Robbie Williams conquistó y se fue
El especial se verá mañana por Telefé
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En la platea, el publicitario y ahora productor televisivo Ramiro Agulla aplaudía con entusiasmo cada uno de los movimientos de Robbie Williams. Tal vez porque disfrutaba de la música del cantante británico o porque encontró en él un espíritu afín. Después de todo, quién mejor que Agulla para reconocer a alguien que sabe cómo vender, o venderse, en el caso de Williams. Porque el minirrecital de seis canciones que se grabó anteanoche, y que se verá mañana, a las 21.30, por Telefé, fue la mejor estrategia de venta que cualquier publicitario pueda haber imaginado.
Un público reducido -no más de 300 personas llenaron el estudio de "Música para soñar" en Martínez- se rindió al encanto y al carisma de Williams, que si no fuera cantante bien podría haberse dedicado a la diplomacia. Siempre con la frase correcta, divertida o irreverente, según el caso, Robbie contestó todas las preguntas que le hizo Marley, que funcionó como un maestro de ceremonias más que correcto.
"Les pido perdón por no haber venido antes. No sabía que aquí era tan famoso. Les prometo que volveré el año próximo y el que le sigue también", aseguró Williams mientras sus fanáticas se derretían en sus asientos. Entre ellas, Florencia de la V logró llamar la atención del músico. "Sé lo que estás escondiendo", le dijo él en un momento de comedia de la noche. Habría más, porque si hay algo que demostró Williams en su visita a Buenos Aires es su buen humor. Casi todas sus respuestas a las preguntas que le formuló Marley jugaron con el doble sentido y giraron en torno de su sexualidad y su vida amorosa. La música se coló como tema cuando al mostrar sus muchos tatuajes descubrió uno en la espalda, a la altura de la cintura, que reproduce las notas de la canción de los Beatles "All You Need Is Love".
"En Inglaterra ahora sos como ellos, un número uno", exageró Marley, y Robbie aprovechó para lanzar una frase provocadora: "Tal vez lo sea, no lo sé. Pero acordate de que dos de los Beatles están muertos, así que no me quiero parecer demasiado a ellos".
La primera canción que interpretó, "Misunderstood", de su último disco, "Greatest Hits", llegó después de que se tiró encima de un grupo de fanáticas, de declarar que ya no tiene vergüenza de nada y de explicar que estaba cansado porque la noche anterior sus seguidoras no habían dejado de gritar frente al hotel.
Como un ajustado mecanismo de relojería que Claudio Villarruel, director de programación y contenidos de Telefé, se encargó personalmente de producir, el especial que se verá mañana fue más programa de televisión que recital. Entre canción y canción, Williams aprovechó para demostrar que lo suyo está sostenido tanto por su música como por su personalidad.
"Acá la pasé fantástico. En Brasil la gente no sabía quién era yo, así que no fue divertido", dijo, como si supiera que con esa declaración se ganaría, definitivamente, al público argentino.
Vestido con una camiseta agujereada, un jean negro y una campera de cuero negra, cuando Marley le mostró que ahí, entre el público, estaban Claudia Villafañe y sus hijas, Dalma y Giannina Maradona, aprovechó para enviarle un mensaje a Diego: "Mándenle mi cariño, creo que su padre es un genio".
Después de cantar "Radio", besar la panza de una fanática embarazada (¿habrá tomado cursos con algún político?) y aceptar los regalitos que las espectadoras le tiraban sobre el escenario, Robbie siguió lanzando frases contundentes.
"Mi prioridad es mantenerme vivo para volver acá a tocar en un estadio, para sacar un nuevo disco, para enamorarme. Soy bueno para eso, me mantuve vivo hasta ahora, ¿no?"
Famosos si, príncipes no
Apretados en las diferentes tribunas del estudio de Telefé, algunos famosos -Maru Botana, Guillermo Francella, Gabriel Corrado, Luciana Salazar y Alejandro Lerner- se divirtieron escuchando al músico inglés, que se quedó con las ganas de entretener al príncipe Harry. Es que el hijo de Carlos de Inglaterra y Lady Di, preocupado por el posible acoso de la prensa, no asistió al recital. Quien sí estuvo fue su supuesta "cuñada", Paulina Trotz, la hija de la "Trilliza de Oro" María Laura, acompañada por sus hermanas y primas. Tan parecidas son las chicas entre sí que Williams les preguntó si eran trillizas. Las chicas rieron extasiadas.
Acompañado por una banda de seis músicos que viajó con él en esta gira promocional que culminará hoy en Chile, el cantante interpretó tres canciones más -"Come Undone", "Feel" y "Angels"- que los espectadores corearon sin saltearse ni una estrofa.
Al final, Williams se despidió entre una lluvia de serpentina plateada para irse con la música, y el negocio, a otra parte. Hasta la próxima.



