
Leo García, lejos del estereotipo del pop
Para su nuevo disco acaba de firmar contrato con el sello Virgin, que en la Argentina es editado por EMI
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A Leo García le faltan algunos pelos en la ceja y todos en la lengua. Porque no tiene problemas en decir aquello que no debería ni en salirse de las reglas. Quizá por eso una gran compañía discográfica optó por él, un personaje que está lejos del estereotipo del pop y que se erige como salvador del pop nacional y estudia y reverencia a los próceres del rock nacional.
Firmó contrato con Virgin, que acá edita EMI. Eso así significa la posibilidad concreta de desarrollar una carrera en el exterior. Sin embargo, para él se trata más de una ilusión que de una expectativa con fecha precisa. "Trabajar con Virgin fue algo que siempre fantaseé, porque tiene a los artistas que más me gustan, excepto a Madonna. Pero están Carlos Gardel, los Beatles, Pet Shop Boys, Britney Spears. Y todo el teen pop actual: Britney, Backstreet Boys, N´Sync, Gorillaz, todo lo que sucede en la MTV y Much Music está manejado por Virgin".
Leo García intenta revelar su verdadera ilusión. El mandato que él mismo se impuso. El deseo, dice, de hacer algo dentro del pop nacional. "Sabiendo que hago pop argentino, estar en esa compañía, y ser el único artista en ese lugar, es bárbaro".
De qué hablamos cuando hablamos de pop es la pregunta, sobre todo frente a alguien que cita a los Beatles junto a Britney Spears, y a N´Sync a continuación de Gorillaz, banda del cantante de Blur, inglés con fama de tipo serio. "Pop significa diversión. Pop es algo inmediato -define García-. El pop tiene que ver con la industria, por eso suele ser meloso y provocativo, porque se propone agradar de entrada. Se trata de ver cómo la música cuadra de un modo comercial. Y para eso hace falta gran honestidad. Me parecía que el pop nacional carecía de eso, de esa función de ceder para poder llegar."
-¿Llegar?
-Sí, a ese lugar que permite que la música sea útil para quien escucha.
-Hablás de industria, de bandas armadas por discográficas. ¿Cómo te ubicás vos en ese contexto?
-Porque se conoce que tengo una trayectoria me atrevo a decir todo esto. Pero creo que la rebeldía sin sentido no va. Está bien ser rebelde, pero todos necesitamos estar en la pantalla de TV, en la radio; que nuestros discos estén en las tiendas para ser comprados. Nadie escapa a esa situación. La verdadera independencia me parece que no existe, porque sería negarse a todos los sistemas que te ayudan a ser difundido. Y la honestidad nunca es víctima del sistema.
Habla mientas juega con su guitarra. Quedó en reposo la polaroid con la que anda de aquí para allá, retratando el mundo. Fotografiando a quienes lo fotografían, tomando primeros planos de cámaras televisivas. Sabe, también, que lo que dice no es el discurso del buen rockero. Y menos aún revindicar a Britney Spears y tener la imagen de Gilda en una medalla.
Por eso insiste en que detrás de aquello que la gente considera sólo productos, como Britney Spears, hay "un contenido de honestidad muy grande". Que para que se haya armado tuvo "que haber algún deseo de alguien", sea de ella o de su productor. "Está bueno ver que las cosas están porque están", remata, con pragmática lógica. Y agrega: "Cuando se vive disconforme con el presente no se puede construir un presente original".
La rebeldía para Leo García pasa hoy por fluir. "Como un río, ir en una dirección donde uno no tenga que quejarse sino fluir y encontrar un modo de expresión. Estar en los medios y comunicar mi música significa fluir, y le puede servir a alguien. Yo he trabajado las canciones y todo está hecho desde un lugar muy puro y verdadero. Entonces no tengo por qué estar en contra de lo que sucede. Eso es ser punk ahora, ir hacia adelante con la música en vez de encontrarle un sentido negativo a la industria. Ponerme a pautar qué está bien y qué está mal es entrar en un terreno político y para mí lo punk es asumir la libertad y utilizar todos los medios para difundir lo que uno hace con el corazón."
-¿Y de qué hablás cuando te referís al pop argentino?
-La Argentina tiene la cualidad de estar adelantada siempre. He viajado por varios países de América latina y he encontrado cosas originales, pero lo que pasa aquí es más europeo, más vanguardista. Nuestro país vive en un desfase del tiempo que pertenece a lo adelantado. Pero, después de la salida del disco, me di cuenta que hoy no había representantes de la música pop.
Con reverencia cita los mejores tiempos de los precursores a los que admira. Moris, Tanguito, Litto Nebbia, "los que crearon el rock cantado en castellano". Sigue con Spinetta, Charly García y, llegando a los 80, Federico Moura y Soda Stereo. "Toda esa cultura no está representada hoy dentro del mainstream. Sí lo fue en los 80, pero en los 90 todo se dispersó; nadie pudo sintetizar nuestra música pop, algo que se pueda decir que es pop argentino".
Tiene explicación, claro. "La del noventa fue una década tan llena de información, con Internet, con los multicanales, que fue muy difícil sintetizar. Pero en el 2000 hay que hacerlo y el mejor modo es siendo insistente con la palabra y el formato pop, que es lo que permite hacerlo industrial y que ese en todos lados. De eso me estoy encargando ahora".
Leo García no comenzó con "Mar". Antes fue Avant Press y un disco solista y su rol de tecladista de Gustavo Cerati durante la gira de "Bocanada". El ex Soda Stereo luego fue el productor artístico del álbum. Pero también hubo música en los subtes. "Pero no por dinero, sino por la acústica. Vos cantás y el sonido se va transmitiendo por todos los túneles."
Dice que la necesidad de tocar es vita. Que el canto es su autoayuda. "Como cualquiera, soy ciclotímico, con días buenos y días malos. Y lo nivelo a medida que voy cantando, que mi cuerpo va vibrando con la voz.
Esa necesidad es, tal vez, la que lo lleva también a incluir en sus viejas canciones del rock nacional. "Amor de primavera", de Tanguito, "Escuchame entre el ruido", de Moris. "Esa canción me ha salvado de tantas... -dice- es un manifiesto a la libertad, que habla de la voz de un anciano que ya no tiene definición sexual, es la voz de alguien que ha vivido tanto tiempo que ya no puede representarse por su machismo o por su femineidad que, simplemente, es. Es una de las grandes obras del rock nacional que yo tengo la suerte de poder interpretarla".
Junto a esa reverencia por el rock, y a sus presentaciones en los circuitos del under, pasada la medianoche, se presenta en los programas de televisión más vistos. "Sábado bus", "Después de hora", el de Hadad. ¿Doble vida? ¿Visión camp del mundo?
Su sueño, ahora, es presentar el disco en la calle Corrientes. "No hay nada más argentino. Tiene que ver con el brillo, el glamour. Y quiero que sea un show más que un recital, porque el pop necesita una imagen que lo sustente".
Un dato más, aún, para intentar aprehender a este personaje atípico. Es fanático, casi devoto, de Gilda.
"Eso viene del más allá -dice enigmáticamente-. Yo necesité escucharla porque me sentía mal y sus letras eran de un consuelo muy grande. Hablan de estar bien con uno mismo y que lo que uno siente, si es por amor, no es falso. Es una de las grandes voces de la Argentina. Ella baila cantando".
Hay también cosas que le han sucedido, dice, de "causa y efecto", que le han demostrado que ella está. Algo que tiene que ver con la fe. "Creer es poder y para mí creer en ella fue creer en la música, en un sendero, en que la luminosidad está más allá de estar presente en esta vida. Creer en una artista que, si hubiese quedado viva en el mundo, podría haber sido la gran estrella argentina. Pero la muerte la tomó por sorpresa y quedó el mito, para quienes tengan oído para escucharla y poder para creer en ella. Te podría decir que gran parte de mis logros son por la fe que tengo en ella.
-Eso suena lejos del rock.
-Creo que la verdadera actitud rockera es cuando se contradice a sí misa. La música punk demostró que el rock nunca muere, que el rock es la actitud de estar vivo, la actitud del ahora. Lo demás es el engaño que tiene el rock con sí mismo, los cliches, las posturas que quedan implantadas y que se llenan de óxido. Lo que yo quiero es que la música trascienda. Por sobre todas las cosas. Me encanta hablar de Federico Moura, de Soda, los que fueron estandartes del pop argentino y que ahora no está reflejado. Para eso estoy yo, está este disco, está mi actitud. Creo que tarde o temprano esto se va a reconocer porque yo no vivo para esta cosa. Sólo para hacer música.
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