Eladia Blázquez, una autora del tango actual
La creadora de "Honrar la vida" actúa hoy como invitada en el ciclo de Lito Vitale
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Eladia Blázquez es una de los "Amigos del alma" de Lito Vitale y, como su invitada, se presentará hoy, a las 20, en el Presidente Alvear, Corrientes 1659. En esta oportunidad, interpretará algunos de sus temas, acompañada por Walter Ríos en bandoneón, presentación que rubricará la vigencia y permanencia de una creadora que tiene el alto privilegio de haber dedicado su vida a la música.
"Con algunas pausas -aclara Eladia Blázquez-.Mis pininos los hice a los ocho y seguí hasta los 13 años. Después paré y me reinicié en la adolescencia ya en otro plano: viajando, grabando, haciendo cosas más importantes. Era un tiempo en que todo se hacía lentamente, porque no era fácil ganar espacio."
Pero se ganó el suyo cantando temas españoles, aquellos a los que la ligaba la herencia española de sus padres, hasta que la inspiración poética fue ocupando su campo creativo.
"La composición ya la tenía adentro. Cuando era muy mocosita escribía alguna cosita, pero predominaba la intérprete. Estaba siendo muy mimada como intérprete como para pensar en un cambio de esa naturaleza. Después la vida me colocó en una posición de crisis por la salud de mis viejos. Cuando mi madre enfermó, me negué a viajar. Quería esta a su lado. Entonces, me repensé a mí misma. ¿Qué hago? Ahí tomé un portafolio donde me encontré con canciones y supe que escribir podía ser un gran rumbo."
-¿Se siente más autora que intérprete?
-La gente le pone más acento a mis textos, sienten que hay una actualización de lo que fue el tango tradicional. Para mí, cantar y componer son las dos importantes, porque se acaba hilvanando una función con la otra. Cuando se editó un cancionero que agrupó a los pocos poetas del tango -no son tantos como la gente cree, aunque sí es rica la antología tanguera-, me tocó ocupar el lugar número trece, tomando desde Celedonio Flores en adelante. Como se ve no son tantos. Despué me tocó el honor de ser la tercera en la venta de esa serie. Se vendió más el de Homero Manzi, luego el de Discépolo y en tercer lugar el mío.
-¿Hay nuevas generaciones de letristas?
-No hay mucha renovación dentro del tango. Puede haber inquietud en algunos muchachos y chicas, pero se encuentran con un medio resistente a lo que es nuevo. No sé cómo pude tomar yo el "avión"; por ahí, me quedaba abajo de este género. No era fácil. Tratar de competir o pretender o estar al lado de los grandes poetas del tango no era una tarea fácil, sobre todo para alguien que venía de otro género. Ser aceptaba por este mundo sectario y machista que es el tango no era fácil. Soy la primera mujer que se aventura con una producción. Sí hubo tangos escritos aisladamente por mujeres: Mercedes Simone o Azucena Maizani, pero una producción integral no hubo.
-En las letras predomina cierto sabor amargo, de frustración.
-Es cierto, pero en estos momentos todos tendríamos que cantar a la esperanza. La gente está muy desanimada y habría que revertir la situación. Sé que es difícil. Desgraciadamente, para los tiempos políticos, la vida de uno es nada, pero es la vida de uno. A mí me tocó vivir mi vida de frustración en frustración por el país, viéndolo, sufriéndolo. Tratando de salir para adelante, siempre. Esperemos que la gente tome conciencia y se haga más solidaria. Creo que tenemos una solidaridad facilista, la de la desgracia inmediata, pero falta la otra, la grande, esa que hay que tener para convivir con el vecino, con el otro.
-¿Cuáles son los temas que más le gustan?
- Es difícil elegir. Tal vez "Honrar la vida" y "El corazón al Sur". Este es un compendio de vida. Cuando me fui de Avellaneda me mudé a Palermo y desde aquí miré al Sur y me ví allí. No es difícil hablar del Sur, lo hizo Manzi, Borges y también Serrat. El Sur es como una meta que no sé si tiene que ver con la geografía. Es un sentimiento. Son los temas que más impactaron y más me dejaron espiritualmente. Para Eladia Blázquez resulta fácil encontrar en las calles porteñas la inspiración para sus poemas. En cada uno de sus temas se respira el asfalto de la ciudad, su aroma, sus sonidos y, sobre todo, su gente: "Mi ciudad y mi gente", "Contra viento y marea", "Viejo Tortoni", "Candombe de dos orillas", "Patsía", "Vivir en Buenos Aires", "Si te viera Garay", etcétera.
Con sabor a Buenos Aires
"Los temas tienen mucho de nosotros, del barrio, de nuestro lenguaje, de los sueños, de la sensación de fracaso, de faltarnos siempre un poquitito y del vuelito corto. Me hubiera gustado más poder iniciar un estilo de tango más esperanzado, más optimista y recrear otra historia. Pero nosotros no damos para más, siempre vamos a caer en la melancolía que está enraizada en la historia de nuestro padres inmigrantes."
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"Como somos, sensibleros, bonachones, compradores de buzones por creer en el amor... Chantas y en el fondo solidarios, más al fondo muy otarios y muy piolas más acá. Vamos aprendamos pronto el tomo de asumirnos como somos o no somos nunca más" ("Somos como somos")
"Respondió a un pedido de Alberto Migré. Iba a hacer una tira que se iba a llamar "Tal como somos", donde pensaba desmenuzar la caracterología del porteñismo. Me entusiasmó tanto el tema que lo compuse en un día. El programa no se hizo, pero quedó el tango que dio lugar a otra ideas con el que formé un álbum con otras caraterísticas: "La bronca del porteño", "Doña Fiaca", "Patente de piola". Gustaron mucho. Llamó la atención del medio que una mujer se propusiera estos temas. Me preguntaban si había estudiado psicología. No, soy una simple observadora. Amo mucho a mi tierra y a esta ciudad. Me preocupó mucho este no saber de dónde somos, de dónde vinimos, adónde queremos ir. Como hijos y nietos de inmigrantes, somos unos bichos raros, un poco inquilinos a quien nos cuesta asumir este país. A mí me costó, pero cuando lo asumí, lo hice con todo. Creo que es una tierra privilegiada que merece un mejor destino."
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"No permanecer y transcurrir no es perdurar, no es existir, ni honrar la vida. Hay tan maneras de no ser, tanta conciencia sin saber, adormecida. Merecer la vida no es callar y consentir tantas injusticias repetidas. Es una virtud, es dignidad y es la actitud de identidad más definida. Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir, porque no es lo mismo que vivir honrar la vida." ("Honrar la vida")
"La compuse cuando nos reiniciamos en la democracia. Tenía muchas ganas de hablar del honor. En esos momentos, el tema no fue escuchado. La gente estaba con la preocupación de las instituciones. Después, el programa de televisión de Alejandro Doria, con la voz de Marilina Ross, fue la plataforma del tema. Se tomó un poco como himno en las escuelas, en los programas de solidaridad. A mí me llena de alegría."
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"Desde chico ya tenía en el mirar esa loca fantasía de soñar. Fue mi sueño de purrete ser igual a un barrilete, que elevándose entre nubes entre un viento de esperanza sube y sube... Yo quise ser un barrilete buscando altura en mi soñar, tratando de explicarme que la vida es algo más que darlo todo por comida. Y he sido igual que un barrilete al que un mal viento puso fin, no sé si me falló la fe, la voluntad o acaso fue que me faltó piolín." ("Sueño de barrilete")
"La imagen la encontré en la calle. Venía caminando por la calle Moreno, había una cantidad de chicos que no me dejaban pasar porque estaban entretenidísimos viendo como hacían remontar el barrilete. Me gustó tanto que me di vuelta para mirarlos. La imagen me quedó prendida. Llegué a mi casa, me senté al piano y compuse la mitad de "Sueño de barrilete" y lo di por cerrado. En ese momento no había interés por el tango, ni yo escribía tangos. Fue el primero que escribí. Años durmió arriba del piano. En los años sesenta y tantos alguien me preguntó si tenía un tango. Lo busqué, lo leí, lo releí y me di cuenta que le faltaba más letra e hice la segunda parte después de siete u ocho años. Son esas cosas locas que pasan."
Agenda completa
"Tengo un tango que no todavía no saqué, "Naufragio", y temas guardados que iba a trabajar con Oscar Cardozo Ocampo. Desgraciadamente se fue uno de los músicos más notables de nuestro país. Ahora los tendré que hacer sin él. Además, en estos días voy a trabajar en el Segundo Encuentro para la Construcción de la Memoria Colectiva en el Teatro Argentino de La Plata, con Daniel Biglietti, Teresa Parodi y Adriana Varela."


