El petróleo sigue a la baja por la perspectiva de reapertura del estrecho de Ormuz
Los precios del petróleo cerraron la semana a la baja este viernes, ante la perspectiva de los operadores de que Estados Unidos e Irán alcanzarían un compromiso para un alto

Los precios del petróleo cerraron la semana a la baja este viernes, ante la perspectiva de los operadores de que Estados Unidos e Irán alcanzarían un compromiso para un alto el fuego duradero en Oriente Medio
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en julio, su último día de negociación, cayó un 1,77% hasta los 92,05 US$ por barril. En una semana, ha perdido más del 11%
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega en el mismo mes, descendió un 1,73% hasta los 87,36 US$ por barril
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que se estaba preparando para tomar una decisión final sobre un posible acuerdo para poner fin a la guerra con Irán
"Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma nuclear. El estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato", y Teherán debe comprometerse a desminarlo, declaró
Las expectativas del mercado provocaron una caída drástica de los precios a un nivel no visto "desde mediados de abril", señala Barbara Lambrecht de Commerzbank
Teherán ha denunciado las "exigencias excesivas" de Washington, y su negociador jefe, Mohammad Bagher Ghalibaf, pidió "acciones concretas" a los estadounidenses
"Es probable que el mercado siga descontando la posibilidad de un acuerdo inminente", y los operadores se mostrarán reacios a comenzar el fin de semana apostando por un aumento de precios, opina Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management
"Si las esperanzas se desvanecen una vez más, los precios podrían repuntar rápidamente", anticipa Lambrecht
El conflicto ha restringido el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa el 20% del consumo mundial de petróleo y gas, pero la crisis "hasta ahora parece extrañamente más manejable" que la de 2022, señalan analistas de Jpmorgan
El uso de las reservas mundiales de petróleo crudo y la débil demanda han contribuido a mitigar las perturbaciones, aunque "esto no significa que la adaptación haya sido perfecta en todas partes", apuntaron



