Así fue la primera (y olvidada) serie de Spider-Man: sin efectos digitales y con un doble colgado de un helicóptero

Así fue la primera (y olvidada) serie de Spider-Man: sin efectos digitales y con un doble colgado de un helicóptero

Apelando a un realismo extremo y sin retoques de posproducción, cautivó a la teleaudiencia de los ’70 con un superhéroe capaz de escalar el Empire State y sobrevolar el cielo de Los Ángeles

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Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Sobre esta premisa, Stan Lee y Steve Ditko edificaron el mito de Spider-Man, el personaje más importante de la factoría Marvel. Aparecido por vez primera en agosto de 1962, el Hombre-Araña se convirtió rápidamente en referente de la contracultura estadounidense de los años ‘60. Galvanizando las demandas de una juventud vulnerable y vulnerada, envuelta por conflictos generacionales y diversas tensiones político-sociales, el superhéroe representó el rechazo a los valores tradicionales de la posguerra, apoyando el movimiento hippie, la igualdad racial, la revolución feminista y el pacifismo contra la Guerra de Vietnam.

Elevado a la categoría de icono, saltó de las páginas impresas a la TV, los discos, la moda y los diferentes consumos masivos que marcaban tendencia dentro del entretenimiento de masas. Ante el estreno de su nuevo largometraje cinematográfico, Spider-Man: Un nuevo día, recuperamos la historia de la primera serie real action del trepamuros, estrenada en 1977. Protagonizada por Nicholas Hammond y el doble de riesgo Fred Waugh, El sorprendente Hombre-Araña fue un éxito tan efímero como contundente. Aplaudido por sus inmersivos efectos visuales y criticado por el propio Stan Lee, el programa terminó siendo cancelado por sus complejas condiciones de producción.

Clima de época

El Hombre Nuclear, La Mujer Biónica y La Mujer Maravilla. Tres de las series más vistas en los Estados Unidos durante la segunda mitad de los ‘70, y tres de las series que generaban mayores (y mejores) ingresos publicitarios. Básicamente, porque canalizaban marcas y productos destinados tanto a los chicos como a los adultos. En abril de 1976, no se hablaba de otra cosa en las oficinas gerenciales de CBS, por una razón muy sencilla: las tres series brillaban en la programación de la competencia, la cadena televisiva ABC.

El clima de época dictaba que los superhéroes estaban de moda -contó el productor independiente Daniel R. Goodman-. Y lo iban a estar aún más, ya que todo el mundo descontaba el gran éxito que tendría la película de Superman con Christopher Reeve. Por eso me senté personalmente con Stan Lee, máximo referente de Marvel Comics y cara mediática de ese universo de ficción. Después de una ardua negociación, logré firmar un acuerdo para llevar a la TV de acción en vivo a su personaje más conocido: El Hombre-Araña. Y con ese contrato en la mano, me reuní con los gerentes de CBS, que compraron el paquete sin dudar”.

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El actor Nicolas Hammond junto a Stan Lee
El actor Nicolas Hammond junto a Stan LeeIMDB

Acostumbrado a fumar bajo el agua, Lee había conseguido un salario como consultor general y supervisor de guiones. No solo para el Hombre-Araña, también para las producciones audiovisuales a realizarse con Hulk, el Capitán América, Los 4 Fantásticos y el Doctor Strange. CBS lo aceptó sin chistar, pero impuso una sola condición: el resultado final debería estar en las antípodas del clásico Batman de Adam West. Nada de colores brillantes, artificios exagerados ni personajes estrambóticos. Los paladines tendrían que interactuar con un mundo lo más adulto y realista posible, alejado del espíritu grandilocuente y trágicamente melodramático del cómic, sin supervillanos y (casi) sin presupuesto.

“Se decidió empezar con películas televisivas para Hulk y el Hombre-Araña - recordó Goodman-. Y si tenían buena recepción en el público, continuarían con sus respectivas series”. A El increíble Hulk, que sería protagonizada por Bill Bixby y Lou Ferrigno, se le asignó un perfil argumental con claras reminiscencias a El Fugitivo, recordada serie policial con David Janssen. Al Hombre-Araña, en cambio, le tocó seguir la aventura de corte fantástico que tan buenos resultados le había dado a El Hombre Nuclear.

El reparto se resolvió relativamente rápido. Nicholas Hammond, que había interpretado al segundo hijo de la familia Von Trapp en La novicia rebelde, se ganó el rol protagónico de Peter Parker y su arácnido alter-ego. A su lado, Jeff Donnell daba vida a la tía May y David White a J. Jonah Jameson, cascarrabias mandamás del diario Daily Bugle, donde Parker trabaja como fotógrafo freelance. Hilly Hicks se hizo cargo de Robbie Robertson, jefe de redacción del matutino sensacionalista; y Thayer David le puso el cuerpo al Dr. Edward Byron, gurú de la autoayuda que hipnotiza a sus seguidores para hacerles cometer distintos crímenes.

A la serie sobre el Hombre-Araña le tocó seguir la aventura de corte fantástico que tan buenos resultados le había dado a El Hombre Nuclear
A la serie sobre el Hombre-Araña le tocó seguir la aventura de corte fantástico que tan buenos resultados le había dado a El Hombre NuclearIMDB
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Los problemas comenzaron con el rubro de los efectos especiales. En esos años, la industria trabajaba con un sistema croma de superposición de imágenes en base a una pantalla azul, no verde como en la actualidad. Y la mitad del traje del Hombre-Araña es de color azul, con lo cual la tecnología más avanzada del momento podía utilizarse con Peter Parker, pero no con el superhéroe. “Creíamos que estábamos listos para grabar -afirmó Goodman-, pero estábamos completamente perdidos”.

Un trepamuros auténtico

Antes de bajar los brazos, Goodman llamó a su amigo, el productor Charles William Fries, experto en sacar las papas del fuego. “Presenté dos soluciones -contó Fries-. Una fácil: cambiar el color del uniforme del superhéroe de rojo y azul a rojo y negro. Y otra mucho más difícil: conseguir un actor que caminara por las paredes. Marvel prohibió la primera opción, así que tuvimos que salir a conseguir un trepamuros auténtico”.

El milagro llevaba el nombre de Fred Waugh, doble de riesgo tan obsesivo como detallista. Trapecista excelso, gimnasta de élite, artista marcial y veterano de sets televisivos y cinematográficos, tenía un talento oculto para el desarrollo tecnológico de efectos prácticos y reales, resueltos con recursos físicos y mecánicos, sin retoques de posproducción. “Me atrajo la idea y me encantó el desafío -declaró Waugh-. Para el Hombre-Araña, inventé un complejo sistema de cables y poleas, que me permitía saltar del piso al techo y deslizarme por las paredes, trepar por la fachada externa del Empire State y sobrevolar la ciudad de Los Ángeles colgado de un helicóptero. También desarrollé un casco-cámara, que permitió registrar el inmersivo punto de vista del superhéroe, mientras me balanceaba de un edificio a otro o saltaba al vacío desde la azotea de un rascacielos”.

Salvando las distancias con el dinámico resultado del actual CGI, los efectos de Waugh siguen viéndose fantásticos y sumamente eficaces. Principalmente porque él mismo se encargó de realizarlos, vistiendo el traje del Hombre-Araña en cada secuencia de riesgo. “No usamos trucos fotográficos ni miniaturas a escala -acotó Hammond-. Si mostramos a un hombre a 35 metros de altura es porque hay un hombre a 35 metros de altura; y si mostramos dos personas peleando en la cornisa de un rascacielos es porque hay dos personas peleando en la cornisa de un rascacielos. Todo lo que se ve en la serie es real”.

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También era muy caro de filmar. Tanto, que CBS pensó seriamente descartar el proyecto y empezar solo con Hulk. “Se me ocurrió en medio de una discusión -reconoció Fries-. ¿Por qué no distribuíamos la película en el extranjero en cines? Hablé con la gente de Columbia Pictures y aceptaron llevarla a las grandes pantallas de Europa, Asia y el resto de América”. Corriendo contra el reloj, el film se rodó en tiempo récord, prescindiendo de estudios y resolviéndolo todo en locaciones reales de New York y Los Ángeles.

Spider-Man se estrenó el 14 de septiembre de 1977 y resultó un éxito. Superó los 17 puntos de rating y capturó el 30% del encendido estadounidense, convirtiéndose en el programa más visto de CBS en todo el año. Pero la relación entre los costos y la recaudación publicitaria no alcanzó los márgenes deseados por la televisora. A la espera de los resultados de la futura exhibición cinematográfica internacional del material, CBS decidió congelar el inicio de la serie. Para Goodman, “estábamos de vuelta en cero”.

Celeridad y recortes

“¿Y si en cada temporada agregamos un capítulo doble, que podamos montar como película para exhibir en el extranjero?“. No está claro a quién se le ocurrió la propuesta, pero CBS terminó dando el OK en la improvisada reunión de producción. “Nos aprobaron temporadas muy cortas, con pocos episodios -reconocieron Fries y Goodman-. Además, exigieron celeridad y recortes presupuestarios. Por eso, terminamos resolviendo en base a la disponibilidad antes que al talento”.

Los actores que tenían otros compromisos laborales, fueron reemplazados. Jeff Donnell y David White cedieron sus roles de la Tía May y J. Jonah Jameson a Irene Tedrow y Robert F. Simon, respectivamente. La ausencia de Robbie Robertson se resolvió con la incorporación de la secretaria Rita Conway a cargo de Chip Fields, actriz de larga trayectoria en Broadway.

Los guiones buscaron reflejar algunas de las situaciones políticas que poblaban las primeras planas de los diarios y los noticieros televisivos
Los guiones buscaron reflejar algunas de las situaciones políticas que poblaban las primeras planas de los diarios y los noticieros televisivosIMDB
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Los guiones buscaron reflejar algunas de las situaciones políticas que poblaban las primeras planas de los diarios y los noticieros televisivos. Entre otros, la paranoia nuclear, el avance del terrorismo internacional, las sectas religiosas, el debate ético que abría la posibilidad científica de clonar al ser humano, y los golpes de Estado en América Latina, en un episodio dirigido por el argentino Fernando Lamas. “Los temas elegidos estaban muy bien, no así el tratamiento que se les dio a los personajes -reconoció Stan Lee años después-. Dejaron afuera el humor y los problemas personales, que eran la naturaleza del cómic. En ese sentido, la serie fue un desastre. Pero en lo actoral y técnico, fue excelente”.

El sorprendente Hombre-Araña (The Amazing Spider-Man) debutó el 5 de abril de 1978, estableciéndose como el octavo programa más visto de los Estados Unidos. A pesar de la buena respuesta, la televisora continuó descontenta con la diferencia entre los costos y los ingresos publicitarios, ecuación que la serie de Hulk había resuelto de mejor manera. Además, la incorporación de La Mujer Maravilla a la grilla televisiva de CBS, convenció a la gerencia de que ya tenían demasiadas series de superhéroes en el aire, razón por la cual terminaron cancelando intempestivamente al trepamuros. Con solo dos temporadas y apenas 13 capítulos, Spider-Man se despidió de sus fanáticos el 6 de julio de 1979.

Duelo de titanes

Con los episodios dobles de la serie, se terminaron montando tres largometrajes cinematográficos que se vieron en todo el mundo, incluida la Argentina: El Hombre-Araña (Spider-Man, 1978), El Hombre-Araña ataca de nuevo (Spider-Man Strikes Back, 1979) y El Hombre-Araña: El desafío del Dragón (Spider-Man: The Dragon’s Challenge, 1981). La trilogía anduvo muy bien de recaudación, tanto que la NBC tentó a los actores para resucitar la serie en 1983.

La serie tuvo una corta vida en pantalla, pero llegó a muchos países fuera de los Estados Unidos como películas
La serie tuvo una corta vida en pantalla, pero llegó a muchos países fuera de los Estados Unidos como películasIMDB

“La idea original fue de Bill Bixby -reveló Hammond en 2002-. La premisa era unir al Hombre-Araña y al Increíble Hulk en una película para TV, que sirviera de puntapié al relanzamiento de ambas series en un universo cohesionado de programas de Marvel. Pero el film no pudo concretarse porque Lou Ferrigno no estaba disponible, ya que se encontraba rodando Hércules en Italia. Una pena, porque a los fanáticos les hubiera encantado ver este verdadero duelo de titanes”.

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Duelo que, si los rumores son ciertos, podría llegar a concretarse en Avengers: Secret Wars, a estrenarse en 2027. Destinada a cerrar la fase 6 del actual Universo Cinematográfico de Marvel, la película promete reunir a todas las diferentes versiones audiovisuales existentes de los superhéroes Marvel en una batalla que definirá el futuro de la franquicia. Extraoficialmente, Ferrigno y Hammond ya estarían confirmados; oficialmente, ninguno de los dos convalidó la información, pero tampoco la desmintieron.