
Reseña: “El ocaso”, de Osamu Dazai
Un clásico de la literatura japonesa
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Osamu Dazai (1909-1948) fue, a pesar de su breve vida, uno de los escritores japoneses más leídos del siglo pasado en su país. Tuvo una vida trágica, en una sociedad de códigos estrictos: era hijo de una numerosa familia terrateniente, aunque fue desheredado por su padre al enterarse de sus relaciones con una geisha. Sus vínculos con el comunismo le valieron otra clase de persecuciones. Ensayó varios intentos de suicidio y en el último logró su cometido: se tiró a un río acompañado por una mujer. No tenía cuarenta años.
El ocaso es la novela que le dio fama en vida. En su trama hay un paralelismo evidente. Publicada después de la Segunda Guerra Mundial, la narración refleja la decadencia del Japón de entonces, de sus formas políticas y de sus costumbres. Ocaso y pasado eran sinónimos que no todos querían asumir. A diferencia de tantas novelas sobre la decadencia de una familia, la obra de Dazai es menos melancólica que el registro de una sensibilidad alerta. Kazuko, una joven de 29 años, viene de una familia aristócrata venida a menos en Tokio. Estuvo casada y retorna admitiendo que tuvo un affaire con un pintor y perdió un embarazo. Su hermano, Naoji, que sirvió en el Pacífico, es otro de los personajes. Con los meteóricos cambios sociales y la industrialización de posguerra de fondo, después de una entrega a la bohemia, Kazuko termina en el campo, en la península de Izu, donde se dedica a trabajar la tierra. La acompaña su madre, que no acepta el cambio de los tiempos. Una inspiración de El ocaso es El jardín de los cerezos, de Chejov, que aparece aludido cuando Kazuko entra en contacto epistolar con un escritor. Un clásico a descubrir de la literatura japonesa.

El ocaso
Osamu Dazai
Abducción
Trad: Montse Watkins
212 páginas
$ 21.600





