Pinchevsky y Ricardo Soulé, los violinistas del rock
Dos maneras de recordar: un libro y una reedición
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"Nunca cobré, nunca entré a Sadaic porque no creo en la propiedad intelectual." Opinión fuerte, de alguien que decidió vivir según sus ideas. Tal lo que le cuenta Jorge Pinchevsky a Juan Pablo Bermúdez y que se encuentra en Yo, Pinchevksy , el audio-libro que acaba de editarse (se consigue, por pedido, en www.pmgrupoeditor.com.ar ) sobre quien fuera el primer violinista del rock argentino.
En la breve pero apasionante introducción, el autor cuenta el viaje hacia el bosque donde Pinchevsky vivía, en un trailer, junto a su mujer, el encuentro con el músico y el impacto que le causó. La larga entrevista realizada entonces está contenida en el CD que acompaña al libro y en el que Pin, tal como se lo conocía, habla de cómo pasó de violinista clásico a violinista de rock, al conocer a La Cofradía de la Flor Solar.
Su relato reconstruye aquellos años fundacionales del rock, cuando la libertad y el desarrollo de lo creativo eran los valores máximos ("había un paralelo entre la guitarra eléctrica que tocaba Kubero y las carteras de cuero que hacía", dice); su viaje a Europa y su participación en el grupo Gong y la famosa anécdota de cuando la revista Expreso Imaginario lo dio por muerto. También de su decisión de vivir en el bosque, como un nuevo Thoreau, cerca de la naturaleza, renunciando a casi todo. Sus relatos son mechados con breves pasajes de su música, tanto de su producción solista como de la que hizo con grupos (incluida aquella "Marcha de San Lorenzo", versión La Pesada).
El libro que lo acompaña incluye testimonios de gente cercana al músico (su "mecenas" europeo, Alejandro Medina, Black Amaya, Rocambole y otros) y algunos hechos clave.
Y casi en coincidencia, y como para mostrar que el violín sigue siendo territorio conquistado por el rock (refrendado hace poco por su inclusión en el show de Santullo en el Luna Park, en la apertura de El Cuarteto de Nos) se reeditó Osadía , el disco de Ricardo Soulé de 1991, grabado en España. El ex Vox Dei que aquí canta y toca el violín y la armónica, y está acompañado exclusivamente por cuerdas (viola, chelo y contrabajo), demuestra su amor por esa sonoridad llevada al plano rock. Y la expresa tanto en las canciones y su nuevo tratamiento, como en el texto incluido en el librito interno.
"Nunca cobré, nunca entré a Sadaic porque no creo en la propiedad intelectual." Opinión fuerte, de alguien que decidió vivir según sus ideas. Tal lo que le cuenta Jorge Pinchevsky a Juan Pablo Bermúdez y que se encuentra en Yo, Pinchevksy , el audio-libro que acaba de editarse (se consigue, por pedido, en www.pmgrupoeditor.com.ar ) sobre el músico.
En la breve pero apasionante introducción, el autor cuenta el viaje hacia el bosque donde Pinchevsky vivía, en un trailer, junto a su mujer, el encuentro con el músico y el impacto que le causó. La larga entrevista realizada entonces está contenida en el CD que acompaña al libro y en el que Pin, tal como se lo conocía, habla de cómo pasó de violinista clásico a violinista de rock, al conocer a La Cofradía de la Flor Solar.
Su relato reconstruye aquellos años fundacionales del rock, cuando la libertad y el desarrollo de lo creativo eran los valores máximos ("había un paralelo entre la guitarra eléctrica que tocaba Kubero y las carteras de cuero que hacía", dice); su viaje a Europa y su participación en el grupo Gong y la famosa anécdota de cuando la revista Expreso Imaginario lo dio por muerto. También de su decisión de vivir en el bosque, como un nuevo Thoreau, cerca de la naturaleza, renunciando a casi todo. Sus relatos son mechados con breves pasajes de su música, tanto de su producción solista como de la que hizo con grupos (incluida aquella "Marcha de San Lorenzo", versión La Pesada). El libro que lo acompaña incluye testimonios de gente cercana al músico (su "mecenas" europeo, Alejandro Medina, Black Amaya, Rocambole y otros) y algunos hechos clave.
Y casi en coincidencia, y como para mostrar que el violín sigue siendo territorio conquistado por el rock (refrendado hace poco por su inclusión en el show de Santullo en el Luna Park, en la apertura de El Cuarteto de Nos) se reeditó Osadía , el disco de Ricardo Soulé de 1991, grabado en España. El músico que comenzó también con el violín clásico y se volcó al rock con Vox Dei, aquí canta y toca violín y armónica, acompañado exclusivamente por cuerdas (viola, chelo y contrabajo) para demostrar su amor por esa sonoridad llevada al plano rock. Y la expresa tanto en las canciones y su nuevo tratamiento, como en el texto incluido en el librito.



