
Wes Craven: "Hago terror porque soy muy asustadizo"
El director de "Scream" se confiesa un adicto al género. Los trucos en el juego del horror.
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LOSANGELES.- Desde que en 1984 dirigió "Pesadilla, en lo profundo de la noche", el film que creó a Freddy Krueger, uno de los seres más deleznables de la pantalla grande, Wes Craven se ha convertido en el máximo especialista de Hollywood en el cine de terror.
Algunas décadas atrás, sin embargo, nadie hubiera imaginado el futuro que Wes tenía por adelante, mucho menos sus alumnos del colegio universitario en donde durante años dicto clases de Literatura y Filosofía.
Ansioso por probar nuevos rumbos, en 1970 se decidió a incursionar por el cine, trabajando primero como asistente de producción y luego como montajista. Dos años después la suerte se pondría de su lado cuando alguien le pidió que escribiera y dirigiera un largometraje de terror. "La última casa a la izquierda", tuvo su cuota de éxito, pero sin embargo tuvieron que pasar algunos años hasta que pudo concretar su segundo largo, la indigesta "La colina de los ojos malditos".
Freddy Krueger fue su invención más famosa hasta el presente, y aunque en algunas secuelas tuvo vida a cargo de otros directores, fue Craven el que volvió a matarlo por última vez en "Wes Craven´s New Nightmare".
Aunque Craven nunca ha salido del género, por sus sets han pasado figuras que luego serían famosas en la búsqueda de fortuna. Así, Wes ha sido el descubridor de Johnny Depp, Bruce Willis, Sharon Stone, Bill Pullman, y Angela Bassett. " Scream", su más reciente largometraje, fue la sorpresa de la temporada navideña pasada en Estados Unidos, arrasando en las boleterías y dejando atrás a varias de las grandes superproducciones que los estudios prepararon para esa temporada.
El éxito fue tan grande que Neve Campbell, Skeet Ulrich, David Arquette, Rose McGowan y Courtney Cox, algunos de los protagonistas del film, han firmado excelentes contratos para protagonizar películas a partir de su participación en "Scream".
-Has hecho algunos de los films más siniestros de los últimos años, ¿hubo algún film que te haya asustado? ¿O hacés esto porque te tomás el terror en sorna?
-Cuando yo comencé en esto me asustaban los cuentos de Edgar Allan Poe y las novelas de Dostoievski, y hasta algunas cosas de Jane Austen, porque yo tenía esencialmente una base literaria.
Enseñé literatura en los colegios universitarios durante un buen tiempo, y entre otras cosas enseñé los mitos griegos, que estaban llenos de horribles monstruos y cosas por el estilo, y ésa fue mi forma de adaptarme al mundo del horror. Pero desde que me puse a mirar este tipo de películas veinte años atrás, me impresionan cosas en muy alto grado, como las que ha hecho Polanski, que puede ser profundamente misterioso y al mismo tiempo hacerlo con calidad. Y en un nivel más popular, me han asustado películas como "Alien".
Por ejemplo "Species" me pareció muy interesante. La gente cree que ya que hago películas de terror nunca me asusto, pero es exactamente lo opuesto. Yo sé qué es lo que asusta a la gente porque soy muy asustadizo. Tengo todo perfectamente controlado cuando soy el director, pero si estoy mirando el film de otra persona me asusto con cualquier otra persona.
-¿Sentís que estás atrapado en el género de horror?
-No, no lo creo. Por un tiempo pensé que era así, pero aunque no estoy muy seguro de que va a ser fácil salir del género, siento que éste ha sido un matrimonio conveniente para ambos. Ha sido como cualquier matrimonio, de alguna manera te quedás atrapado en él y sería muy doloroso y muy costoso romperlo, pero también sería difícil establecer una nueva relación que funcionara igualmente bien.
Recientemente me he acomodado a esta relación, y me he dado cuenta de que no tendría que lastimarme pensando que estoy en el sitio equivocado. En cambio tengo que pensar que tengo mucho poder en este género, y que el género puede ser tan grande y tan bueno como yo lo quiera hacer. Por lo tanto dejé de pensar que estaba en el sitio equivocado y decidí concentrarme en mejorar el nivel del género. Lo importante es hacer películas.
Nuevos rumbos
-¿Pero nunca pensaste en intentar suerte en otro género?
-Hay otras cosas que quiero hacer que no son específicamente sobre terror, y que pienso que sería bueno para mí hacerlos, aunque no sé si alguna vez voy a decidirme a intentarlo. Quisiera hacer películas más personales, que estén más ambientadas en la vida real.
-Pero cuando les envíes el guión, los ejecutivos de los estudios van a preguntar dónde está la sangre.
-No me voy a sorprender de que reaccionen de esa manera, aunque a esta altura no sé si van a reaccionar así. Lo que yo espero con esta película es que la gente comience a pensar que más allá del realizador de cine de horror hay un realizador de cine, y que soy capaz de hacer cualquier tipo de guión.
Una de las películas que estoy discutiendo es un film para Miramax. Ellos siempre me han dicho que si tengo otro tipo de película que quiero hacer, algo como "La lección de piano", que no tendrían ningún inconveniente en leer el guión. Es decir que hay bastantes posibilidades de que en un par de años esté haciendo algo completamente diferente. Mientras tanto, estoy más contento con el lugar en donde estoy.
-¿Cómo explicás la fascinación de la audiencia por el género de los asesinos enmascarados, donde todo consiste en ver gente morir asesinada de diferentes maneras?
-No lo sé, es un fenómeno muy extraño. Tal vez tenga que ver con lo que los adolescentes perciben como una amenaza de lo que intenta gobernar sus vidas, ya sean los políticos que intentan enviarlos a una guerra estúpida, lo que explica el éxito de estos films a principios de la década del setenta, o sus propios padres imponiéndoles normas disciplinarias.
Yo creo que los adolescentes viven llenos de miedos que no se atreven a reconocer y al ver este tipo de películas logran desahogarse de una manera un tanto extraña. En cada una de estas películas siempre hay alguien que sobrevive, y de alguna manera ése es el estímulo para el espectador: descubrir quién va a sobrevivir a la catástrofe...
-Pero en el caso de "Scream", la audiencia aplaude cuando una de las protagonistas muere de una manera horrible. Es un poco enfermo, ¿no te parece?
-Es cierto. Qiuizá los norteamericanos seamos un poco perversos después de todo...
Los trucos en el juego del horror
-Cuando hacés una película como ésta tenés que estar en un escritorio planificando cómo hacer que la gente se asuste. Hay momentos en que uno se da cuenta de que viene un susto y sin embargo grita lo mismo. ¿Cual es el truco para asustar efectivamente? ¿Cómo hacés para manipular a la audiencia con tanta precisión?
-De alguna manera es como jugar al ajedrez. Uno tiene que pensar varias jugadas por adelantado. Algunas veces el susto va a venir treinta segundos después, otras veces va a ser al final de la escena. Pero uno tiene que organizar las cosas muy cuidadosamente. Poner pequeños datos, algo que genere sospechas, un golpecito por aquí, un ruidito por allá. Por ejemplo, en la escena inicial con Drew Barrymore usamos muchos perros. Ella está caminando por el pasillo, cuando las cosas todavía están bastante tranquilas, y vos escuchás perros ladrando a la distancia. Cuando ella se da cuenta de que puede haber alguien afuera de la casa, se escucha ladrar a los perros más claramente. Yo utilizo mucho ese tipo de cosas. Hay otro momento en que ves a Drew por primera vez hablando por teléfono y podés ver a través de la ventana que hay alguien afuera. Son todos elementos subliminales por medio de los cuales le estás avisando a la audiencia que algo raro está pasando, para que vayan parando las orejas. Es un elemento narrativo, nada más que eso...
-Un personaje en el film dice que hay ciertas reglas en las películas de terror, como que si el personaje tiene relaciones sexuales, es el próximo que va a morir. ¿Vos ayudaste a crear esas reglas?
-Lo que pasa es que si uno presta atención a todo lo que implica tener relaciones sexuales, se va a dar cuenta de que es uno de esos momentos en los que uno tiene que poner toda su confianza en otra persona. Cuando uno tiene relaciones sexuales, es cuando está más indefenso y es más vulnerable a todo lo que pueda ocurrir. Hay poca luz, estamos desnudos, y nos faltan muchas cosas que usamos habitualmente para defendernos. Y para colmo estamos absolutamente distraídos. Es un momento ideal para que algo aparezca de repente y te ataque sin que puedas defenderte. Cuando creés que tu vida es maravillosa, de pronto se te aparece un tipo por atrás con un hacha. ¿Qué querés que te diga? Es un momento ideal para un director que hace cine de terror como para desperdiciarlo...



