ya no estaba. Se lo veía sereno tras haber armado el arbolito y durante toda la noche se pasó recordando las navidades de su infancia. Había hablado también mucho de su puesta de "Cosi fan tutte", de Mozart, que se estrena el 26 de enero en el Piccolo Teatro de Milán. El premier italiano Romano Prodi manifestó su profundo pesar por la desaparición de Giorgio Strehler. "Fue uno de los principales maestros del teatro italiano, creador de nuevas y geniales experiencias artísticas, ricas en profundo contenido cultural."
El actor Vittorio Gassman lamentó la desaparición del "más grande director italiano, junto a Luchino Visconti".






