4 buenos motivos para tomarse un crucero

Carolina Cerimedo
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14 de noviembre de 2018  • 11:47

Cientos de desconocidos en traje de baño. Mesas compartidas. Actividades recreativas en grupo. Un crucero nos brinda una alta dosis de sociabilidad y civismo, nos regala la oportunidad de relacionarnos con pasajeros en las antípodas de nuestra cultura. Además de esta experiencia de comunidad con extraños de todo el mundo que nos permite aprender viajando, las vacaciones en alta mar pueden unir a todas las generaciones y sumar, incluso, amigos de la familia. Efectivamente, las razones para zarpar son muchas, elegimos 4 buenos motivos para sumarse a esta alta temporada de cruceros.

1. Desconectarse para volver a conectar

Generalmente, nuestras vacaciones son una extensión de nuestra rutina. Una muy buena idea para cortar con la cotidianidad, deshacerse de toda responsabilidad y despedirse de wifi es huir, literalmente, de esta tierra. Embarcarse en un crucero es adentrarse en otra dimensión, es irse a un limbo deluxe fuera de este mundo. Un auténtico spa balinés en alta mar es la fantasía que MSC hace realidad. En su Aurea Spa se pueden reservar 20 tipos de masajes... ¿cuál elegir? Los de caracoles de mar, sales fósiles y piedras calientes son los más adecuados para el contexto navy. Aquí también aparece la tendencia de turismo de bienestar, que habla de aprovechar las vacaciones para hacer un wellness trip hacia un estilo de vida saludable. La ocasión es perfecta para practicar fitness con vista al mar y unir el entrenamiento físico con el programa de relax, bajo la tutela de un personal trainer. El gimnasio panorámico de MSC está pensado para no sacar los ojos del océano mientras se utilizan las máquinas Technogym de alta gama. Aquí también se dictan clases de aeróbic, pilates, estiramiento e hidro-spinning. Estas prácticas se pueden complementar con estética, en Aurea Spa ofrecen tratamientos corporales y faciales, sesiones de aromaterapia y servicios de manicuría y estilismo para hombres y mujeres. ¿La novedad? terapias de belleza de vanguardia como Mya Advance, la última alternativa al body sculpting. También se pueden pedir Q-Frequency (un tipo radiofrecuencia) y electroporación, un tratamiento anti-edad no invasivo que nutre la piel sin utilizar agujas.

2. Llegar a destinos exóticos

Descubrir un lugar lejano e inaccesible es una de las principales motivaciones para embarcarse. Las últimas propuestas de Princess Cruises incluyen cruceros al fin del mundo con la máxima calidad de confort y excursiones especialmente interesantes que suman un valor diferencial, como la visita a las Islas Malvinas. A bordo del Star Princess, la compañía vuelve a navegar los mares patagónicos de una manera única. El recorrido parte tanto desde la ciudad de Buenos Aires como desde San Antonio, en Chile. El itinerario de 15 días incluye Puerto Montt, el glaciar Amalia, Punta Arenas, Ushuaia, Cabo de Hornos, Islas Malvinas, Puerto Madryn, y Montevideo. En cada una de las paradas, los pasajeros pueden elegir excursiones como el Volcán de Osorno con saltos del Petrohué o el Cementerio Argentino en Darwin, de gran valor histórico y emocional. Además, hay rutas especiales a Escandinavia y Rusia que parten desde Copenhague con paradas en Oslo, Berlín, Tallin, San Petersburgo, Helsinki y Estocolmo en un viaje de 11 días.

3. Disfrutar de mucho más por el mismo precio

Por algo el crucero es la opción número uno de viajes entre los norteamericanos: por el mismo precio de un buen cuarto de hotel, conseguís una escapada multidestino y all inclusive. Para los amantes de Uruguay, esta es una muy buena razón para embarcarse hacia el país de enfrente y sortear la ola de precios inaccesibles con los que amenaza Punta del Este tras la devaluación del peso argentino. Lo mismo sucede con Brasil, este verano el gran favorito de los argentinos quedará un poco más lejos. En este contexto y ante los incrementos en los precios de combustibles y aéreos, la solución es embarcarse y tener todo incluido. Costa Cruceros ofrece recorridos por súper playas con itinerarios especiales para pasar las fiestas y opciones para viajar por menos días con los minicruceros, toda una novedad para la región. Esta fórmula concentrada para vivir escapadas exclusivas y disfrutar de todos los elementos de la experiencia es un boom que mezcla aventura, relax, playa y gastronomía. Durante diciembre, justo para vivir la Navidad a bordo, saldrá un mini crucero de 4 días y 3 noches que pasará por Montevideo y Punta del Este (se repite en marzo). En enero y febrero, habrá una salida por mes de 9 días de duración para conocer las playas más lindas de Brasil con paradas en ciudades costeras.

4. Degustar, degustar y degustar: el sueño del viajero foodie en alta mar

Es sabido que uno de los aspectos más ovacionados de la vida a bordo es la gastronomía, y lo cierto es que el universo culinario que plantean los cruceros es cada vez más sofisticado. Con tantos salones por descubrir, es probable que al pasajero del Norwegian Bliss, le tome un par de horas encontrar su rincón culinario favorito. El crucero cuenta con un bar de vinos llamado The Cellars a cargo de los Mondavi, una familia legendaria en la industria vitivinícola de los Valles de Napa, California. Luego, hay bares especializados: uno en coctelería y otro en whiskys del mundo. Desde cualquiera de los dos se accede al salón Humidor para combinar la bebida con un puro y la magnífica postal del mar de fondo. Mejor selfie que esta para un bon vivant, imposible. La movida cervecera también tiene cabida. En la zona The District Brew House se pueden catar más de 50 marcas de cervezas en botella, y otras 14 tiradas. Los drinks no se van a dormir tan rápido, y siguen sorprendiendo en la barra de la disco Spice H2O, inspirada en las famosas fiestas de verano de Ibiza.

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