
Oasis rompe el silencio
La Nación anticipa el nuevo CD de los hermanos Gallagher.
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A mediados del año último, nadie apostaba por el futuro de Oasis. La banda parecía terminada, pero no, como podía presumirse, por un round final y definitivo en las eternas peleas entre los hermanos Gallagher. Fueron el bajista Paul "Guigsy" McGuigan y el guitarrista Paul "Bonehead" Arthur quienes decidieron abandonar el barco de la banda que lideró el brit pop y que, con su segundo disco "(What´s the Story) Morning Glory?", vendió cinco millones de placas.
El nuevo disco estaba a medio grabar en el momento de las deserciones. Pero los hermanos Gallagher, famosos por su actitud pendenciera y por su naturaleza futbolera, sacaron pecho y lograron un cuarto álbum más logrado, equilibrado e interesante que su antecesor, "Be Here Now".
Así, con producción de Noel y Mark Spike Stent (quien ha trabajado con Madonna, U2, Björk y Massive Attack, entre otros), crearon el nuevo disco, el cuarto de la carrera de la banda, que saldrá a la venta el 29 del actual.
El título es ya rimbombante: "Standing on the Shoulders of Giants" ("Parado sobre los hombros de gigantes"), una frase de Isaac Newton que descubrieron, no precisamente en la biblioteca pública, sino en el reverso de las monedas de dos libras. Un nombre largo, es cierto, pero no extraño en una banda que tituló su segundo disco "(What´s the Story)Morning Glory".
Siguiendo con lo que se había perfilado en "Be Here Now", el grupo de Manchester combina en este álbum las clásicas melodías pop con aire beatle que los hicieron famosos, con algo de neopsicodelia. Una interesante apuesta que toma elementos del rock de los años sesenta y setenta, pero ya no sólo de los Beatles, sino de bandas progresivas, y a eso le agrega toques tecno, loops de batería y guitarras ácidas y filosas.
Las sorpresas de Oasis
El álbum comienza con "Fuckin´ in the Bushes", un tema casi completamente instrumental, salvaje, en el que los sonidos electrónicos y modernos se combinan con elementos de retro rock, un riff de órgano Hammond y big beats que recuerdan al sonido de, por ejemplo, The Charlatans UK. Sobre ello, o más bien por detrás, alejadas, perdidas entre las paredes de sonido, se escuchan voces que ocupan más bien el lugar de instrumentos.
A esto le sigue el primer corte de difusión, que ya se escucha en las radios, "Go Let It Out". Una melodía que conecta con los grandes éxitos de Oasis. Las guitarras acústicas combinan con una pared de sonidos de la eléctrica y una letra que tiene un toque más humano que el que nos tiene acostumbrados la banda, cantada con ese toque cansino, hipnotizante del cantante (y sí, lo recordamos en su presentación en el Luna Park, hace casi dos años, desentendido del mundo, con las manos en la espalda y el micrófono siempre tan alto).
También "Where Did It All Go Wrong?" y "I Can See A Liar" podrían inscribirse entre los temas que más se ligan a la historia previa del grupo.
Pero además, entre los diez temas del álbum, está "Little James", el primero compuesto por Liam que graba la banda. Una sorpresa, porque siempre ha sido Noel el encargado de la composición, casi por decreto. Desde los comienzos, cuando al regresar de la gira como plomo de los Inspiral Carpet a Noel le ofrecieron sumarse al grupo Rain, que lideraba Liam. Noel los escuchó y puso sus condiciones: nuevo nombre y que sólo tocarían los temas que él compusiera. Tras mostrar un demo con canciones suyas, convenció a todos.
En un imprevisto rapto de emotividad y gentileza, el cantante le escribió el tema a su hijo adoptivo. "Gracias por tu sonrisa -canta-. Hacés que todo sea más valioso para nosotros." A tono con la canción, el final concluye en un "Na, na, na", que es imposible no remitir al "Hey, Jude", de los Beatles, escrito justamente por Paul para otro niño, el primer hijo de John, en el momento del divorcio.
También nos sorprenden con el aire folk de "Who Feels Love?", un tema romántico del que circula por Internet una versión acústica. Pero viajando hacia los extremos, Noel podría fácilmente componer bandas de sonido para películas de terror, a juzgar por "Put Yer Money Where Yer Mouth Is" -especialmente por el sonido del piano y las guitarras zumbantes- y "Gas Panic!" con un canto monótono, hechizante, que dice que "...mi familia ya no me parece tan familiar/y todos mis enemigos conocen mi nombre/y cuando me escuchás golpear en tu ventana/mejor ponte de rodillas y reza".
Está también "Sunday Morning Call", sobre alguien que lucha contra las presiones de la fama y que Noel se ha cuidado de aclarar que, de ninguna manera, se refiere a su hermanito.
En la ruta, de nuevo
Tras la partida del bajista y el guitarrista, los músicos restantes no perdieron tiempo en reclutar nuevos músicos.
Ahora, la banda quedó integrada por los hermanos Gallagher, más el baterista Alan White y los recién llegados Andy Bell, en bajo, y el guitarrista Gem Archer.
El primero fue integrante de Ride y Hurricane #1 y conoció a los Gallagher cuando Ride fue telonera de un concierto de Oasis, en la Navidad de 1994. También conocieron de una manera similar al nuevo guitarrista Gem, cuando su banda, Heavy Stereo, tocó en 1996 con ellos e invitados especiales, unos meses más tarde, para unos shows en Escocia.
La expectativa que crea la próxima gira y el nuevo disco es inmensa. Tanto que, para el show de Los Angeles, se vendieron cinco mil localidades en una hora, mientras que para el de París, el 21 de marzo, se agotaron en apenas dos horas.
El tour comenzará el 5 de abril, en Seattle, y finalizará el 8 de mayo, en México. Antes estarán por Japón, con once fechas a partir del 29 del actual, y por Europa. El plan de la banda es seguir en la ruta todo el año y en esto estaría incluido el tramo por América latina, con recitales en nuestro país, claro, para después de junio.
Y para más adelante, comenzar a trabajar con su propio sello, Big Brother Recordings, buscando nuevos grupos. "Pero eso es para cuando seamos un poco más grandes y estemos cansados de tantas giras", dice Noel, el eterno niño travieso.




