Toquinho, en buena compañía
El músico brasileño con la Orquestra Jazz Sinfônica y en una caja con Vinicius
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En la atmósfera cálida y sencilla de sus actuaciones al lado del inolvidable poetinha o asumiendo la función solista en medio de la exuberancia sonora de una orquesta sinfónica, el don melódico de Toquinho, su virtuosismo guitarrístico y su voz pequeña pero administrada con gusto siempre se hacen notar. Puede comprobárselo otra vez ahora que los azares de la edición han hecho coincidir en los catálogos locales dos títulos de características bien diversas. Uno, inédito, reproduce un concierto de la Orquestra Jazz Sinfônica do Estado de São Paulo, que lo tuvo como invitado en ocasión de un homenaje a Vinicius al cumplirse, en 1993, el 90º aniversario de su nacimiento. El otro no trae novedad, pero viene en un envase que los admiradores de la acreditada sociedad artística apreciarán especialmente: son cuatro álbumes grabados por Vinicius y Toquinho entre 1972 y 1975 y reunidos por RP Music-Random en una caja de muy cuidada presentación que contiene en las páginas de un cuadernillo las letras de los 48 temas además de varios textos, algunos de ellos de puño y letra de los artistas.
Si bien la obra del poeta carioca y su parceiro paulista son vastamente conocidas en nuestro país -no hay que olvidar que fue en 1970, en la ya legendaria temporada de La Fusa, donde se consolidó la fructífera sociedad profesional iniciada pocos meses antes, quizá los títulos de los álbumes en cuestión no digan demasiado acerca de su contenido. Pero bastará con anotar que, por ejemplo, São demais os perigos desta vida (1972) incluye "Regra três"; que "Maria vai com as outras" y "Testamento" integran el programa de Toquinho e Vinicius (1974); que en la recopilación Toquinho, Vinicius & amigos (1974), donde asoman las voces de Marília Medalha y Ciro Monteiro, se concentran éxitos como "Tarde em Itapoã" o "A tonga da mironga do kabuletê", y que el cuarto álbum, O poeta e o violão (1975), combina afro-sambas compuestos por Vinicius y Baden Powell, clásicos de la bossa nova ("Chega de saudade", "Garota de Ipanema") y extras con las firmas de Caymmi, Buarque o Haroldo Lobo. Una selección más que aceptable como antología de esta dupla que al cabo de once años de trabajo en común y más de mil shows en Brasil, América latina y Europa dejó escritas cerca de 120 canciones.
A toda orquesta
En el CD grabado en vivo por la orquesta creada en San Pablo en 1990 con el deliberado propósito de dar tratamiento sinfónico a la música popular brasileña, el clima es bien distinto. Aquí predomina el sonido suntuoso del organismo instrumental, pensando en cuyas posibilidades concibió Cyro Pereira homenajes a dos compositores decisivos de la historia musical del Brasil que abren el programa. El primero, dedicado a Jobim, algunas de cuyas melodías se ven afectadas por un arreglo que tiende a la grandilocuencia; el segundo, de un encanto más sencillo, a Noel Rosa.
Tras esa introducción y dos relecturas de Villa-Lobos en clave de jazz, Toquinho pone voz, guitarra (brillante en "Tarde em Itapoã" y en el cierre con "Aquarela") y bienvenida frescura al programa. El invitado encuentra impecable marco instrumental para sus versiones de "Eu sei que vou te amar/Onde anda você" y "Regra três" (texto en el que Vinicius le reprochaba amablemente sus ímpetus donjuanescos). Más tarde, sobrelleva con desenvoltura las efusiones orquestales que los anfitriones reservaron para "O caderno", delicado tema que el guitarrista dedicó en 1984 a su hija recién nacida, y para el famoso "Samba de Orly", título que marcó el comienzo de su colaboración con Vinicius.
Toquinho estaba en noviembre de 1969 en Roma con su amigo (exiliado) Chico Buarque, y a punto de dar por terminada su estada en Italia, que habían recorrido como teloneros de Josephine Baker. "Compuse una melodía de saudade", le dijo a Chico cuando se la hizo escuchar. Este "encontró" en seguida una parte de la letra. Fue Vinicius quien la completó al año siguiente a pedido del artista carioca, que preparaba su álbum "Construção". Entre los versos que el poeta añadió estaban los que aludiendo al exilio pedían perdón por esa "omisión un tanto forzada". La censura pescó la alusión y los autores se vieron obligados a cambiarla: ahora pedirían perdón "por la duración de esta temporada". Así se cantó el samba mientras el gobierno militar permaneció en el poder.
Cuando se estrenó, en 1970, Toquinho ya estaba trabajando con Vinicius. Había empezado a robustecerse la entrañable relación -profesional y personal- que lo uniría al "poetinha vagabundo" hasta su muerte en 1980. En cuanto al éxito popular, que conoció cuando en 1969 el jubiloso mensaje de "Que maravilha" sedujo al Brasil entero, ha seguido acompañándolo hasta ahora.
Ao vivo
Toquinho e Orquestra Jazz Sinfônica
Jobiniana, As rosas de Noel (e seus parceiros), Aria das Bachianas Nº 5, Trenzinho do caipira, Tarde em Itapuã, Samba de Orly, Eu sei que vou te amar/Onde anda você, Regra três, O caderno, Aquarela. (RP-Random)
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