
Exequias a pura chacarera
Una emotiva y masiva despedida en La Banda al folklorista santiagueño
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SANTIAGO DEL ESTERO.- Otra vez fueron miles. Otra vez, como cuando hacía sus presentaciones ante su público. Como hace un mes en el aniversario 453 de la fundación de Santiago del Estero, cuando se presentara por última vez ante una multitud que aplaudía a su heredero, Peteco.
Otra vez fueron miles, acompañados de bombos y guitarras, los que le dieron la última despedida a don Carlos Carabajal, el "Padre de la Chacarera", creador de un estilo único y autor de cientos de canciones que quedaran por siempre en el recuerdo de todos.
"Fue mucho mi penar andando lejos del pago, tanto correr pa llegar a ningún lado, si esta donde nací lo que buscaba por ahí ", cantaron en la entrada del monumento de la familia Carabajal, Peteco, Cuti, Musha, Roxana, Chaca y los demás integrantes de la familia, acompañados por miles que caminaron por las calles de La Banda, llevando el cajón con los restos de don Carlos, "a pulso".
Más de trescientos bombos comandados por el luthier santiagueño "Indio" Froilan se habían presentado en la mañana de ayer en la casa de la abuela María Luisa en el barrio Los Lagos, de La Banda, y con su repiquetear hicieron temblar la tierra al paso del cortejo fúnebre que llevaba a don Carlos a su última morada.
"El padre de la Chacarera" falleció el jueves por la noche, luego de permanecer más de veinte días en agonía a raíz de un accidente cerebrovascular. Días antes de su descompensación había sido ovacionado por miles de santiagueños que se habían dado cita en el tradicional monumento a Francisco de Aguirre, fundador de la ciudad "Madre de Ciudades" en virtud del aniversario 453 de la fundación de Santiago. En esa oportunidad, Peteco le pidió a su papá que subiera al escenario, y junto a él lo hizo el resto de la familia, para que luego el intendente de la capital, Julio Alegre, le entregara un reconocimiento a su trayectoria.
Durante el velatorio que se llevó a cabo en el barrio Los Lagos, donde el pasado fin de semana se había realizado la tradicional fiesta de cumpleaños de la abuela Maria Luisa, pasaron distintas figuras del folklore santiagueño. Don Sixto Palavecino, por ejemplo, quien fue llevado en silla de ruedas. El violinista se ubicó al lado del féretro y en quechua, acompañado por Los Carabajal, cantó "Añoranzas".
En la misma noche de la muerte de Carlos Carabajal y en la primera de su velatorio ya se habían empezado a sentir las primeras chacareras interpretadas por Peteco, Demi y Roxana. Cantadas al pie del cajón, ofrendaron la última serenata al "padre de la Chacarera".
En la mañana de ayer, pasadas las 10.30, el ataúd fue retirado por sus familiares y llevado "a pulso", sin utilizar los vehículos del servicio fúnebre, por las calles de su amada ciudad de La Banda, pasando por su querido Club Sarmiento, por la municipalidad y por la estación de trenes, que tanto le inspiraran a la hora de escribir.
Luego se dirigieron a su casa del barrio el Cruce, por la calle Alberdi, para que finalmente fuera trasladado al cementerio de la Misericordia, siempre acompañado con el cantar de chacareras de su autoría como "El embrujo de mi tierra", "Que más se puede pedir", "Desde el puente carretero" o "Domingos santiagueños".
Una vez depositado el cajón en el panteón familiar de la necrópolis bandeña, su hijo Peteco agradeció a los presentes por las muestras de cariño a su padre. "En nombre de la familia les quiero agradecer a todos por habernos acompañado ya cuando mi papi se había enfermado. Estoy muy emocionado y seguramente que mi papi ya se encontró con sus hermanos en el cielo." Como cierre, Peteco pidió a los presentes: "Vamos a cantarle la última a don Carlos, «Entre a mi pago sin golpear»".
"La vida me han prestao y tengo que devolverla, cuando el creador me llame para la entrega, que mis huesos piel y sal, abonen mi suelo natal ".
Testimonios
Juan Carlos Saravia
- Más de una vez Los Chalchaleros cantaron temas compuestos por Carlos Carbajal. Juan Carlos Saravia lo recuerda de esta manera:"Carlos viene de una familia llena de música, identificable con la ciudad de La Banda. Cuando se piensa en la música de Santiago hay que hablar de Chazarreta, Los Abalos o los Díaz. Para La Banda hay que buscar a los Carabajal. Carlos fue tan partidario de su origen que crió a toda su familia con el amor a ese lugar. Fue un compositor de gran caudal. Tuvo un bagaje enorme de canciones. Su apellido no va a morir nunca; su música tampoco. Porque hay toda una familia que ha hecho culto de la música nativa."
Leocadio Torres
- "Hemos podido escuchar a aquel joven que ha estado en los primeros días de los Manseros". Leocadio Torres, fundador con Onofre Paz de Los Manseros Santiagueños recuerda cuando convocaron a ese joven, Carlos Carabajal, para integrar el grupo que nació como dúo hasta consolidarse como cuarteto. Torres piensa en aquellos primeros pasos del grupo, cuando fue de Santiago a Córdoba y a Salta y luego a Buenos Aires, y algunos momentos compartidos con Carlos y con otros músicos de los Carbajal que -antes de formar el grupo familiar- pasaron por los Manseros. "Eran los tiempos buenos. Habían tantos conjuntos y cantores", dice. "Carlos compuso chacareras muy lindas. Hubo canciones como «A la sombra de mi mama», que hemos grabado los Manseros Santiagueños, dice Torres, que últimamente tuvo que tomar un poco de distancia del trabajo musical porque sufrió problemas de salud.
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