
La ficción de ocho episodios está disponible en Star+
Una de las críticas escritas sobre La nueva vida de Toby, la miniserie disponible en Star+ –adaptada de la novela Fleishman está en apuros, un título mucho más interesante y evocativo que el que le tocó en suerte a la ficción a su llegada a América Latina– resume las características de la ficción de ocho episodios como un thriller para espectadores más interesados en explorar sentimientos que en adivinar el próximo giro del guion. Una descripción bastante precisa del tono de una trama que comienza con una premisa ya conocida: Toby Fleishman, un hombre recientemente divorciado, intenta seguir adelante con su vida cuando su exmujer le deja a sus dos hijos en los días que, según el acuerdo de separación, no le corresponden. El caos práctico y emocional en el que se convierte la nueva vida de Toby le abre la puerta a la exploración de los muchos conflictos que lo rodean a él y a sus amigos de la universidad, con los que se vuelve a poner en contacto según dice después de dejar “un matrimonio de quince años con una mujer que no me dejaba orinar parado”. Liberado del yugo doméstico y de los constantes desacuerdos con Rachel –a la que alguna vez amó pero terminó por detestar– Toby utiliza las aplicaciones de citas como quien se automedica y, entre un encuentro sexual y otro, elige no ver que, más allá de lo que piense de su exesposa, él también tuvo responsabilidad en el contencioso final de la pareja.
