
Cine joven: se va la segunda
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"Esta es mi primera película solo", dice Rodrigo Moreno, de 32 años. Pero no está deprimido. Al contrario. A Moreno (hijo de los actores Adriana Aizemberg y Carlos Moreno, egresado de la Fuc) le llegó la hora de encarar su primer largo sin sus amigos de "El descanso": Ulises Rosell -que está rodando su segunda película con Cecilia Roth- y Andrés Tambornino -que trabaja en una serie de TV junto con Bruno Stagnaro-. "Yo siempre supe que quería dirigir solo. Con «El descanso» nos sacamos las ganas de trabajar juntos y nos divertimos muchísimo. Pero no hay tanta carga afectiva en un 33% de película. Cuando dirigís con otros tenés que conceder más y entonces el relato no es tan personal."
Ansioso por contar otra historia desde su perspectiva, a Moreno le llevó cuatro años elegir tema, escribir guión, buscar financiación (ganó en Sundance y el apoyo de Francia y España) y conseguir actores. Y se decidió por "El custodio", una película que busca registrar el diario y anodino transcurrir de un hombre que es el guardaespaldas de un ministro al que nadie quiere matar. "Una forma moderna de esclavitud", dice el director, que está en pleno rodaje junto con un equipo muy joven conformado por argentinos y uruguayos (están casi todos los de "Whisky").
"Una vez conocí a unos custodios de la policía que me llevaron en auto mientras ellos seguían a un tipo importante (porque nunca supe bien de quién se trataba). Entonces me interesé por seguir la rutina de un hombre de estas características: es que si el ministro salía de su auto, este tipo salía del suyo. Si el ministro giraba hacia la izquierda, el custodio también. Si viajaba a Mar del Plata, el custodio tendría irremediablemente que seguirlo. Si se iba al country con su familia, el custodio debía ir con ellos. Y si el ministro decidía dormir una siesta, el custodio tendría que vigilar a un hombre dormido."
Rodrigo Moreno no eligió a sus padres como actores de esta película "porque no había papeles para ellos". Pero sí se fijó en un gran amigo de su familia, Julio Chávez, que aceptó protagonizarla, pero eso sí, con condiciones: "Yo te filmo a las 3 de la mañana si fuera necesario. Pero a las 7 de la tarde me voy de donde sea porque tengo que dar clases. Hace 25 años que lo hago. Ese es mi espacio para pensar, un lugar donde me entreno como actor y entreno a otros. Es intocable. Es lo que me permite, de repente, tomarme un año sabático o poder elegir en qué trabajar", dice Chávez al mediodía, parado ante una mesa de un restaurante chino de Villa del Parque, rodeado de familias chinas, en la escena de festejo de cumpleaños del custodio de ficción.
Pero lo que no resulta extraño es que Chávez elija proyectos de primeras o segundas películas de directores jóvenes para protagonizar. Ya lo hizo en "Un oso rojo", de Adrián Caetano; "Extraño", de Santiago Loza, y "El visitante", de Javier Olivera. Y en septiembre hará la segunda de Ariel Rotter, "El otro". "Creo que siempre es esperanzador trabajar con un director que se inicia -dice Chávez, a los 48 años-. En otra época yo hice la primera película de Adolfo Aristarain, «La parte del león», y la primera de Carlos Sorín, «La película del rey». Pero también hay que tener en cuenta que en estos momentos, los que más filman son los jóvenes."






