La compactera

Alfredo Remus. Era. Alejandro Manzoni Trío. El cruce.
Adriana Franco
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25 de mayo de 2003  

Nardis

Alfredo Remus

Beautiful love, 500 Millas, Pepi´s, Amor por todo esto, Nardis, Amor en paz (Producción independiente).

A estas alturas se sabe que Alfredo Remus tiene los deberes bien hechos, de ahí que uno encuentre una sana curiosidad por esta placa en la cual conviven varias formaciones con el denominador común del contrabajista. El disco representa fielmente el mood del músico; los temas transcurren en incesantes procesos de interacción musical, donde el principio rector es la improvisación, aun a costa de que el sesgo melódico de algunas piezas se disipe en ese mar de integración instrumental.

Los aportes de Norberto Minichillo, del guitarrista Francisco Rivero y los temas en trío con Pocho Lapouble y Jorge Navarro son interesantes y hablan de un lenguaje común que dio sustento al actual crecimiento del jazz argentino. "Nardis", sin ir más lejos, muestra a un Navarro ocupado en un lenguaje creativo y pleno de formas propias, y con tono afolklorizado abona ese fértil campo jazzístico que tiene la Argentina.

Una placa que muestra el valor de este grupo como improvisadores.

The mass

Era

The Mass, Looking for Something, Don´t Go Hawai, Don´t You Forget, If You Shout, Ademano Orchestral, Enae Volare, Sombre Day, Voxifera, The Champions (Mercury/Universal).

Nueva entrega de la música etérea del francés Eric Levi, en la que combina elementos medievales, orquestaciones y canto gregoriano, pero con toques pop que ha resultado un éxito a la medida de la new age, especialmente en la Europa continental.

El nuevo álbum, el cuarto de una serie que se inició en 1997, con "Ameno", comienza con el tema que da título al álbum, en el que incluye una parte de la obertura de "Carmina Burana", de Carl Orff. Si en esto no difiere demasiado de sus anteriores trabajos sí muestra algunas variantes en "If You Shout", donde acelera los beats, en una base definitivamente tecno, sobre la que impone una voz pop sobre el canto gregoriano al que es tan afecto.

También suma dos voces infantiles para "Don´t Forget" y una guitarra rockera en "Ademano Orchestral". El concepto sigue apoyándose en leyendas e historias épicas de la Europa antigua.

Aire fresco

Alejandro Manzoni Trío

Proyección 98, Casa grande, Domando potros, Remolinos de sueños, Chayita del vidalero,Blues pampa, Zamba de mi esperanza y otros ( Gobi Music).

Primer disco del pianista Alejandro Manzoni, conocido hasta aquí por ser sideman de la cantante Ludmila Fernández, la placa es el trío de la vocalista.

El sendero que comienza a trazar este joven músico está en línea con la "nueva cosa" del jazz local que tiene como paradigma la utilización de raíces propias con el andamiaje armónico propio del jazz y su quintaesencia, la improvisación. El pianismo de Manzoni reconoce a Jarrett, pero también a Manolo Juárez. A lo largo de la placa, la música muestra una inclinación que suena por completo natural hacia los ritmos folklóricos rioplatenses.

Si bien el disco es previsible, la música tiene un aire fresco generado por el saludable espíritu de este compositor; vale una mención sobre la buena versión de Ludmila en "Chayita del vidalero", recreada muy cerca del modo original. Un disco que fortalece la propuesta jazzística local.

Nueva música argentina

El cruce

Voy a matar a un enemigo a versos, Raíz y futuro, A Cadícamo: la luz de un fósforo/los mareados, Baguala por dos, Nuestra unidad, Trincheras, Las cartas de Guadalupe, Quedémonos aquí, Coplas de Tata Dios, Vientos del 80, ¿De dónde sos?, Alma del ser, Saludo a la Bandera Argentina, No pasarán, Ultimo Yuyo, blues verde (Epsa).

La sociedad entre Oscar Laiguera, Sabrina Tassara y Oscar Mangione pretende desde las letras que ofrece el álbum una posición de "militancia cultural" que expresa de manera muy directa múltiples lecturas. Así lo manifiesta en una mayoría de temas propios y con piezas de Antonio Tarragó Ros o Rubén Juárez y Juanca Tavera. La música, de raíz argentina, conforma un álbum ecléctico desde donde se lo escuche. Anacrónico en su sonoridad y en la búsqueda tímbrica de los teclados, la percusión y las guitarras, y con momentos para destacar cuando el trío decide acotar los recursos.

El Cruce gana calidad, al despojarse del efecto y de las baterías, con el piano limpio de Laiguera y en los arreglos vocales de la "Baguala por dos", "No pasarán" y "Quedémonos aquí".

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