Gustavo Gimeno: el director español alabado por los mejores

El director Gustavo Gimeno, al frente de la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo, en el Colón
El director Gustavo Gimeno, al frente de la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo, en el Colón Crédito: Marco Borggrev
clásica. Invitado por el Mozarteum, hace su debut en el Colón al frente de la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo en su primera gira intercontinental; lo acompaña el violinista Julian Rachlin
Helena Brillembourg
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22 de septiembre de 2019  

Luego de haber interpretado el Quinto concierto para piano (más conocido como Emperador) junto a la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo con Gustavo Gimeno, su director principal al frente, Daniel Barenboim declaró al diario El País: "Gimeno es magnífico. Mire que he visto en mi vida directores de todos los colores, tamaños y niveles. Pero es muy raro encontrar uno tan bueno, tan serio y tan musical". A pesar de esto, el joven director español, titular de esta orquesta desde 2015 y también recién nombrado director de la Orquesta Sinfónica de Toronto, cargo que asumirá en 2020, afirma: "Pues debo decir que no me creo todo esto que dice Barenboim, aunque es un gran halago. Él no solo es una de las personalidades más inteligentes y únicas de la música reciente, sino que su trayectoria e historia ya traspasan lo musical". Pero no solo ha sido Barenboim, también Mariss Jansons y el recordado Claudio Abbado, dos grandes bajo cuyas enseñanzas se formó, quienes se han referido a él en términos semejantes. Lo cierto es que esas declaraciones aumentan las expectativas para escucharlo en lo que será su debut dirigiendo en el Teatro Colón. Dos programas diferentes para los dos conciertos que ofrece junto a su orquesta y con el violinista Julian Rachlin como solista invitado.

La Orquesta Filarmónica de Luxemburgo, fundada en 1933, está formada por 98 músicos provenientes de veinte países y desde hace cinco temporadas tiene como su guía a Gimeno, tiempo suficiente para preguntar si es posible que un director llegue a sentir una orquesta como suya propia. "Sin duda es así, para mí es algo similar a como se dan las relaciones de pareja. Te conoces muy bien y eso no quiere decir que todo esté perfecto, pero lo que si llega a suceder es que hay cosas que puedes resolver solo con una mirada. Cuando eres titular te sientes responsable y eso trae la ventaja de poder trabajar a un nivel de exigencia más profundo que el que logras siendo director invitado".

Gimeno también ha estado al frente de la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, la Orquesta Nacional de Washington, las Sinfónicas de Cincinnati y de Birmingham, la Filarmónica de la Radio Holandesa, la Sinfónica Nacional de la RAI, la Filarmónica de Múnich y la Orchestra of the Eighteenth Century, experiencias que le dan el sustento para definir el sonido que distingue a la Filarmónica de Luxemburgo. "Básicamente es un sonido bello, relajado y transparente, con una afinidad especial por todo aquello que es cantabile. Una de sus características principales es la flexibilidad y apertura mental, no afrontamos las obras con ideas preconcebidas, sino que siempre nos lo planteamos como una búsqueda desde el inicio".

Con frecuentes giras por toda Europa, es la primera vez que salen de gira intercontinental. Para el director, son muchos los beneficios que traen estos viajes por otros países, otras salas y otros públicos. "Por el lado cultural es enriquecedor tener contacto con otros públicos, siempre digo que hasta el silencio suena diferente en un sitio que en otro. También para la orquesta es gratificante tener varios conciertos seguidos, así profundizas en lo que estás haciendo. Y en el aspecto social, estar compartiendo durante tantos días influye en el buen ambiente y en el buen resultado de lo que vamos a presentar".

Con la "Obertura Coriolano" de Beethoven y la Sinfonía N° 9 en Mi menor "Del Nuevo Mundo" de Dvorak un día y la "Obertura Die Zauberharfe" de Schubert y la Sinfonía N° 1 en Do menor de Brahms el otro, proponen un trayecto a través del repertorio romántico germánico, según explica el director. "Brahms y Dvorak, autores de las dos grandes sinfonías que vamos a interpretar, eran compositores que no solo se respetaban, sino que se admiraban muchísimo. Desde un punto de vista mantenían las formas clásicas del sinfonismo y observaban hacia el pasado. Grandes admiradores de Beethoven y de Schubert son compositores de finales del siglo XIX que, aunque miraban hacia adelante, siempre mantuvieron el contacto con el pasado y las influencias inmediatamente anteriores".

El violinista lituano Julian Rachlin tenía apenas 14 años cuando se convirtió en el solista más joven en haberse presentado junto a la Filarmónica de Viena y desde ese momento su carrera se desarrolló al lado de las mejores orquestas y bajo las órdenes de grandes directores. Ahora tiene a su cargo la interpretación (en ambas fechas) del Concierto para violín y orquesta en Mi menor de Mendelsson como solista invitado. Para Gimeno, el papel de una orquesta y de su director cuando hay un músico solista invitado requiere de las mismas herramientas que se dan en cualquier relación humana. "Al encontrarte con alguien que no conoces hay que dar lo mejor que tienes y estar atento y ser sensible a las necesidades de esa persona. Escucharnos y encontrarnos, si ambos comparten esta actitud todo se hace más fácil".

Con muchos planes en su futuro cercano, entre los cuales está hacerse cargo de la Orquesta Sinfónica de Toronto para la que fue seleccionado luego de un proceso riguroso, el director afirma sentirse lleno de energía para poder compartir la titularidad de dos orquestas. "No conozco otra manera de hacer música que no sea con motivación e intensidad. Toronto y Luxemburgo son dos sitios que adoro, con los que me siento muy identificado. Es como el que tiene dos hijos, no podrías darle más atención a uno que a otro. Son dos mundos diferentes, pero de alguna manera se complementan y enriquecen".

Orquesta Filarmónica de Luxemburgo

Director, Gustavo Gimeno

Solista: Julian Rachlin

Funciones, hoy y lunes 30, a las 20

Teatro Colón, Libertad 621

Entradas, desde 400 pesos

Concierto didáctico

La educación es parte del proyecto de la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo y siguiendo esta premisa ofrece un concierto didáctico para público de todas las edades, basado en la Sinfonía N° 9, "Del Nuevo Mundo", de Dvorak. Este concierto se realiza en colaboración con el Mozarteum Argentino. Domingo, a las 11.30, en el Auditorio Nacional del CCK.

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