
Una serie que mezcla mitologías
Los históricos estudios de Burbank, que posee la compañía Disney, parecen un gigantesco barrio cerrado. Edificios pintorescos, césped impecablemente cortado, ardillas que corren por todos lados y empleados sonriendo son la realidad de este lugar donde la magia es cierta y palpable. En su edificio de animación, entre los rostros de los personajes más populares, se mezclan muchos otros nuevos y otros que están por nacer. Es que los equipos que trabajan para el Disney Channel están en permanente actividad creativa. Y los responsables de la visita se ufanan de un nuevo personaje que contiene muchos ingredientes que lo hacen atractivo para los chicos: "American Dragon: Jake Long".
Recientemente estrenada por este canal en América latina, están creados por Jeff Goode, un aclamado libretista estadounidense especializado en teatro y televisión infantil. La serie cuenta la historia de Jake Long, un chico de 13 años asiático-americano que pasa el tiempo como skater en las calles neoyorquinas hasta que descubre que es el último de los "dragones" encargados de custodiar a todas las criaturas mágicas que viven secretamente entre los seres humanos. "Como él es americano, tratamos de combinar ambas costumbres: las de sus antepasados orientales y su vida cotidiana. El abuelo asiático le enseña a su nieto americano la cultura oriental. La serie tiene mucho del joven y el viejo que se encuentran y unen la magia y la realidad, y cómo estos mundos chocan y se fusionan a la vez. Eso queda plasmado en el diseño del dragón: tiene alas grandes y lanza fuego. Una combinación de los dragones de las mitologías orientales y occidentales", explica Jeff Goode. "La serie no tiene sólo acción, sino también una confluencia de humor e historieta. La gente, en general, sueña con vivir en un mundo más grande, más fantástico y con mucha magia", agrega Eddie Guzelian, el otro productor ejecutivo del programa.
En la serie, Jake Long se convierte en un dragón para defender a la humanidad y convive con elfos, leprechaums, unicornios, gobblins, hadas y hechiceros. Para eso, el grupo contrató a un asesor cultural de la Universidad de California, que los hizo sumergirse en la mitología y en la literatura mundial. A su vez, yuxtapusieron estos conocimientos a ciertas influencias con las películas de artes marciales. Goode ya estaba imbuido de vastos conocimientos sobre los mitos. "Llevo años investigando la mitología de todo el mundo: sobre todo, la china, la hindú y la europea. Pensé en qué es lo que generaría el mundo mágico si todas esas mitologías fueran verdaderas. Además, también nos respaldamos en nuestra propia historia. No somos norteamericanos bobos que hablamos de algo que no conocemos. Es importante para nosotros no proyectar una mala imagen de las actitudes norteamericanas hacia otras culturas."
Los 21 episodios que integran la primera temporada fueron realizados no sólo en los estudios de Burbank sino también en Taiwán y Corea del Sur. "Es parecido a realizar una película animada de largometraje", concluye el director Christian Roman, que tuvo su primera experiencia trabajando para la serie "Los Simpson".






