
Viudas e hijos del rock and roll
Ono y Love vuelven al centro de la escena con discos inspirados, de una u otra manera, en sus únicos hijos, Sean y Frances Bean
1 minuto de lectura'
Ellas fueron las brujas, las putas, las asesinas del rock, y ellos, los hijos de la lágrima.
Yoko Ono y Courtney Love comparten por estos días algo más que su condición de viudas polémicas, de John Lennon y de Kurt Cobain, respectivamente: Yoko rearmó su histórica Plastic Ono Band, la banda con la que grabó y editó un nuevo disco luego de 40 años y con la que regresó a los escenarios, y Courtney volvió a posar para las tapas de las revistas de música que anuncian el regreso de Hole, el grupo que mantuvo debajo de la alfombra durante los últimos once años y con el que editará un nuevo álbum el mes próximo. Las dos están una vez más en el centro de la escena y sus discos, de una u otra manera, fueron inspirados por sus hijos únicos, Sean y Frances Bean.
Pero la diferencia, si se quiere, es brutal: mientras Ono asegura que fue Sean el catalizador y el director musical de Between My Head and the Sky -disco en el que además el joven de 34 años tocó la guitarra y se encargó de sumar al proyecto a la nueva sangre de la música japonesa: su ex novia Yuka Honda, fundadora de Cibo Matto, y la banda que habitualmente acompaña a Keigo Oyamada, el artista conocido como Cornelius-, Love perdió legalmente en diciembre último la tenencia de su hija de 17 años, quien la acusó de abuso doméstico, y acto seguido patentó el nuevo disco de Hole con el alusivo título Nobody´s Daughter (Hija de nadie).
La vuelta de las dos viudas más viudas del rock está definitivamente marcada por signos distintos. En los últimos años, Ono fue indultada por su ex enemigo público número uno y ex socio compositivo de su marido, Paul McCartney; sus trabajos de la última década fueron adulados por la crítica y toda una nueva camada de músicos la venera más allá del mote de "artista de culto": Peaches, Porcupine Tree, The Flaming Lips, Cat Power y Jason Pierce, del grupo Spiritualized, entre muchos otros, participaron con orgullo y pasión en el álbum Yes, I´m a Witch , de 2007, versionando varias gemas del repertorio de Yoko.
Por su parte, Courtney confiesa que los últimos años de su vida estuvo inmersa en un mar de drogas, las únicas cartas que recibe de los ex compañeros de banda de Cobain, Dave Grohl y Krist Novoselic, son cartas documento, y asegura ante quien quiera oírla que está financieramente quebrada.
De allí quizá que una pida que pongamos todas las canciones tristes juntas y cambiemos nuestra energía negativa para crear un futuro hermoso, en un tema como "Healing", del flamante álbum de la Plastic Ono Band, mientras que la otra parece exorcizar todos sus miedos, angustias y dolores en las once canciones del disco: "Y ellos vienen para llevarme lejos, lo que quiero nunca lo tendré. Estoy en la autopista de la costa del Pacífico con tu arma en mis manos", canta Love en el primer tema de Nobody´s Daughter .
Pero, eso sí, la admiración entre ellas es mutua. En una reciente entrevista con la revista británica Mojo , Yoko nombró a Courtney como una de sus cantantes favoritas, junto con Edith Piaf, Patti Smith y Cat Power; mientras que Courtney siempre reconoció la influencia que Yoko ha ejercido en su vida y en su música: "Yoko ha puesto a las mujeres en el lugar que nos merecemos, luchando contra todos los prejuicios machistas de este mundo".
Los niños primero
"Las sesiones de grabación fueron geniales -recordó Yoko en una suerte de comunicado de prensa tras la edición de Between My Head and the Sky -. Sean y yo aprendimos mucho el uno del otro como nunca lo habíamos hecho: aprendimos a respetarnos musicalmente. No solo encontré que mi hijo era un músico brillante, sino que también sabía cómo tratar y dirigir al resto de la banda muy profesionalmente. Algo normal para un productor, todos lo hacen, pero ver a tu hijo hacerlo es como ver Nueva York por primera vez."
Quince días atrás, Ono llevó a su Plastic Ono Band al escenario del Brooklyn Academy of Music, como parte de un nuevo ciclo de conciertos, con Sean otra vez como director musical, dos viejos compañeros de ruta -el bajista Klaus Voorman y el baterista Jim Keltner, ambos miembros originales de la Plastic Ono Band- y algunos invitados de lujo, como Eric Clapton y Paul Simon. El público y la prensa se rindieron a sus pies.
"Jonas Mekas (cineasta del underground neoyorquino) dijo una vez que si la gente no se levanta y se va del show, éste no fue exitoso. La gente ya no se levanta y se va de mis shows. Incluso parecen disfrutarlo. Y eso me preocupa. ¿Estará bien que la gente comience a entender lo que hago?", se preguntó Ono en el cierre de aquella entrevista de la revista Mojo .
A kilómetros de distancia, en una de las tantas entrevistas que ofreció en lo que va del año con el firme objetivo de coronarse como la reina mediática del rock de 2010, Courtney aseguraba que lo que estaba buscando con este nuevo álbum era reconocimiento.
¿Y Frances? "Ella volverá, por supuesto. A menos que sea realmente estúpida. Pero ella no es estúpida, por el contrario, es muy inteligente."
-¿El tema "Nobody´s Daughter" es sobre Frances?
-Sí, en un momento pensé en cambiar la tercera persona de la letra por la primera. De hecho, me siento muy identificada con eso de "hija de nadie". Pero no, el tema es el que es. Es su venganza. Es como la segunda parte de "Frances Farmer Will Have Her Revenge on Seattle" (tema incluido en el álbum In Utero , de Nirvana), mezclado con "The Candidate", de Diamond Dogs (de David Bowie), y con un poco de The Wall (de Pink Floyd).




