Matthew McConaughey: el film que no deja de darle sorpresas y cómo Jennifer Lopez lo “salvó” de un lío en la frontera
El actor realizó un repaso por su carrera y explicó por qué dos de las comedias románticas que lo volvieron una estrella a comienzos de siglo son las que recuerda con más cariño
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Matthew McConaughey tiene una película que, más de 20 años después de su estreno, continúa depositándole dinero en la cuenta. Y no es una de las producciones más prestigiosas de su carrera, sino una comedia romántica protagonizada junto a Kate Hudson. En la misma entrevista, el actor recordó también cómo otra película del género, Experta en bodas, protagonizada con Jennifer Lopez, lo ayudó a salir de un problema durante un control en México.
A los 56 años, McConaughey repasó algunas de las historias más curiosas de su carrera durante una entrevista en el podcast Happy Sad Confused. Allí reveló que Cómo perder a un hombre en 10 días, estrenada en 2003, es su favorita por varios motivos.

“Esa película es un regalo que no deja de dar sorpresas”, aseguró. Y agregó: “Es mi comedia romántica favorita. Y sigue siendo la película que mejor paga en taquilla de todas las que he hecho. Por mucho. Sin duda alguna”.
La película dirigida por Donald Petrie cuenta la historia de Andie Anderson, una periodista de una revista femenina interpretada por Hudson, que recibe el encargo de escribir un artículo sobre cómo conseguir que un hombre abandone una relación en apenas diez días. El hombre elegido para el experimento es Ben Barry, un ejecutivo de publicidad interpretado por McConaughey, que, al mismo tiempo, realiza una apuesta con sus compañeros de trabajo: conseguir que Andie se enamore de él durante ese mismo período.
La película funcionó como una combinación perfecta entre romance, comedia y con una gran química entre sus protagonistas, y terminó convirtiéndose en uno de los títulos más recordados del género durante los años 2000. Pero el éxito no quedó limitado a su estreno. Con el paso de los años, Cómo perder a un hombre en 10 días encontró una segunda vida en televisión, DVD y, posteriormente, las plataformas de streaming.
Ese recorrido tuvo una consecuencia especialmente favorable para McConaughey: los ingresos derivados de la película continuaron llegando mucho después de que terminara el rodaje.
El actor incluso tiene identificado un momento del año en el que históricamente esos ingresos eran particularmente importantes. Antes de que las plataformas de streaming modificaran el modo en que se consumen las películas, los pagos vinculados con la televisión por cable y las ventas de DVD le llegaban con una curiosa regularidad. “Antes, cuando solo tenía DVD o televisión por cable, cada marzo recibía un cheque importante por el Día de San Valentín”, contó.

La propia Hudson también ha hablado con enorme cariño de aquella experiencia. “Así como hay grandes amores de la vida, como actriz tengo grandes amores del trabajo. Y él es uno de mis grandes amores”, dijo sobre McConaughey.
La permanencia de la película también le permite a McConaughey reconocer el peso que tuvo en su carrera. Para el actor, Cómo perder a un hombre en 10 días terminó funcionando como una especie de referencia dentro de las comedias románticas y contribuyó a consolidarlo como uno de los principales galanes del género durante aquella década.
“Para mí, la película me permitió adueñarme de ese género”, explicó. “Es un verdadero referente en el género de la comedia romántica a lo largo del tiempo”, agregó.

McConaughey ya había llegado a ese territorio dos años antes, cuando protagonizó Experta en bodas junto a Jennifer Lopez. Y precisamente esa película terminó teniendo para él una utilidad completamente inesperada.
“Esa película me sacó de un gran apuro en México una vez... Una noche, mientras cruzaba la frontera hacia el sur, me paró la policía. Fue uno de esos controles donde se fijaron en mí, un gringo en una camioneta elegante”, relató.
La situación podía convertirse en un problema, pero McConaughey tuvo una idea que decidió poner en práctica. “Les pregunté: ‘¿Conocen a Jennifer Lopez? ¿Vieron la película Experta en bodas?’. Ese soy yo”, contó.
La estrategia, según su relato, funcionó de una manera bastante inesperada. “Terminamos tomándonos fotos juntos y me dejaron ir”, recordó.

La anécdota ilustra además el nivel de popularidad que tanto McConaughey como Lopez habían alcanzado a comienzos de los años 2000. En la película de Adam Shankman, él interpretaba al pediatra Steve Edison y ella a Mary Fiore, una organizadora de bodas que se enamoraba de él a pesar de que ambos tenían compromisos sentimentales con otras personas.
Steve estaba a punto de casarse con Fran, interpretada por Bridgette Wilson-Sampras, mientras que Mary tenía previsto contraer matrimonio con Massimo, encarnado por Justin Chambers. Como suele ocurrir en las grandes comedias románticas, los planes de ambos terminaban completamente alterados cuando se enamoraban.
Veinte años después, en 2021, McConaughey y Lopez se reencontraron virtualmente para recordar la película durante un Instagram Live. La actriz recordó con particular precisión una de las escenas románticas que compartieron.
“¿Te acordás esa escena en la que estabas a punto de besarme?”, le preguntó. Lopez también recordó que, antes de la toma, McConaughey le había dicho: “Señorita López, voy a besarte ahora”. Y, según la actriz relató, ella le respondió: “‘Vale, hagámoslo. ¡Vamos a por ello!’. Lo recuerdo perfectamente”, contó.

La admiración entre ambos se mantuvo con el paso del tiempo. McConaughey ha definido a Lopez como una artista extraordinariamente precisa y preparada. En 2024, incluso la describió como “una amenaza total”, en referencia a su capacidad para hacer varias cosas al mismo tiempo y ejecutarlas con una precisión que lo había impresionado durante el rodaje.
El actor recordó particularmente la forma en que Lopez podía coordinar una escena hasta el mínimo detalle. “Nunca había visto a nadie coreografiar algo con tanta precisión y claridad, y lograr una coordinación tan perfecta de la escena”, explicó.
Según su recuerdo, una escena de dos minutos podía durar exactamente eso en cada toma, con diferencias de apenas un segundo. “La primera toma dura dos minutos. La segunda, 2:01. La tercera, 1:59. La cuarta, 2:01. Ella lo tenía todo claro”, contó.



