Laura Novoa: familia de actores
La actriz habló sobre su trabajo en Un poco muerto, que dirige su marido, Mario Segade, y se estrena mañana; y contó su experiencia en el Cervantes, cuando acompañaba a Pepe Novoa. Por Paula Martin
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Laura Novoa tiene un aura especial. Los gestos de su cara reafirman lo que expresa con su boca y su sonrisa es muy natural.
Tiene mucho trabajo y una familia que cuidar. Está agotada pero su agotamiento es inversamente proporcional a su humor, es "precioso", como ella misma lo expresa, porque tiene que ver con "estar haciendo arte y estar en movimiento". Aparte, "me parece que en un año de tanta crisis es lo que nos salva el alma, poder aferrarse y seguir teniendo estos bastiones de cosas nos hace volar un poco", agrega en una charla con lanacion.com.
Novoa sube a escena el 18 de julio con Un poco muerto, en el Teatro San Martín, y estará acompañada en el elenco Marcos Montes y Silvina Bosco.
La obra está escrita y dirigida por Mario Segade, que dicho sea de paso, es su marido. "Lo hemos traído para el teatro y va a dirigir por primera vez una obra, y en el San Martín, que me parece que es importantísimo", dice.
"Me parece que es un gran autor y que es un paso en su carrera realmente muy importante, porque conocemos cosas de él más televisivas, como puede ser Vulnerables o Resistiré pero en teatro tiene un mundo desconocido y fantástico", dice Novoa sobre Segade.
La actriz aprendió que para que las cosas salgan bien hay que amar al director, lo que a ella, en este caso, se le simplifica muchísimo, claro: "Nosotros debemos siempre amar al director, porque es la persona que desde afuera te guía. Una vez hace muchísimos siglos cuando estudiaba teatro, le pregunté a Ariel Bufano: `¿y se pensamos que no tiene razón el director?´, y me dijo: `Igual hay que hacerle caso´. Yo tenía 14 años y me quedó muy grabado eso de que uno tiene que ser un soldado raso. De verdad tenés que admirar y amar al director. Es muy lindo y si de verdad es la persona que te acompaña y confías muchísimo, es fantástico porque descansás ahí".
Pero además, Novoa estuvo grabando el programa Obra en construcción, una coproducción de Canal (á) y el Teatro Cervantes, que muestra el "trabajo de mesa" de una obra, en este caso clásicos. Ella lo disfrutó mucho porque entrar por un ratito en esto es para nosotros los actores muy sagrado y bello. A ella le tocó el Zoo de cristal, de Tenesse Williams.
La actriz recuerda su paso por el Cervantes, en momentos en que no se subía al escenario pero tenía la dicha de vivir el "tras bambalinas". Los camarines, los pasillos y la entrecaja del teatro, eran su mundo cuando acompañaba a su papá, Pepe Novoa.
Novoa - nominada como mejor actriz de novela para los Martin Fierro por su trabajo en Mujeres de Nadie - es, además, apasionada, y disfruta hacer su trabajo en todas sus facetas. Su campo, no es uno, son varios: la televisión, el cine y el teatro. Y ama cada uno de eso ámbitos. Es que lo que ama verdaderamente, es la actuación.
"Yo siempre digo que preguntarme sobre qué me gusta hacer más es como preguntarte a que hijo querés más. La verdad es que me encanta hacer todo y descansar de todo. Me pasa que si me agarra un año muy fuerte en televisión, al otro hago teatro, y descanso de una de las partes. Todos los ámbitos te dan algo súper importante, algo que el otro no tiene. Y te permite tomar vacaciones dentro del mismo amor que es la actuación. Cada una maneja diferentes códigos y cada una tiene su gracia", explica.
De todas maneras confiesa que le gustaría hacer más cine en este momento, pero analiza: "soy como un chico, cuando no lo tengo lo quiero".





