
Agua, fuente de vida y belleza
La hidratación y la humectación son fundamentales para que la piel luzca espléndida y evitar una rugosidad prematura. Por ello, es esencial que el líquido llegue a la epidermis
1 minuto de lectura'
Para que la piel luzca hermosa y saludable es fundamental la presencia de agua; debemos hidratarla y humectarla correctamente para evitar arrugas precoces y disminuir la posibilidad de alteración de las fibras de colágeno y elastina; así se conservará tersa, flexible y suave al tacto.
La hidratación se produce gracias al líquido que aporta la circulación sanguínea. Por eso, es fundamental mantener una buena alimentación y beber al menos dos litros de agua por día. La humedad, en cambio, es tomada por la epidermis del medio exterior, ya sea a través de preparados con vehículos que trasladan principios activos que "atrapan" agua o de la humedad que en forma natural otorga el ambiente. Con un 40% de humedad ambiente (climas secos), la piel se deshidrata; de 50 a 65% son los valores óptimos, y de 70 a 100% (climas muy húmedos), se altera la función de barrera y aumenta la descamación.
¿Qué condiciones debe cumplir un buen producto humectante? Captar y transportar agua para entregarla en la epidermis. Luego se producirá un efecto cascada para llegar hasta las zonas más profundas. Están indicados los geles y las emulsiones acuosas para las pieles muy deshidratadas. Los productos que cuentan con principios activos más pequeños podrán desplazarse más lejos; por ejemplo, la urea y los AHA (alfa-hidroxiácidos), en concentraciones muy bajas. Los principios activos más grandes, como el ácido hialurónico, si no son degradados por enzimas epidérmicas formarán un film y dotarán de humedad a la capa más superficial.
Tratamientos en el gabinete
Para que la piel quede humectada, turgente, con buena textura y color, se recomienda seguir una serie de pasos.
A saber: aplicar cremas realizando previamente un pulido (peel-off) con ácido retinoico para descamar las células de la capa córnea (la capa más superficial); luego, efectuar un masaje que favorezca la penetración de los productos colocados; también, la iontoforesis y las nuevas metodologías con microcorrientes permiten una muy buena absorción de las sustancias. Finalizar los procedimientos con máscaras que contengan silanoles, hialurónicos, DMAE (dimetil-amino-etanol) u otras más clásicas, como las de oro e idebenona, que además son antirradicales libres.
Asesoró: Dra. Graciela M. Ferraro, presidenta de la Asociación Argentina de Dermatología, docente de Dermatología Estética de la UBA, directora médica del Centro de Dermatología Estética y Reparadora
Para tener en cuenta
Debido a que los productos humectantes poseen un alto contenido acuoso, existe una mayor posibilidad de desarrollo bacteriano, por lo que siempre se deben verificar las características organolépticas (olor, color, aspecto y textura) antes de su uso. Es importante no colocar los dedos dentro del envase, cerrarlo inmediatamente después de su uso, y guardarlo en ambientes secos y protegidos de la luz y el calor.
* * *
Lo importante. Prestar especial atención a la piel de los niños y las personas mayores porque son más sensibles a los cambios climáticos. Además, antes de la humectación es imprescindible realizar una rutina de limpieza que permita eliminar bacterias, grasa, células muertas e impurezas.






