Wall Street cierra mixta y a la espera de un acuerdo entre EE.UU. e Irán
La Bolsa de Nueva York terminó sin dirección clara el miércoles; a medida que la dinámica alcista de los días anteriores perdía impulso y cuando el mercado espera...
La Bolsa de Nueva York terminó sin dirección clara el miércoles, a medida que la dinámica alcista de los días anteriores perdía impulso y cuando el mercado espera un acuerdo entre Washington y Teherán.
El índice ampliado S&P 500 perdió un 0,17% y el Nasdaq cedió un 0,83%. Solo el Dow Jones (+0,49%) terminó en verde, consiguiendo un tercer récord consecutivo al cierre, con 54.349,12 puntos.
"El mercado parece estar atravesando una fase de consolidación" tras una fuerte subida en las últimas sesiones, comentó a la AFP Patrick O'Hare, analista de Briefing.com.
"Estamos volviendo progresivamente a una tendencia estable, mientras los inversores esperan ver cómo evoluciona la situación en Oriente Medio", explica José Torres, de Interactive Brokers.
El presidente Donald Trump afirmó el martes que el estrecho de Ormuz reabriría "muy pronto" o, de lo contrario, Irán sería golpeado "muy fuerte", y aseguró que podría alcanzarse un acuerdo de aquí al jueves.
Pero Teherán desmintió cualquier conversación con Washington y anunció que había llegado a un acuerdo con Omán sobre una nueva ruta de navegación para los buques en Ormuz.
No obstante, cualquier reapertura de esta vía marítima dependerá de las acciones de Washington, que ha impuesto un bloqueo a los puertos iraníes, afirmaron fuentes de Teherán a medios locales.
A la espera de novedades, los precios del petróleo hicieron una pausa, cerrando no muy lejos del equilibrio.
En el plano empresarial, el índice Nasdaq se vio lastrado en particular por el desplome del gigante espacial SpaceX, que perdió un 13,61% hasta los 108,27 dólares, es decir, más de 200.000 millones de dólares evaporados.
La joya de Elon Musk superó ampliamente las expectativas en sus primeros resultados públicos desde su salida a bolsa en junio, con una facturación casi duplicada en el segundo trimestre.
Sin embargo, sus gastos masivos (18.400 millones de dólares en total durante el trimestre), especialmente en inteligencia artificial, pusieron nerviosos a los inversionistas.


