
Una selección a propósito del estreno de El Rati Horror Show. Mirá la lista y opiná.
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Enrique Piñeyro estrenó este jueves El Rati Horror Show, documental de denuncia que se centra en la Masacre de Pompeya. El director de Whisky Romeo Zulu y Fuerza Aérea Sociedad Anónima ahora le apunta a los medios, a la justicia y, sobre todo, a la policía. Acá celebramos sus cinematográficas acusaciones con diez de los más siniestros policías que nos ha dado el cine.
1- Un maldito policía – Abel Ferrara
La degradación humana es un tema que Abel Ferrara, con su cine, demostró conocer a la perfección. Un maldito policía lleva al extremo la autodestrucción de Harvey Keitel como el teniente del título que, a partir del caso de la violación de una monja, intenta encaminarse en la redención. Nadie podría haberlo hecho mejor que Ferrara, aunque Werner Herzog también se haya lucido el año pasado tomando buena parte de estas premisas morales en
Un maldito policía en Nueva Orleans.
2- Sed de mal – Orson Welles
La gran obra maestra que nos dio el cine al hablar de policías corruptos. Orson Welles le baja la persiana al cine negro con un policial sobre la corrupción en la frontera con México. Universal masacró el corte final de la película, aunque durante los 90 se lanzó un nuevo
director’s cut,
quince años después de la muerte de Welles. Sólo en
El último suspiro,
de Jean-Pierre Melville, un policía corrupto se vio así de bien en blanco y negro. Sed de mal encuentra a un Orson Welles tan grande en tamaño como en talento.
3- Los infiltrados – Martin Scorsese
Matt Damon es el policía más sucio de Boston y asciende en la fuerza con la misma velocidad que su contraparte Leo DiCaprio lo hace en el hampa. En el medio, Marty Scorsese le permite a Jack Nicholson divertirse jugando a policías y ladrones mientras el público no puede para de comerse las uñas. Nunca el sonido de un celular hizo tanto ruido y provocó tantos nervios en el cine.
4- El bonaerense – Pablo Trapero
Si bien parece ser un tipo condicionado por su entorno, nadie se atrevería a discutir que El Zapa de Jorge Román es un policía sucio. Pablo Trapero registra con total naturalidad el día a día de la corrupción policial. Las actividades cotidianas de la fuerza podrían dejar con la boca abierta a más de uno, pero por suerte
El bonaerense
se ubica en las antípodas de
Policía corrupto
y escapa de la denuncia de algunas manzanas podridas para hablar, celebrando al cine como lenguaje, de un sistema en descomposición.
5- Día de entrenamiento – Antoine Fuqua
Denzel Washington le hace descubrir la calle al novato Ethan Hawke y le enseña cómo convertirse en policía a las piñas. Se nota que la cosa va a terminar a los golpes de entrada nomás, cuando el veterano convence al novato de drogarse en su primer día como policía. Vale aclarar que todo pasa en menos de 24 horas. La tensión entre dos compañeros que logra Antoine Fuqua no tiene precedentes en el policial.
6- 16 calles – Richard Donner
Viejo ebrio y perdido, el más avejentado Bruce Willis está a punto de retirarse de la fuerza. Como última misión, tiene que escoltar hasta un juzgado a un preso parlanchín de aparente poca monta que tiene que declarar. En el camino, la distancia del título, se encuentra con un resonante caso de corrupción policial que obliga a la nobleza de Willis a una limpieza en la fuerza como última misión. Siempre bajo el lema "todo el mundo puede cambiar". Todos, menos Bruce Willis, viejo nomás...
7- Los Ángeles al desnudo – Curtis Hanson
Curtis Hanson adaptó la novela neo noir de James Ellroy y lleva al extremo esa premisa del policial que asegura que nada es lo que parece, pero si hay algo que llamó la atención de
Los Ángeles al desnudo
fue cómo reinstaló en Hollywood el hasta entonces olvidadísimo cine negro. Un aparente robo seguido de muerte se complica más allá de lo imaginado, pero lo que a todo mundo le quedó grabado en la cabeza es la inusitada sensualidad de Kim Bassinger como prostituta y obligatoriamente rubia
femme fatale.
8- Tierra de policías – James Magnold
Sly Stallone es el jefe de policía de un pequeñísimo pueblito de Nueva Jersey donde buena parte de sus habitantes son reconocidos policías de Nueva York. Sly es un perdedor al que "los policías" en serio tienen de acá para allá. Pero cuando esos supuestos amigos tratan de pasarlo por encima en un caso de corrupción policial, se las tienen que ver con ese Stallone enojado que sufrieron miles y miles de personajes en la historia del cine. Robert De Niro, Harvey Keitel y Ray Liotta son algunos de los nenes que tienen que soportar la furia de Sly en Tierra de policías, uno de los intentos de la estrella para despegarse un poco de las superproducciones de acción.
9- El perfecto asesino – Luc Besson
Besson cambia los roles típicos entre criminales y policías y se consagra en todo el mundo con la tierna historia de un inmutable asesino a sueldo que le salva la vida a una nena, ni más ni menos que la debutante Natalie Portman. El asesino Jean Reno se encariña con la chica, que le cambia la vida. En el medio aparece Gary Oldman, el policía más malo de toda Nueva York, que no tiene escrúpulo alguno a la hora de cargarse asesinos, niños o lo que se le cruce en el camino.
10- Tiempo de valientes – Damián Szifrón
Damián Szifrón es el director nacional que más se divierte jugando con los géneros.
Tiempo de valientes
es un policial con alma de western y muchísimo
timing
para la comedia. Del personaje de Luis Luque se pueden decir mil cosas, pero si hay algo que queda clarísimo en
Tiempo de valientes
es que él es, como también lo fue su madre, un gran policía. Los malos policías aquí son del Servicio de Inteligencia del Estado, pero un tecnicismo no podía dejar fuera de la lista a una de las películas argentinas más desfachatadas de los últimos tiempos.
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